martes, 18 de octubre de 2011

Naruloid [Malas noticias]





Capitulo- 50                                                   -Malas noticias-



Las calles habían sido cubiertas por las sombras. La luna ya se podía ver brillando en el cielo, rodeada de estrellas, convirtiéndose en los únicos testigos de la escena…
Arika se detiene para tomar aire, cansada de correr, jadea recargando su espalda en uno de los arboles que decoraban las cuadras, siendo alcanzada por Naruto, de quien no nota su presencia, hasta verlo cerca de ella y escuchar su inigualable voz.

-¡Arika-Chan!... –Con su respiración agitada la observa-
-… Vete. –Con su cabeza agachada para no verlo-

La castaña sabía que tenía que ser fuerte… Por obediencia a su madre, por más que quisiera ver esos hermosos ojos que parecían dos piedras de zafiro, no podía… Quería seguir corriendo y llamar talvez a esos bobos agentes, para que la llevaran a casa, pero estaba agotada y una parte de ella le pedía quedarse un rato más.

-Arika-Chan, por favor… Quiero decirte algo…  -Con ojos suplicantes, trata de ver sus ojos, buscando su rostro-
-¿Qué?... –Mantenía su cabeza agachada y mirada baja- ¿Qué me amas y quieres estar conmigo? ¿Qué quieres ser mi novio, a pesar de ya tener novia?... Tsk… ¡No me jodas! –Exclama algo molesta- No es tan fácil… -Murmura-
-Pero, yo y Sakura… -Suspira bajando su mirada- Ya termine con ella, s-solo por ti. –Se ruboriza-
-¿Por mi?... –Ríe falsamente- ¿Por mi? ¿Por qué?
-¡Por que te amo! –Toma sus hombros y la agita un poco haciéndola ver sus ojos- Te amo… -Pronuncia en un tono más suave-
-… -Se pierde en su mirada, viéndose reflejada en sus orbes azules-
-Tus agentes… Me dijeron que estas comprometida con alguien… No se quien sea, pero… Lo único que se y estoy seguro, es que te amo y nada va a detenerme… Nada… Solo quiero saber si, eso que me dijeron es verdad…
-Sí, así es… -Baja su mirada, conteniendo su llanto- Yo… Yo no sabía como decírtelo… -Se le escapan unas cuantas lágrimas y de inmediato las seca con sus dedos- Joder… No quería llorar –Con voz entrecortada- Tampoco quería enamorarme… Tampoco quería vivir en una enorme casa, llena de sirvientes, lujos y seguridad… ¡Y tener que estar obligada a casarme con Len! –Exclama por impulso-
-… -Pone un gesto de sorpresa- ¿Len?...
-S-Si…
-No sabia que Len-
-Yo solo… Quería estar con mi hermana, hasta ahora… Solo quiero estar con ella… Ya no quiero ser fuerte ¡Es difícil! –Cierra sus parpados apretándolos, cortando las lagrimas-
-… -Solo la abraza cálidamente al cerrar sus ojos- No llores… No llores por favor… Tu hermana se recuperara, ya veraz y…
-… -Se desahoga en sus brazos que parecen ser reconfortantes, así que deja de llorar en segundos, quedando solo rastros de lagrimas-

La castaña mira sus ojos aun siendo rodeada por sus brazos y el rubio con una gentil sonrisa le dedica una encantadora mirada…

-Y hare todo lo posible y hasta lo imposible, por estar contigo… -Pasa sus pulgares por sus mejillas borrando el rastro de lágrimas- Y… -Aun sonriendo- Me gustaría hablar con tu madre…
-¿Eh?... –Se sonroja algo asombrada- N-No… ¿Estas loco? No la conoces, tiene un genio horrible… Además-
-¡No me importa!... –Aplica énfasis-
-… -Lo observa sorprendida de su determinación-
-Yo hablaré con ella… Mañana mismo
-Naruto, yo… -Desvía su mirada-
-Tranquila… Todo saldrá bien… -Vuelve a abrazarla sin borrar su sonrisa-
-… -Recarga su barbilla suavemente sobre el hombro del rubio- Tonto… Te amo –Se ruboriza y cierra sus ojos lentamente-
-Yo también…
-… -Finalmente corresponde trazándose una sonrisa en sus labios-
-…. –La deja de abrazar- Ahora, será mejor que vayas a casa
-Sí, le llamaré a mis agentes para que nos lleven a casa
-¡¿Qué?!... Se supone que, bueno, lo mas adecuado seria que yo, yo debería llevarte y… -Frotando su cabeza con una sonrisa nerviosa-
-Ay vamos, si te llevaba todos los días al colegio, hoy te llevare a casa…
-Bueno… -Sonríe mostrando sus dientes-
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Al siguiente día… El inmenso cielo lucia nublado, y las brizas de otoño, acariciaban los dorados cabellos de Deidara… Quien con sus manos dentro de los bolsillos de su chaqueta negra, caminaba hacia la entrada del hospital, para ver una vez más a Aiko y quizá, informarse sobre su estado actual. Al estar a punto de entrar al cuarto donde descansaba Aiko, sale del mismo, cerrando con cuidado la puerta, Kiba –Novio de Aiko- Quien al darse la vuelta para marcharse, se encuentra cara a cara con el rubio que mantenía una dura expresión en sus facciones.

