martes, 10 de enero de 2012

Lovely Rose [Embrollo mental]





Capitulo- 22                               -Embrollo mental-





Aquel ángel de blancos cabellos, sonreía levemente mientras se acercaba a la niña rubia paso a paso…

-Shinku… Te he estado vigilando… Ya que tu alma es valiosa para mi padre… -Musita al estar cerca de ella-

-¿Padre?... –Pregunta la rubia saliendo de su cama, dejando el peluche en el colchón y poniéndose en pie-

-Sí, Dios… Sabes… El quiere salvar tu alma, la cual fue partida en dos, tú guardas la segunda parte de esa alma… -La señala-

-¿Y la otra? –Cuestiona intrigada frunciendo ligeramente el ceño-

-No te preocupes… Ambas partes, serán salvadas y unidas…. –Sin borrar su sonrisa ni dejar de mirarla con esos pacíficos orbes purpuras-

-¡Ya basta! Dime… ¿A que has venido?... –Con desconfianza y algo de temor al encontrarse sola con ese ángel lo observa-


Ella sabe que cuenta con Grell, que con el simple hecho de llamarlo bastaría… Pero había algo que le daba curiosidad y algo que no sabía ¿Por qué ese ángel aparece diciendo todo esto?... Sus intenciones no parecen ser malas, pero, aun así no debe bajar la guardia.



-Ah cierto, cierto… Casi lo olvidaba… -Ríe un poco, luego pone un rostro serio y corta más la distancia entre ellos hasta abrazarla aferrándola contra su pecho- Quiero que veas algo… Esta es la verdad… -Se traza una gentil sonrisa en sus labios-



El ángel, sabia que si quería salvar esa alma que se dividía en Shinku y Ciel, primero, debía alejarlos de los demonios que solo los ensuciaban más… De esas alimañas mentirosas…

 Que mejor que empezar con la doncella que era mas susceptible. Shinku exalta sus ojos con sorpresa, al sentirse envuelta en un cálido abrazo, sintiendo el tibio cuerpo de Ash, no podía mover ni un solo dedo, su corazón se agita por el miedo… Ya que tampoco puede hablar, solo tiembla y comienza a sudar en frío por el temor, el ángel con un semblante triste la estrecha con sus brazos, sabia que Shinku gritaría y le llamaría a su demonio y lógicamente, habría una batalla, lo cual el quería evitar de momento, pues deseaba mostrarle el pasado, lo que realmente ocurrió aquella noche, en que su mansión se lleno de un destructivo fuego… Así que, se veía obligado a hacerlo de esta forma.
Cierra sus ojos y una extraña energía los embarga. A Shinku le comienza a entrar un profundo sueño… Sintiendo que se sumerge en la nada…

Solo esta ella cayendo lentamente, cuando abre sus ojos, puede observar que a su alrededor todo esta oscuro y no esta la presencia de Ash, tan solo puede escuchar su voz que hace eco y un agradable sonido de cascabeles…

-Muy bien… Shinku –Escucha a Ash como en eco-

-¡¿En donde estoy?! –Algo asustada pasa su mirada por lo negro que la rodeaba, solo su cuerpo parecía brillar y sostenerse en el aire-

-Tranquila… No tengas miedo… Estoy contigo…

-… -Respira agitadamente por sus nervios-

-Mira detrás de ti…

-… -Gira para ver detrás a sus espaldas y puede vislumbrar un orbe de luz que se expande a lo amplio de toda la oscuridad-


De pronto aparece en otro lugar, en el pasado, ella flotaba en el aire, parecía inexistente la gravedad y abre mucho sus parpados, al bajar su mirada, en sus ojos azulados se podía reflejar lo rojo del fuego que envolvía su mansión, esa era la escena que estaba presenciando bajo sus pies…

-Shinku… No deberías creerle a un demonio con tanta facilidad… -Vuelve a escucharse la voz de Ash-

En ese preciso instante ella puede reconocer al demonio pelirrojo que con emoción provocaba el incendio…


-¡Oh si! ¡Arde,  arde en rojo! –Exclamaba Grell con una sonrisa y da un giro-

-¡¿Grell?! –Totalmente impactada no puede creer lo que veía-


Era mas que clara la imagen de Grell provocando el fuego, evidentemente él había sido quien incendio su mansión, y no Ciel Phantomhive, como el mismo le había dicho, pero ¿Cómo estar tan segura? ¿Cómo creerle a un ángel que acaba de ver?... Quizá él también  este mintiendo… En su mente se comienzan a formar nudos que no puede desatar… Así que cierra con fuerza sus ojos y aferra sus dedos en su cabeza completamente confundida, ya no sabia ni que pensar, cuando vuelve a escuchar esa voz, de ese ángel.