-Dei-Deidara… -Sintiéndose algo nervioso, el castaño queda perplejo, sin mover un musculo-
-… ¿Cómo sabes mi nombre?
-Aiko me contó de ti…-Sonríe- Se nota que te quiere mucho…
-…Tsk –Mira hacia otro lado frunciendo el ceño-
-Bueno, ella, al parecer esta muy bien, debo irme… Adiós. –Se apresura-
-¡Espera!... –Grita, y kiba se detiene-
-… ¿S-Si? –Gira un poco su rostro mirándolo de reojo con algo de temor-
-Tú eres, novio de Aiko… ¿Cierto? –Dirigiéndole una fría mirada-
-Sí…
-… (¿Qué hace aquí desde tan temprano?... ¿Realmente la quiere o solo esta actuando?…) –Piensa- Yo… Yo soy su hermano, supongo que ella te dijo… Y te advierto, si algún día la lastimas, te mataré… -Entra a la habitación, cerrando la puerta-
-… (Vaya, pero que tipo tan intimidante…) –Se va-
Deidara se acerca lentamente hacia la cama donde “Dormía” Aiko y toca con la yema de sus dedos la piel de su mejilla…
-(¿Por qué esta tan pálida, de la piel?) –Dobla sus piernas para alcanzarla y mirarla de más cerca- Haz sido muy fuerte… Aiko… -Toma su mano-

Se escucha que alguien entra por la puerta y el rubio voltea alejándose de Aiko.

-Disculpe… -El Doctor Kento entra, con algunas hojas en mano, y con un semblante muy serio, se aproxima a Deidara-
-¿Qué pasa Doctor?
-… -Suspira mirando a Aiko- Mire… A veces a nosotros los doctores, nos toca el trabajo difícil, decir cosas que la verdad, son difíciles de decir… Le tengo una buena y una mala noticia… Joven Deidara, ya que usted es su hermano mayor, y el único responsable, creo que es el más adecuado para informarle.
-Adelante dígame… -Frunce el ceño, preparándose mentalmente para cualquier cosa-
-Le diré primero la buena ¿Qué le parece? –Lo mira fijamente-
-…
-La señorita Aiko, saldrá del coma inducido en dos días más…
-Bueno y ¿Cuál es la mala?... –Frunce ligeramente el ceño-
-Bien, aquí viene la mala… -Suspira y niega con su cabeza mirando las hojas- Créame que hemos hecho todo lo posible, por curar por completo los órganos y zonas dañadas, pero desafortunadamente, se le ha desarrollado un problema incurable, solo con medicinas y tratamientos podrá, sentirse bien… Con ese problema, la chica ya debería perder la vida –La mira- Extrañamente, ella sigue respirando y su corazón funcionando, pero… Solo se mantendrá así, dos meses más… Para el próximo año en primavera, aproximadamente… La señorita Aiko…
-… -Aprieta sus labios poniendo atención, aun con esa expresión en su rostro-
-Perderá la vida…
-…  -Sin poder creer lo que le decía el Doctor, abre notablemente sus ojos en reacción de sorpresa-
-Créame que… Tratamos de curarla, pero no fue así… En dos días podrá ir a casa y podrá andar, comer… Lo que normalmente hace, durante un mes, y supongo que el otro mes, se sentirá mal y solo podrá estar en cama… Es-Esperando… -Desvía su mirada sin poder seguir hablando, a causa que la mirada de Deidara estaba llena de un amargo y triste sentir-
-… -El rubio siente como la sangre que corre por sus venas hierve, su corazón se agita y aprieta sus puños, sintiéndose impotente- ¡No diga tonterías! ¡ESO NO ES CIERTO! ¡¿Esta seguro que no se salvara?! –Exclama lleno de furia-
-Así es… -Baja su mirada- Lo siento mucho, de verdad…
-¡No me joda!... ¡Usted debe estar de coña! ¡Mierda! ¡¿Como solo un maldito mes viva?! ¡¿Cómo solo un mes?! ¡Y el otro en cama!... –Se acerca a él y lo toma por la ropa de su pecho jalándolo hacia él mirándolo directamente- ¡¿Esperando que?! ¡¿Esperando que?! ¡Maldita sea!... ¡Dígame que no es cierto!
-… -Solo cierra sus ojos, sin oponer resistencia- Por favor… Joven
-¡Dígame que ella estará bien! ¡Dígame! –Lo agita- ¡DIGAME!
-Joven por favor… Tranquilícese.

Entran enfermeras al escuchar los escandalosos gritos, y toman a Deidara por los brazos, tratando de alejarlo del Doctor y calmarlo.
-Joven Deidara por favor… -Decía la enfermera Hikari-
-¡No es cierto! ¡No! –Aun enojado derrama algunas lagrimas, sus ojos rojos y su piel también, de lo tan alterado que estaba-

Las enfermeras logran alejarlo del Doctor, solo por que Deidara se calmo un poco y respira agitadamente inquieto, siendo tomado de los brazos por las enfermeras.

-Pudo haber sido peor joven, pudo haber muerto instantáneamente, al recibir el impacto de bala, por favor comprenda la situación… -Le comentaba el Doctor-
-… ¡Suéltenme! –Se libera bruscamente de las manos de las chicas y sale de la habitación cerrando la puerta de un portazo-

Sale del hospital con una mirada amarga, llena de furia y tristeza, una extravagante combinación, que parecía solo poder lograrla él… Camina por las calles, cruzando sin precaución la avenida y las calles, casi siendo atropellado, pero no le importaba… Solo seguía caminando y corrían lagrimas por sus mejillas frunciendo el entre cejo, sentía que estaba en una pesadilla… Como le gustaría profundamente, que así fuera… Así quizá podría despertar del desagradable sueño… Una imagen de Aiko sonriendo, se viene a su mente, él solo continúa su andar, sin rumbo aparente. Había dejado su camioneta estacionada en el hospital, quería caminar para desahogarse. Al pasar por un callejón de la cuidad, en plena luz del día, al voltear su mirada y detener su andar,  logra vislumbrar a una chica pelirroja siendo agredida por unos tipos que la rodean en un callejón y se burlan de ella, alcanzando a escuchar, palabras obscenas que ellos le gritaban y la empujaban descaradamente, la dulce voz de la chica parecida a la de Aiko grita “Ya basta, por favor, déjenme” y su furia no hace mas que aumentar, yendo a golpearlos a todos con todo su enojo, quienes también se defienden y le devuelven los golpes. La chica corre alejándose del lugar, hasta que se pierde de vista. Deidara finalmente los vence, era tanta su furia con el mundo que no le importaba si lo veían, una gota de sangre se escurre por la comisura de sus labios y baja por la barbilla, el rubio agitado, mira como los tipos huyen de él con temor, y limpia con su antebrazo la sangre de su barbilla, dirigiendo su melancólica mirada al cielo, que  comienza a despejarse, dejando ver el luminoso celeste, grita…

-¡Si es cierto que existes!!! ¡¿Dónde estas?!! ¡¿Dónde?!! –Hablándole al supuesto “Dios” que pareció no haber escuchado las suplicas que él le dirigía por las noches- ¡Me odias! ¡Nos odias a todos!... –La voz hace eco-... ¡Tsk! –Patea un bote de basura todo lo hacia con el fin de consuelo-

Ya que sabia que si no lo hacia y regresaba a casa con Itachi, lo mataría, por hacer su vida miserable, haciéndole daño a lo mas ama y valora en el mundo… Ahora Deidara se siente obligado a confesársele a Aiko, aunque no quiera, ya que no quiere que ella abandone el mundo terrenal sin saber lo mucho que la ama, desde hace tiempo.

-Aiko… -Se deja caer de rodillas al suelo de ese callejón y mirando hacia abajo cierra sus ojos sintiéndose más angustiado que nunca-
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-Te lo prometo… Te hare feliz….
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lunes, 17 de octubre de 2011

Lovely Rose [Lady Melosa]





Capitulo- 14                                                -Lady Melosa-



La niña rubia con vestido rosa, esperaba impaciente a su primo y prometido en la sala de té, donde, aunque no quisiera tenía que quedarse… Con una tenue sonrisa grabada en sus labios piensa…

-(Ciel… Ya quiero verte…)… ¿Uh? –Mira a sus lados sin encontrar señales de Ciel- ¿Por qué tarda tanto?... Ciel –Se pregunta así misma con una expresión triste en su rostro-

Ciel camina lentamente hacia la sala, siendo seguido por Sebastián… Hasta que entra a esa habitación observando a Elizabeth.

-Lizzy… ¿A que has venido? –Cuestiona siendo frio-
-¡Ciel! –Emocionada corre hacia el abrazándolo de repente con una sonrisa- ¡Te extrañe Ciel! –Ríe mientras frota su mejilla con la de él-
-… -No corresponde, solo mantiene su rostro serio-
-¡Oh!... –Deja de abrazarlo para tomar sus brazos, mirando sus ojos- ¿Me… Me llamaste Lizzy? –Sus ojos brillan, queriendo llorar de emoción- ¡Cieel!! –Vuelve a abrazarlo con gran conmoción-
-¡Ya basta Lizzy! –Tieso y sintiéndose asfixiado-
-… -Lo suelta y toma su mano- Vamos Ciel, Vayamos a pasear juntos… -Sonriendo-
-No. –Retira su mano de ella-
-Ciel… -Triste lo mira-
-… -Sebastián solo observa las acciones de su amo, con desaprobación-
-Tengo mucho trabajo que hacer… No tengo tiempo para eso…

La rubia de orbes esmeraldas, comienza a llorar frotando un ojo, aun frente a él, Ciel permanece serio, frívolo y sin inmutarse. Sebastián suspira y inclinándose para alcanzar el oído de su amo, susurra cubriendo un lado con su mano…

-Bocchan… Recuerde que Lady Elizabeth es su prometida, es su obligación complacerla… -Dicho esto se endereza, con una leve sonrisa-
-… -Ciel, resignado libera un suspiro suave- Esta bien… Pero, solo un rato…
-... ¿Uh? –Deja de llorar al escucharlo, dirigiéndole la mirada- Ciel… -Recupera su sonrisa y vuelve a tomar su mano- Vamos Ciel, será divertido –Ríe y se lo lleva junto con ella-
-… -El demonio, les dirige una fría mirada, sin mover un musculo- (Bocchan, nunca ha sentido nada “Especial” Por su prometida, desde el principio no ha sido mas que una obligación, deber y responsabilidad, quizá por lo mucho es como una “Amiga” para él… En cambio, Bocchan…) –Mira hacia una ventana- (Esta comenzando a sentir algo por esa niña… Shinku… Lo puedo presentir, y siento… Que esta olvidando su venganza…) –Frunce el ceño- (Debo deshacerme de Shinku y también de su Mayordomo… Aunque) –Se le viene a la mente imágenes continúas de cuando beso a Grell y suspira- Estúpido demonio… Asqueroso.  –Se va, volviendo a su trabajo-
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Shinku miraba por la ventana de su habitación, el soleado día con un semblante serio, toca su anillo rubín mientras piensa…
-(¿Qué estará haciendo? Ciel Phantomhive…) Tsk… -Frunce el ceño cerrando sus parpados- (¿Por qué pienso en él así? No, no lo entiendo… Me siento como una tonta enamorada… Espero y pronto pase…) –Mira el anillo frunciendo el ceño- (¿Sera cierto lo que dice Suiseiseki? Sobre este anillo…) –Se escucha como abren la puerta- … -Mira de reojo-
-Mi lady… He traído el Té de la tarde… ¿Segura que lo quieres tomar aquí? –Le cuestiona Grell dejando todo en una mesita cercana a ella-
-Sí… Aquí esta bien –Da media vuelta mirándolo-
-Bueno… -Lo sirve dejándole algunos bocadillos- Ah… Ahora debo decir… -Toca su barbilla tratando de recordar-… ¿Algo mas?... –Fingiendo seriedad y elegancia- ¡Ah! –Rompe esa posición cerrando sus ojos y sonriendo- ¡Lo hice, lo hice! –Emocionado-
-¿Claude te esta enseñando como ser mejor Mayordomo?... ¿Verdad? –Toma asiento en un sofá, tomando una posición adecuada, como lo debe hacer una dama-
-Sí… Ese tipo es extraño… Aunque… -Mira hacia otro lado con una pervertida sonrisa- ¡Su mirada es muy sexy!... –Recuerda la fría mirada color ámbar de Claude-
-… -Suspira, tomando delicadamente la taza de Té- No entiendo tu gusto por los hombres, pero… Apresúrate y conquista a ese Mayordomo… Rápido.
-¡Pe-Pero! ¡No es nada fácil! ¡El siempre se resiste y se hace el difícil! –Agita sus manos de arriba y abajo-
-No importa… -Lleva la taza a sus labios, dándole un ligero sorbo, posándola después en el platito del juego de Té dorado- Hazlo rápido, es una orden… Grell –Lo mira-
-¡Ah!! S-Si ¡Esta bien!
-(¿Por qué quiero que lo haga rápido?...) –Mira el contenido de su taza reflexiva-
-Entonces… ¡¿Puedo ir a ver a Sebas-Chan?! –Une sus manos y sus ojos brillan, apareciendo brillitos a su alrededor-
-Si… -Vuelve a tomar un sorbo de Té-
-¡Ooh siii!!! –Se va de inmediato, dejándola sola-
-(¿Por qué comienzo a dudar?... Sobre, todo.)
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Sebastián preparaba la cena tranquilamente y de pronto la ventana de la cocina se rompe entrando por ella el demonio rojo con emoción rodeado de corazoncitos.