-Yo  no dejaría de mirar… Shinku, esta es la verdad… Yo no puedo mentir como los humanos y demonios… En eso, son similares… Yo, soy un Ángel, enviado del cielo, para salvarte…

-¡Cállate! –Cubre sus oídos con sus pequeñas manos-

-Será mejor que observes lo que esta pasando… -Se escucha mas cerca detrás de ella y toma sus muñecas alejando sus manos de sus oídos, haciéndola ver-

-… -Shinku con pequeñas lagrimitas en el borde de sus ojos, observa-

Es Grell, algo retirado de la mansión, a quien puede ver de cerca y escuchar…

-¡Genial, genial, geniaaal! –Une sus manos entrelazando sus dedos- ¡Ya casi se quema todo!! ¡Ya esta comenzando a arder!!!... ¡Solo tengo que decirle a esa mocosa que el culpable de todo esto, fue ese niño Ciel Phantomhive y su sexy mayordomo demonio, para luego incitarla a formar un contrato conmigo!!! ¡Y así ella seguirá a ese niño por su venganza y yo podre estar con Sebas-chan!!!... Llevándome un alma suculenta lista para ser devorada ¡Yei! –Alza sus manos y sonríe con sus ojos cerrados- U-Un momento… -Aun con sus manos arriba, parpadea unos segundos- ¡Aaaahhh!!!! ¡La niña!! ¡Se me olvido salvarla!!! –Corre en círculos alarmado y se detiene para observar la mansión preocupado-

El demonio y Shinku pueden ver como el Ángel sale por el techo de la mansión con Shinku en sus brazos desmayada…
Y volando la lleva no muy lejos de la mansión, pero si a un lugar seguro dejándola en la tierra con pasto verde cerca de un árbol, tendiéndola en el suelo con delicadeza… Después se arrodilla cerca de ella…

-Descuida mi valiosa alma… -Pasa su mano en modo de caricia por su frente- Te cuidaré… Te salvaré… Pero, por ahora debo irme…Espero y no venga ni un demonio –Mira con recelo a sus lados-… -Suspira y con un rostro triste la observa enderezándose y poniéndose en pie- Por ahora no puedo hacer nada más, pero pronto volveré por ti… -Da media vuelta y extendiendo sus alas, las mueve de arriba y abajo elevándose del suelo y volando hacia el cielo… Shinku seguía inconsciente…-


Todo lo comienza a ver blanco hasta que ya no ve nada y vuelve al presente, sintiéndose entre los brazos del ángel que al fin se separa de ella y la observa con un rostro inexpresivo…

-… Shinku

-No… No es cierto… ¡Eso no es verdad! –Grita con un tono entre cortado por el nudo en su garganta y aprieta sus puños- Grell no me mintió…

-Sí lo hizo…

-¡No! ¡Esto no puede ser! –Cubre su rostro con sus manos al comenzar a llorar sintiéndose muy confundida y engañada ¿Pero de quien?-

-… -Ash manteniendo la seriedad saca por entre su saco blanco un pañuelo y se lo ofrece- Toma… -Se entristece al verla-

-Gracias… -Toma el paño y seca sus lagrimas mirando al suelo- Grell… Tengo que hablar con el

-Haz lo que creas necesario… Yo personalmente, te recomiendo que te alejes de él. El es un vil demonio, una escoria del mundo, que debe volver al infierno… -La mira con sus ojos afligidos y se inclina un poco para tomarla de sus hombros mirando sus ojos- No sabes la pena que nos da, al ver, como pierden las almas y terminan comiéndoselas… -Comienzan a correr lagrimas por sus mejillas-Tan solo para su propio beneficio… Son egoístas, malvados… -Frunce el ceño- ¡Sucios!...