-¡Sebas-Chan! –Extiende sus brazos, queriéndolo abrazar y Sebastián lo esquiva fácilmente dejándolo caer al suelo, todo esto sin dejar de hacer la cena- ¡Ahh! –Se queja el demonio rojo al impactarse con el piso- ¡No es justo! ¡¿Por qué siempre haces lo mismo?! –Tocando su cabeza con ambas manos, sentado en el suelo-
-Por que usted es muy necio… -Pronuncia en un tono tranquilo, con sus parpados cerrados, mientras picaba algunas verduras-
-Ah… Que bien huele… -Aspira el delicioso aroma sonriendo- Sebas-Chan yo solo vine por… ¡Otro, otro beso de lengua! –Se aproxima a su lado con sus manos unidas, prepara sus labios y cierra sus ojos-
-Sera mejor que se vaya… Si no quiere salir lastimado… -Advierte al dedicarle una gentil sonrisa con sus parpados cerrados-
-¡Ay tu siempre tan frío! –Sonrojado- ¡Me gusta, me gusta! –Excitado toca sus mejillas saltando-
-… -Suspira- (¿A quien quiero engañar? Quizá, a mi mismo… Desde el día que probé sus labios, no dejo de pensarlo… Además, ya no me molesta tenerlo cerca… Bueno, no tanto) –Piensa al ver como salta de la emoción y se traza una sonrisa en sus labios por unos segundos, luego se borra- (Que repugnante…)…
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En el gran jardín de la mansión, Elizabeth paseaba con Ciel mientras hablaban, admirando la belleza de la naturaleza. Ella varias veces le había propuesto jugar juntos, como solían hacerlo antes, pero Ciel no acepto.
El conde se detiene cerca de los rosales al ver una rosa tirada en el suelo… Recordando a la rubia de vestido carmesí-


-Hey ciel, ¡¿Adivina que?!... ¡Tengo una prima! ¡Así como tú! ¡¿No es genial?!... Es ella –Lo deja de abrazar para mirar a shinku quien se encontraba sentada mirando la escena con tranquilidad-

-¿Qué le pasa a este tipo? –Se cuestiona extrañado e incomodo ante la actitud que tomaba Alois-

-… -Shinku inmediatamente se pone de pie, y dando unos cuantos pasos al frente, cierra sus ojos, mostrando una leve reverencia ante el conde- Es todo un placer, Conde Phantomhive… -Se endereza mirándolo seria, con esos ojos azules brillosos que parecían destellar luz-

-…El placer es todo mío, señorita… -Mira a Alois con duda-

-Ah, si… Se llama Shinku Trancy… -Dice Alois riendo un poco-

-Señorita Shinku –Termina, haciendo una corta reverencia por cortesía-

-(Shinku…)-Termina de recordar, inclinándose para recogerla, pero antes de poder hacerlo, recuerda de nuevo lo que el Conde Alois le dijo…

-… -Sonriendo de la misma manera- Esa mirada, cuando viste a mi prima Shinku… Fue muy obvia… No supiste ocultar esa emoción ya que era nueva para ti, y no sabes manejarlo… ¿Eso te molesta no es así Ciel? –Ríe con malicia-

-¡Cállate! Eso no es cierto… Fue tu imaginación… Yo, jamás, sentiría algo así… -Baja su mirada melancólica-

-¿Estas seguro Ciel?... Yo no estaría tan seguro…

-… -Lo mira serio y frívolo-

-Admítelo… Lo que sientes Ciel, es… Amor

-…
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-¿Amor?... –Ríe Ciel burlonamente- ¡No digas tonterías! Alois Trancy… Eso es totalmente imposible… Es un sentimiento inútil para mi… ¡No lo necesito! ¡Y tampoco lo siento!... No te hagas falsas ideas… -Sonríe con ligera malicia sin dejar de fruncir el entrecejo observándolo-

-… -Sigue sonriendo- Como sea… Eso ya lo veremos Ciel –Se levanta del sofá y camina hacia la puerta para salir de la habitación-…