-… -Solloza y mira hacia la puerta-

-Mi valiosa alma… No –Se aleja para realizar una leve reverencia- Señorita Shinku… He de retirarme, pero, no dejare de vigilarla, es la labor que me ha dejado mi padre… -Se incorpora- Adiós… -Un fuego azul lo hace desaparecer en un segundo, dejando en el aire, plumas blancas que caen suavemente-

-Ash… -Pronuncia su nombre con suavidad la rubia tomando una pluma mirando esta con seriedad- ¡Grell!... –Camina apurada a la puerta saliendo de su habitación para correr por los pasillos buscando a Grell- ¡Grell! ¡Ven ahora mismo! ¡Es una orden! –Exclamaba casi desesperada- ¡Grell! –Toca su hombro izquierdo donde ocultaba el sello del contrato que mantenía con el demonio rojo, el cual brilla intensamente-… -Cansada de correr se recarga en una pared jadeando levemente, y apoya su mano en una mesita que estaba cerca donde puede ver un jarrón con rosas blancas y rojas recordando a Ciel- C-Ciel… -Se ruboriza y el anillo resplandece sintiendo que le quema un poco- Tch… -Mira su anillo frunciendo el entrecejo-



Enojada y con todos esos sentimientos y emociones dentro de ella, vuelve a la cama y entra en sus sabanas intentando dormir, pues ya le había sucedido mucho en solo una noche, que parecía ir lenta, ya que, el reloj de pared marcaba apenas las doce de la noche. Era media noche y lo único que deseaba Shinku era descansar…



Siendo ya las dos y media de la mañana, Shinku se encontraba plácidamente dormida… Cuando el demonio de orbes carmín la visita… Sutilmente había entrado a la mansión Trancy y no había encontrado el dichoso anillo, tratando de cumplir con la orden de su amo, y no fallarle, se había dispuesto ir al dormitorio de la doncella de dorada cabellera que dormía tranquilamente… Como lo esperaba, sus suposiciones fueron correctas, ella era quien usaba ese anillo, que a simple vista era muy común, sabia que debía acercarse más y tomarlo, para llevárselo a su joven amo, tal y como él, le había dicho que hiciera… Así que sigilosamente se aproxima y la observa descansar, recostada hacia un lado y su mano sobresalía de la cama…

-(Vaya, que fácil parece ser… Menos mal que previamente le pedí a Grell que no viniera, e hiciera caso omiso a los llamados de su ama y a cambio le daría placer carnal… Pero aún así, hay algo que no me deja tranquilo) –Piensa y mira a sus lados con seriedad, sospechando algo- … -Suspira y se inclina para acercar su mano a la ajena y con cautela toma la pequeña mano de Shinku y con su otra mano lentamente aproxima sus dedos al anillo, pensando en tocarlo para así sacarlo de su dedo, pero antes de que pudiera hacerlo-

-Yo no haría eso… -Se escucha la voz de Ash y Sebastian rápidamente se retira de Shinku y con el ceño ligeramente fruncido mira al ángel-

-Vaya, vaya… Podría decir que casi me sorprendiste… -Se traza una sonrisa medio burlesca en sus labios-

-Demonio… Aleja tus sucias manos de mi alma… -Frunce el ceño y se acerca un poco más-

-¿Tú alma?... ¿Ahora los ángeles también buscan almas? Que extraño…

-Es una lastima que después de todo no podrás consumir el alma de Ciel Phantomhive… ¡Su alma esta cambiando a causa del amor! –Exclama elevando ligeramente sus manos a sus lados con una sonrisa- ¡Ríndete demonio! –Vuelve a fruncir el ceño-

-(Es verdad, esta cambiando… Probablemente su alma pierda ese sabor que tanto la distingue del resto) ¿Rendirme?.. Lo siento, pero mientras mi amo mantenga su inigualable esencia y el contrato, yo seguiré con él, hasta el final… ¡El ya me pertenece!.. –Molesto-


Shinku empieza a despertarse por el ruido lentamente…


-Parece que mi amo se resiste a ese sentimiento que tu tratas de sembrar en él ¿No es así?... –Sonríe Sebastian-

-¡Suficiente! ¡No pienso seguir escuchándote alimaña! –Toma el mango de su espada que mantenía dentro de su funda-

-Bien… -Saca de entre su saco muchos cuchillos de plata que muestra con gracia sonriendo leve-

-¡Te advierto que esta vez, no será igual que la ultima vez que nos enfrentamos demonio! –Sonríe con malicia-

-… -Solo lo observa un poco molesto-

Shinku se despierta y observa asombrada en su cama, no sabe que hacer, y se inmuta…

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miércoles, 4 de enero de 2012

Bajo la luna [Miedo]


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Capitulo- 1                                                    -Miedo-


En algún lugar de Inglaterra… Dentro de una habitación especial, grande y acogedora. Un Psicólogo tomaba nota con un rostro serio, permaneciendo sentado en un sofá negro y moderno, el joven castaño de veinticinco años, escuchaba con atención a una linda y pelinegra joven de diecinueve años de edad, quien recostada en un sillón largo abrazando un cojín, hablaba sin parar…

-Siempre es lo mismo, desde hace unos meses, todas las noches, son una pesadilla… Siento que hasta ha arruinado mi vida... ¡Lo odio!.. –Mira el techo con melancolía dejando caer sus extra largos cabellos negros-Además, siempre me siento sola… En esa enorme y fría mansión aunque estén ahí mis sirvientes… No es suficiente… Mis padres son tan indiferentes, mis amigos, me han abandonado, mi mundo, es tan oscuro… Y cuando sale la luna, cuando la luna aparece en el cielo… El miedo, el temor, vuelve a mi… -Le dirige su dorada mirada-

-Ya veo… -Ajusta sus anteojos- Se que tus padres te aman, so por nada te han dicho que vengas a terapia, cada semana, ellos quieren ayudarte… -Pasa sus dedos por su semi-largo cabello castaño para acomodarlo con sus ojos cerrados- Pero, lamentablemente no tienen tiempo, según se… Son personas muy ocupadas en su trabajo… ¿No? –La mira con esos orbes azulados-

-No lo creo, no me demuestran afecto ni atención, y me pagaran terapias con usted, por que dicen que estoy loca… Tch –Se sienta dejando el cojín a un lado- Eso es lo que creo, no les importo, en absoluto… También creo, que no estoy loca… -Frunce el ceño-

-No, no lo estas… -Sonríe leve- Muy bien Sasha, es todo por hoy, ya han pasado tres horas desde que empezamos… Debes estar cansada… -Deja sus notas en la mesita de su lado-

-S-Si… -Se sonroja leve al mirarlo-


Era la segunda vez que veía a ese joven y atractivo Psicólogo, y ya le atraía algo de él… Quizá por que es maduro, guapo, gentil y sobre todo, es el único que la escucha y no le llama “Loca” Era perfecto, pero mayor que ella.

El castaño solo se levanta de aquel sofá dispuesto a acompañarla a la puerta para despedirse de ella, ya que, después esperaría a alguien más que debía atender.

-¡Oiga!... –Exclama casi con desesperación al verlo ponerse en pie y lo observa-

-¿Si?... –Voltea a verla con seriedad-

-Podemos… -Ruborizada desvía su mirada aun sentada en ese sillón- Salir a tomar algo… No se ¿Un café?... –Lo mira disimuladamente-

-Lo siento… No puedo, en unos quince minutos más llegara una señora y estaré ocupado… -Borra su rostro serio y eleva levemente sus comisuras formándose así una sonrisa- Pero, gracias por la invitación.

-… -Suspira y mira el suelo-

-… -Con esa misma sonrisa se acerca y le extiende su mano para que la tome-

-¿Oh?... –Lo observa mientras un rubor aparece en sus pálidas mejillas-

-Podemos salir en otra ocasión… -Sonriendo-

-Sí… -Sonríe y toma su mano poniéndose en pie y mirando sus ojos azules apenada-

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Una negra limosina, la recoge, yendo de vuelta a su casa, a su gran casa… Una enorme mansión…
A pesar de tener toda clase de lujos, dinero y todo lo que deseara, un profundo vacio permanecía dentro de su corazón, una inmensa soledad la envolvía y una agria y fría noche la esperaba… Era domingo así que no asistiría a la universidad, cada domingo tendría que ir a terapia con el Psicólogo Albert Green…

Llego a su morada… Y al entrar rápidamente fue recibida por el mayordomo de la casa Callander.
El tímido sirviente rubio de orbes esmeraldas de dieciocho años que vestía elegantemente con su cabello largo hasta los hombros pero lo ataba con un delgado lazo negro en una coleta baja hacia su hombro, dejando algunos cabellos al frente de su rostro… Se aproxima a ella y con una reverencia….