-… -Solo lo sigue con su mirada aun molesto-

-Oh…



El rubio se detiene al ver un jarrón con rosas blancas y rojas que formaban parte de la decoración de esa habitación… Sonriendo ligeramente toma una roja y la acerca a su nariz con sutileza para aspirar su suave aroma…



-… -Ciel solo lo observa indiferente, aunque profundamente confundido-

-… -Suspira y se la lanza a Ciel, cayendo la rosa frente a sus pies- ¿No son hermosas las rosas rojas Ciel?... –Insinúa, saliendo de la habitación dejándolo solo-

-Tsk… -Mira la rosa que estaba en el suelo y entrecierra sus parpados-
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-(¿Cómo es que llega a pensar eso?... ¿Por qué cree eso?...) –Piensa dejando los recuerdos, apunto de tomar la rosa roja, Lizzy se acerca a él sonriendo-
-¡Ciel!
-… -Se sorprende un poco- Lizzy… -La mira incorporándose-
-… Etto, quería preguntarte algo… -Sonríe y sintiéndose nerviosa une sus dedos jugando con ellos, sonrojándose-
-Dime… -La observa-
-Tú... Bueno… ¿Me dejarías quedarme a cenar contigo?... ¡Te prometo que después me iré! Paula ha de estar preocupada por mi…
-… Como quieras –Mira a otro lado-
-¡¿En serio Ciel?!
-Sí… Haz lo que quieras… Pero primero avisa a mi tia…
-Si… ¡Ay que bien!
-Pero, ya debo irme, tengo que terminar mi trabajo, te veo en la cena… -Se aleja caminando-
-Si Ciel… -Lo ve irse con una sonrisa- (Ciel… Yo, yo hare todo lo posible por verte sonreír de nuevo… Ya veraz) ¿Uh?... –Mira la rosa del suelo y la recoge mirándola de cerca- ¿Por qué le ponía tanta atención a esta rosa roja? ... Bueno, es linda… Si, si, es Kawaii… -Ríe y se va dando saltitos infantilmente, con la rosa en su mano-
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La castaña de vestido esmeralda, juntaba con una escoba para césped las hojas del jardín, y Thompson podaba con unas tijeras de jardín…

-(Ese tonto niño rubio…  ¿Por qué quiero verlo? ¡Ahh no! No estoy enamorada… ¿O si? ) ¡Estúpido mocoso! –Grita y es escuchada por Thompson, quien voltea a verla inexpresivo y callado-… -La castaña se sorprende al notar que la mira y rie nerviosa- Tu no, tu no… -Una gota se resbala por su sien-
-… -El joven de cabello color ciruela, la ignora, volviendo su mirada a su trabajo-
-… -Suspira con alivio, luego lo observa con temor- (Que miedo… Me dan esos tipos…) –Mira al cielo pensando en "El chico de cabellos dorados"- (Quiero saber, su nombre... )
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Shinku, dentro de la tina de baño, llena de agua tibia, cierra lentamente sus parpados, mientras Grell, con una sonrisa, enjabona con una esponja suave, la piel de su espalda. Ella piensa sonrojada.

-(Estoy cansada de todo esto… El dilema, termina aquí… Ya no me importa… No quiero matarlo… Ya no… No siento la necesidad de hacerlo… Ya no…)

Aun con ese anillo en su dedo, sumergido en el agua. Parece que sus pensamientos lo hicieron reaccionar… La piedra brilla en rojo, destellando luz con ese matiz, que claramente se podía ver. Shinku con sus ojos cerrados al pensar, no lo logra ver, pero Grell presencia esa manifestación que lo sorprende un poco y deja de frotar su espalda con esa esponja, para gritar.

-¡¿Qué es eso?! ¡Mira Shinku! –Mueve sus hombros un poco-
-¿Qué?... –Mueve su mirada hacia su anillo, el brillo carmín, se reflejada en sus orbes azules, asombrada al ver la piedra emitir luz por un largo rato… Algo que jamás había visto en su vida-

Instantáneamente, comienza a temblar un poco, sintiendo como una descarga eléctrica corría por su cuerpo, surgiendo desde su dedo donde tenia ese anillo, hacia el resto de su cuerpo, al tiempo que siente unas fuertes, profundas y punzantes pulsaciones en su corazón, una sensación tan extraña y nueva que la hace quedar boquiabierta, ante el claro poder del anillo, que se manifestaba frente a sus ojos, como quitándole esa venda de incredulidad de sus ojos…
Grell al ver la reacción de Shinku, y no escucharla decir algo, viendo como solo permanecía como “paralizada”, comienza a desesperarse…

-¿Qué pasa? ¡Ah! ¡¿Qué hago?!  -Inquieto y nervioso, Grell se muerde las uñas- ¡Ah no! ¡Mis uñas! –Se exalta llorando-
-… No… No puede ser… -Apenas logra pronunciar estas palabras aun temblando y sintiendo la misma sensación, que parecía no parar, comenzaba a ser molesta, pero no borra esa misma expresión de su rostro-
-¿Tienes frio? –Cuestiona Grell al verla temblar- ¡Ya vengo voy por una toalla!  -Corre yendo apurado por la toalla-
-… (Entonces, era verdad… El anillo… Realmente es… Mágico) –Sin quitar ese gesto de sorpresa y boquiabierta, sigue observado el anillo totalmente desconcertada, quedándose sin habla, solo pudiendo ver el brillar de la piedra roja-

Ahora el brillo fue más duradero, haciéndola al fin creer a Shinku en su gran poder “Mágico” Que ahora es mas fuerte que nunca…
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sábado, 15 de octubre de 2011

Naruloid [Una promesa rota]





Capitulo- 49                                                 -Una promesa rota-






En aquel cuarto de hospital, Arika contempla a su hermana que al parecer no le falta mucho tiempo para salir de ese coma inducido, la castaña, estaba profundamente molesta con Itachi y Deidara, sabiendo que son los culpables de tener a su hermana mayor en ese estado… Solo suspira cerrando sus parpados… Recordando aquel mensaje de texto que el rubio le había hecho ayer…



“Oye… Arika-chan… ¿Es cierto que, estas comprometida? “



-(¿Cómo lo sabe?... ¿Quién se lo dijo?... No quería que se enterara…) Tsk… -Da media vuelta caminando hacia la puerta para salir- Recupérate pronto… Aiko –Murmura y se va-

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Al salir del hospital se detiene al ver frente a ella a los agentes de espaldas charlando entre ellos, pues la esperaban cerca de su limosina rosa… Sin querer regresar a casa, se retira corriendo alejándose del lugar, para caminar por las calles de la ciudad… Saca de su bolsa su celular, mirándolo mientras continúa su andar… Pensando aún, si responderá ese mensaje del chico que desgraciadamente, le ha robado el corazón… Por mucho tiempo, Arika ha escapado de ese amor… Pero no por voluntad propia, si no por que su familia así se lo pide… Al estar comprometida con un chico que no lo ve, mas que como su amigo… Su mejor amigo… No pudo hacer más que escapar de ese amor, que aun así la persigue todo el tiempo… Inesperadamente se encuentra en la calle con Miku y Rin, quienes cargaban bolsas en sus manos y portaban lentes de sol, aparentemente venían de compras…



-Hola Arika… -Saluda feliz miku-

-… -La rubia hace un puchero desviando su rostro-

-Hola… Sí no les importa, tengo prisa… -Pasa por un lado de ellas-

-¡Espera!... ¿No vienes a comer con nosotras? –La invita la peli verde con la intención de detenerla-

-¿Co-Comer? –Los ojos de la castaña brillan volteando a verlas con emoción ya que le encantaba comer-

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Las tres chicas fueron a comer al “McDonald’s” Más cercano…



-Y… Arika-chan ¿Te gusta naruto verdad? –Cuestiona Miku siendo directa, mientras la ve comer-

-… -No contesta solo se llena la boca de hamburguesa y papas-

-… ¡Si te gusta deberías decírselo y quedarte con él! –Exclama un tanto molesta la rubia-

-… ¿De quje habljquan? –Apenas se le entendía, pues hablaba con la boca llena de comida-

-… Etto… Lo ocultas muy bien, pero… No puedes ocultar tu diario ¿Verdad? -Miku toma su propia bolsa y saca un diario rosa- Lo sentimos, pero no sabíamos de quien era… Lo encontramos tirado en los pasillos del colegio… Justo el ultimo día de clases… Y… No tengo tu celular, así que, creo que es tuyo, ya que leímos un poco… -Una gota de sudor resbala por su sien y por la de rin también-

-¡¿Qué?! –Muy molesta deja de comer-

-¡T-Tranquila! No leímos… Tanto. –Habla rin tratando de tranquilizarla-

-… -Les dedica una mirada llena de furia- ¡AAAAHHHH!!!! –Grita y el sonido retumba en las paredes-



En eso, se escucha que los vidrios de las ventanas del lugar se rompen, entrando por ellos un grupo de agentes trajeados de negro y armados, con gafas oscuras… También se podía escuchar que dos helicópteros volaban sobre el McDonald´s… Como si hubieran sido atraídos por el grito de Arika… Sin duda era la seguridad que la alcaldesa le tenia a la castaña, quien con un rostro serio sin inmutarse observa a Rin y Miku quienes estaban como aterrorizadas por no saber que sucede se abrazaban temblando… Alterando también a toda la gente presente y los empleados



-¡¿Qué esta pasando?! –Pregunto en un grito Rin-



-… -Arika se cruza de brazos- Ya basta… -Dos palabras fueron suficientes para que los helicópteros y toda la seguridad se retiraran, quedando tan solo dos de los agentes que eran los que personalmente cuidaban de Arika, siendo como sus guardaespaldas-

-¡Señorita Arika por un momento creímos que estaba en peligro! –Hablan al mismo tiempo, el par de agentes que siempre acompañaban a la castaña-

-Exagerados… -Toma su diario y lo guarda en su bolsa- ¡Váyanse! -Les grita frunciendo el ceño al dirigirles su mirada-

-¡Si! –Contestan poniéndose firmes, y se van corriendo- ¡La esperamos afuera! –Agregan antes de salir-

-… -La castaña suspira- Oigan… Relájense, se que es exagerado… -Las mira- Pero es por culpa de mi madre… Por eso –Desvía su mirada- Odio vivir con ella…



Terminando de decir esto sin despedirse de ellas, solo se va tranquilamente dejando a toda la gente, junto con rin y miku sorprendidas…

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Por la noche, Arika tumbada en su cama, con desgane, solo estaba algo preocupada por su hermana, que seguía en el hospital y pensaba que decirle a Naruto… Quien desconocía aun muchas cosas sobre ella…



-Mi estúpida madre… -Murmura mirando al techo y recuerda lo que su madre la alcaldesa Tsunade, le dijo hace tiempo-



-Pero mama yo no quiero casarme con Len… ¡El es mi amigo! –Renegaba molesta-

-¡No me importa! –Gritaba con enojo- ¡El es el hijo de mi mejor amiga! ¡Que también es una buena familia! –Refiriéndose a que Len venia de una familia adinerada-

-¡Pero no quiero!! –Aprieta sus puños frunciendo el ceño, siendo testaruda-

-¡Te casaras con él y punto! ¡Yo mando aquí señorita! –La señala con el dedo dando más énfasis en sus palabras-