-Bienvenida a casa… Señorita Sasha… -Con voz suave y baja mirando al suelo-

-… Elliot, tengo hambre –Se quita su abrigo negro que portaba sobre ese vestido negro que le llegaba hasta las rodillas que parecía de muñeca también negro pero con detalles blancos, tirando la prenda al suelo-

-S-Si… -Sonrojado recoge el abrigo inmediatamente- En un momento más se le servirán sus sagrados alimentos… -Con el abrigo en sus manos observa como le da la espalda, extrañado al verla tan quieta mirando hacia uno de los cuadros como perdida en él-

-… -Fijaba su mirada en ese cuadro, una pintura de una mujer medio desnuda rodeada de querubines en un fondo negro-

-¿Señorita Sasha?... –La llama preocupado- ¿Esta bien?

-Sí… -Cierra sus ojos un momento para luego caminar hacia la gran escalera de la mansión- Estaré en mi habitación, cuando este lista la comida, me llamas… -Se va lentamente-

-Por supuesto… -Leve reverencia y mantiene sus verdes ojos puestos en ella hasta perderla de vista- (Estaba…. ¿Pálida?) –Piensa-


Sasha estaba muy asustada… Faltaban algunas horas para que anocheciera y temía lo que podía pasar después de medianoche… Sentía un profundo miedo, pero trataba de ocultarlo, no le quedaba de otra… Sabía que tenía que ser fuerte, ya que nadie le creía y esa actividad extraña y tenebrosa de la noche, no la podía evitar…
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Las estrellas junto con la brillante luna adornaban el oscuro cielo… El reloj del buro en el dormitorio de Sasha, marcaba las nueve de la noche, aunque aun fuera temprano para descansar… Sasha estaba lista para dormir, debía dormir temprano ya que mañana a alas seis en punto se despertaría para prepararse e ir a la universidad…
Al entrar en la cama y cubrirse con las frazadas, da un gran suspiro, preocupada y llena de miedo al sentir una invisible presencia, como si alguien la estuviera observando todo el tiempo…
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Ahora el reloj indicaba que eran las tres en punto de la mañana, Sasha se veía completamente dormida abrazada de un gran oso casi de su tamaño, cuando el repentino sonido de una fuerte respiración cerca de ella la hace despertar y su corazón se acelera… Sabía lo que era… Era “eso” que desde hace meses la espantaba, la atormentaba y no la dejaba dormir bien…

Levanta su espalda de la cama y observa a su alrededor, detenidamente, estaba muy oscuro, solo su cama era levemente alumbrada por la tenue luz de la luna que entraba por las orillas de las cortinas en las dos ventanas de su habitación. Aquel sonido de lo que parecía una respiración se fue disminuyendo y en las sombras logra ver una especie de nube de humo blanco que se mueve hacia el techo y desaparece…
Al principio piensa que son sus ojos, así que los talla con sus manos y vuelve a observar y logra ver como si una sombra o silueta negra de un hombre se aproxima hacia ella, y antes de llegar al pie de su cama se desvanece…
El miedo vuelve a invadirla y comienza a alterarse sus nervios… Empieza a temblar volviendo a creer que hay algo dentro de su habitación… Y estaba sola… Sin nadie a quien recurrir…
Vuelve a acostarse y cubrirse con las sabanas abrazando su oso con el que siempre dormía, intentando conseguir el sueño, quería olvidar todo lo que acababa de ver… Pero apenas cierra sus ojos y puede percibir un olor como a humo de lumbre o fuego, y a varias personas murmurar cerca de ella… Sasha vuelve a asustarse y comienza a sudar en frio, abre sus ojos como platos, abrazando con más fuerza su oso y esos murmullos se hacen mas fuertes escuchando como una conversación entre muchas personas pero no entendía lo que decían, era como si hablaran en otra lengua… Después de unos segundos, se escuchan risas burlonas y completamente atónita y paralizada cierra sus parpados apretándolos sin saber como dejar de escuchar, se cubre sus oídos con sus manos, cuando siente que alguien toca su brazo, se exalta y grita…

-¡Ahhh! ¡Déjame, no me toques! –Exclama en un tono muy alto y deja la cama para pararse con esfuerzo por el temor que recorría su cuerpo y enciende la luz-

Al ver su habitación iluminada no había nadie, y aquellas voces se habían ido… Pero no quería volver a su cama, y tratar de dormir, sabia que si dormida a los minutos volvería a suceder algo, esto parecía no tener fin… Y tan solo eran las tres de la mañana con veinte minutos. Lo único que deseaba era que todo eso terminara, que se fueran, que la dejaran en paz, sea lo que sea, ya que, no estaba segura si eran fantasmas, brujas, demonios, su mente, su imaginación, o alguna pesada broma de alguien ¿Pero de quien?... No sabía como hacer que eso se fuera para siempre, que dejara de interrumpir sus sueños, nadie la ayudaba solo le llamaban “Loca”, nadie ni nada quería ayudarla, o ponerle fin a esta larga pesadilla…

-Odio… La noche –Murmura para si misma y apaga la luz volviendo a verse toda la habitación completamente oscura de repente-

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martes, 3 de enero de 2012

Lovely Rose [Una misión importante]






Capitulo- 21                                          Una misión importante.