-… -Muy molesta-.. Yo no lo amo a él… Yo… Yo amo a Naruto…

-¿Eh?... ¿Quién es ese tal Naruto? –Aun frunciendo el ceño-

-Un amigo… -Cruza sus brazos y mira a otro lado-

¿Amigo?... Já… Ahora les diré a tus agentes que te vigilen más y que no te dejen estar con ese niño… Y mas vale que tú hagas lo mismo no te quiero ver con él… No permitiré que la única hija que tengo se case con un chico cualquiera… ¿Escuchaste? –Mirándola directamente-

-… -La voltea a ver- Tu ni eres mi verdadera madre… -Se va-

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-(Solo por tener que obedecerla… He estado huyendo de él, aunque no quiera… Además tiene novia… ¡Como me gustaría decirle, que es un idiota que me tiene enamorada! Pero…) –Muerde su labio inferior enfadada- (Ahora sabe que estoy comprometida… ¿Qué le digo?... ¿Qué debo decirle?... No quiero que piense que he sido una cobarde todo este tiempo…) –Cierra sus ojos- (Pero ya no lo puedo evitar más, lo amo y debe saberlo, sea bueno o malo…)

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Al día siguiente por la tarde… Naruto se vestía para ir a la fiesta de Ino… Una más de las muchas que había hecho en su casa… Y aunque sentía que no era un buen momento para festejar, pues Aiko aun seguía en coma, tenia la esperanza de encontrarse ahí con Arika y hablarle cara a cara, además que su novia quería ir solo por que se lo prometió a Ino… La fiesta según era para reunirse todos ya que todos eran amigos y en vacaciones no se ven muy seguido ni todos juntos, asi que el rubio se prepara, alborotándose su rubio cabello con gel, como si no conociera el peine.



-… (Espero y vaya Arika… Me gustaría verla y hablarle... También espero y no este enojada conmigo…) –Suspira cerrando sus ojos dejando de alborotarse el cabello- (Pero ahora…) –Abre sus ojos y mira su reflejo en el espejo un momento- (Debo pasar a buscar a Sakura…)



Llega a la puerta de la casa de Sakura, quien seguía siendo su linda novia… Y ella le abre la puerta.



-Naruto... –Sonríe dulcemente-

-Hola, Sakura ya… -Antes de terminar de hablar es callado por un beso que le planta la pelirrosa en sus labios, el solo abre mucho sus ojos por sorpresa-

-Te quiero… -Dice al alejarse de él- Vamos o llegaremos tarde… -Toma su mano y se lo lleva con ella-

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No faltaba mucho para que anochesiera, y la casa de Ino estaba llena de invitados, amigos, compañeros del colegio… Y ella estaba muy feliz bailando con su novio Hidan, quien solo por estar con ella asiste a esas fiestas de adolecentes… La música sonaba por toda la casa, pero no muy fuerte para no molestar a los vecinos que ya se habían quejado mucho de Ino…

Sakura estaba sentada con Naruto tomando algo… Quien estaba un poco serio mirando al suelo…



-¿Cómo puede Ino estar tan feliz con un criminal como novio?... –Comenta Sakura al verlos bailar- Además, se supone que nuestra amiga Aiko, aun esta muy mal… Y ella haciendo fiestas, que inoportuna…

-¿Criminal? –Pregunta naruto asombrado-

-Sí… ¿No sabes?... Varios lo sabemos en el colegio… -Sonriendo-

-Yo no lo sabia… -Mira a Hidan sorprendido- ¿Y que debemos hacer Sakura? –La mira-

-… -Ríe- Nada… -Se acerca a su oído para susurrarle cubriendo con su mano- Ya que el hermano mayor de Sasuke y también el de Aiko son criminales, ambos forman parte de esa organización –Se aleja de él mirándolo con una sonrisa- ¿Y no quieres ver tristes a tus amigos o si? –Ríe-

-¡NO! ¡No para nada! Sasuke y Aiko ¡Son mis mejores amigos! –Exclama con entusiasmo-

-Lo sé… -Sonríe cerrando sus ojos sutilmente-

-… Oye, oye… Sakura –En un tono bajo sin mirarla-

-¿Si?...

-¿Tu aun me quieres? –Cuestiona con un rostro serio-

-Sí, mucho, si tu no me quieres o nos separamos… -Coloca una mano en su pecho cerca del corazón- Me dolería mucho… Mucho –Borra su sonrisa cerrando sus ojos con tristeza-

-Ah… -Mira hacia otro lado preocupado-

-¿Por qué? –Sonríe y lo observa-

-¡No, no! ¡Por nada! –Ríe nervioso rascando su cabeza-

-… -Solo sonríe-

-Bueno, ya vengo… Iré a hablar con Sasuke… -Se levanta de su lugar y se va-

-Sí, si… -Lo ve irse con recelo-

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El rubio sentía miedo de decirle la verdad a Sakura… “Que ya no la ama” Así que se aleja de ella mirando a su alrededor, buscando con su mirada a Arika… Pero parece que aun no llegaba o no asistiría… Lo cual comprende por lo de su hermana, debe estar triste o preocupada… Todos estaban ahí, hasta algunos “Vocaloids” Menos Arika y Aiko… Pero se aproxima a su amigo Sasuke, quien besaba apasionadamente a su novia Karin, Naruto no sabe como hablarle, no quería interrumpirlos, pero se muere por hablar con él… Necesita que su amigo lo escuche…Y le de un consejo…



-… -El rubio cerca de ellos, se aclara la garganta de modo fingido- Em, disculpen… -Dice Naruto tratando de no verlos tanto-

-… -Sasuke se molesta y detiene su intenso beso para verlo con frialdad- ¿Qué quieres?

-Pe-Perdón por interrumpir pero… Necesito hablar contigo Sasuke…

-… -Suspira y suelta la cintura de su novia mirándola- Ve con Sakura… Hablare con Naruto un rato…

-Sí… -Responde Karin sonriendo muy feliz y sonrojada, se va con Sakura-

-… -El pelinegro cruza sus brazos y lo mira frívolo- ¿Y bien?...

-Etto… -Une sus dedos índice jugando con ellos- Es que… Tu sabes Sasuke, que amo a Arika ya te lo he dicho… Y a Sakura ya no y… La verdad, pues… -Frota su cabeza mirando al techo- No se como decírselo… -Lo mira alterándose de repente- ¡¿Qué hago Sasuke?! –Toma sus hombros con desesperación-

-¡Tranquilízate! –Lo retira de él y frunce el ceño- Ya hemos hablado de esto Naruto… Y te he dicho que tienes que decírselo…

-¿Pero como?... No quiero lastimarla… -Algo triste mira hacia abajo-

-… -Suspira cerrando sus ojos- No sé, solo díselo… Sin tantos rodeos… Ella debe saberlo, entre más te tardes en decirle… Sera peor para ella –Dirige su mirada a Sakura y Karin quienes ríen juntas-

-… -Naruto también las voltea a ver con un rostro afligido- ¿Tu lo crees Sasuke? –Vuelve su mirada a él-

-Sí… Ahora ve con ella y díselo… Seguro entenderá y si no ese es tu problema… ¡Karin! –Le llama en un grito y esta de inmediato se acerca a el corriendo y lo abraza-

-¡Sasuke! –Sonrojada cierra sus ojos abrazándolo-

-Vámonos… -Se van juntos-

-¡E-Espera Sasuke! –Exclama Naruto dando un paso acelerado pensando en seguirlo y sin fijarse topa con Arika quien mordía una pieza de pollo, al verlo se sonroja y retira la pierna de pollo de su boca-

-¡AAHH!! ¡Arika-chan!! ¡Estas aquí! –Asustado y nervioso se congela al verla-

-Sí… ¿Quieres? –Le ofrece la pierna de pollo-

-N-No gracias… P-Pensé que no vendrías… Por tu hermana… -Ruborizado-

-Mi hermana esta en el hospital, yo si puedo andar, además vine solo por la comida… -Muerde de nuevo la pieza de pollo-

-Sí, si… Ya lo suponía… -De fondo escucha una voz que grita “Naruto”- ¡Ah! ¡Bueno adiós! –Se va corriendo hacia Sakura y Arika solo parpadea algo sorprendida y sigue comiendo-

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-¡Aquí estoy!... Sakura-chan… -Jadeando al llegar con ella-

-… Oye ¿No quieres bailar? –Lo invita Sakura con una radiante sonrisa-

-¿Eh?... No ahora… -Se pone serio- Debo hablar contigo, seriamente…

-Esta bien… -Se vuelve a sentar- ¿De que quieres hablar?... –Mirándolo-

-Bueno… -Se sienta a su lado- Sakura… Yo sé que te hice una promesa cuando nos hicimos novios, pero… Perdón, pero no podre cumplírtela… -Se le dificultaba hablar al ver sus orbes esmeraldas-

-¿Qué?... –Algo asombrada por lo que decía-

-Sí… Yo realmente amo a otra persona… A Arika, desde hace tiempo, perdóname por no decírtelo antes es solo que, no sabia como decírtelo… -Baja su mirada- ¡Y ya no soporto verte tan feliz conmigo! –Exclama entre sollozos- Siendo que yo… No estoy feliz contigo…

-Estas… ¿C-Cortando conmigo? Ahora… –Sus ojos se llenan de lágrimas-

-¡No!... ¡Quise decir! ¡No llores por favor! ¡No llores! –No sabia que hacer solo mueve sus manos con sus palmas abiertas de un lado a otro, nervioso-

-… Ya no me quieres y yo si… y… Esto duele tanto ¡¿Cómo quieres que no llore?! –Frunce el ceño aun con lágrimas y le da un fuerte golpe con su mano cerrada en su cabeza- ¡IDIOTA!!!!

-¡Ay!... –Se soba con ambas manos- ¡Lo siento!!! –Con pequeñas lagrimitas en el borde de sus ojos por el dolor-

-… Ya no importa –En un tono bajo mira el suelo, sonriendo leve, mientras aun corrían lagrimas por sus mejillas- Ya lo sabia… Solo estaba esperando que me lo dijeras…

-¿Ya, ya lo sabias?

-Sí, eres un tonto… Muy obvio… Yo no soy una tonta Naruto… -Alza su mirada para verlo borrando su sonrisa, aun llorando saca un pañuelo y seca sus lagrimas- Eres un idiota….

-…Sakura –Pronuncia en un tono muy suave conmoviéndose, la abraza cerrando sus ojos- Yo quiero que sigamos siendo amigos, si te quiero… Pero como una amiga… Por favor no rompas esa amistad conmigo… Te lo ruego… Eres, mi mejor amiga, aun más que Sasuke… Así… -Sonríe entreabriendo sus ojos- Así es como te veo…

-Naruto… -Corresponde sin dejar de llorar, cierra sus parpados dejando caer las lagrimas-



Por un momento se habían olvidado de su alrededor… Como si solo existieran ellos dos en el mundo… Justo en ese momento, Arika pasa cerca de ellos y ve la escena sintiendo un fuerte dolor en su pecho, conteniendo sus lágrimas se va de la fiesta saliendo por la puerta… Naruto alcanza a verla irse y siente una desesperación extraña que recorre por su cuerpo, pidiéndole que la siga… Así que deja de abrazar a Sakura…

-… ¿Naruto?... –Lo mira sorprendida-

-Adiós Sakura… Tengo algo que debo hacer… -Se aleja de ella y acelera su paso saliendo también de casa de Ino, viendo como Arika corre a lo largo de la cuadra el la sigue anhelando alcanzarla, sintiéndose libre, su objetivo ahora es alcanzar a su gran amor… dejar quizá que el destino lo guie…

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