El demonio rojo bailaba de felicidad, al fin, después de tanto esfuerzo consiguió tener una relación pasional y amorosa con el demonio de orbes carmín que tanto amaba, su felicidad era tan grande, que por un momento olvido a su ama Shinku…


-(¡Oh si! ¡Ahora Sebas-chan es todo mío!!!) –Pensaba mientras se dirigía a la mansión Trancy corriendo a toda velocidad, como solo un demonio lo podía hacer- Oh es verdad… Shinku –Dice para si mismo al recordarla y detenerse-… No, no puedo abandonarla –Murmura con un rostro afligido y sopla el viento moviendo sus rojizos y largos cabellos-
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-¡Habla! –Exclamo con furia Ciel al ver a Suiseiseki-

-… -Ríe nerviosa y moviendo sus manos y negando con su cabeza pronuncia con voz temblorosa- No, no, no existe ninguna magia… No lo tome tan literal por favor… -Con una gota en su cabeza, ni sabia lo que decía ya que estaba muy nerviosa-

-¿Qué?... –Sin comprender frunce el ceño-

-¡Yo ya me voy! ¡Adiós! –Sale corriendo lo más rápido que puede-

-¡Oye! ¡¿A dónde crees que vas?!... ¡Sebastian! (Maldición por más que llame a Sebastian no viene ¿Qué pasa con él?...) –Piensa mientras sale corriendo para seguirla pero antes de que pudiera bajar por las escaleras, pierde el aire y muy agotado se detiene sintiendo un dolor en el pecho respirando difícilmente- … -Toca su pecho y se recarga en el pasa manos para descansar, por culpa de su asma-Tch… (Los trancy… ¿Qué diablos han hecho? ¿Anillo? ¿Magia?... Esto no se quedará así…) –Piensa mientras recupera el aire-


Suiseiseki había salido de la mansión y apresurada subió a la carroza en la que había llegado y toma asiento…

-¡Rápido Thompson-kun! –Le grita a uno de los trillizos quien la esperaba y este hace correr a los caballos- … (¿Qué he hecho?...) –Pensaba al ver a “Kun-Kun” en sus manos- (Ahora el conde Ciel sabe de la existencia del anillo, se supone que era un secreto… Le he fallado… Señorita Shinku…) –Triste mira por la ventana mientras la carroza avanza-
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Atardecía cuando Sebastian vuelve a la mansión Phantomhive, llegando tarde para preparar la cena y por supuesto muy tarde para los llamados de su joven amo… Pero es que el demonio estaba enamorado de Grell, como era un sentimiento nuevo para él, no sabía manejarlo y como se sentía muy feliz por hacerlo su amante, se había quedado en un parque pensando y contemplando el cielo…
Al estar frente a su amo pidiendo sus más sinceras disculpas, postrado elegantemente ante él. Ciel responde, estampándole la palma de su mano en su mejilla dejándosela ligeramente roja por la bofetada.

-¡Que descaro! ¡Insolente! ¡Me has ignorado todo el día! ¡¿A que se debe tu ausencia?!... –Dedicándole una fría mirada arrugando el ceño muy indignado-

-… -Con sus ojos cerrados aun postrado y con su cabeza abajo- Bocchan, de verdad estoy muy avergonzado conmigo mismo, le he causado molestias, se que no soy digno de ser perdonado… -Con su mano contra su pecho-

-Estúpido demonio… -Le insulta y se voltea dándole la espalda-Tch… -El cabello de su frente cubría sus ojos-

-Bocchan… -Se incorpora mirando su espalda con una expresión afligida y preocupada- Bocchan… -Repite en un tono más bajo y mira el suelo-

-Ya casi anochece… Tengo una misión para ti… -Gira un poco su rostro mirándolo de reojo-

-Lo que usted ordene… ¿De que se trata? –Esperando la orden permanece callado unos segundos-

-Hoy vino una de las criadas de Trancy… Y menciono algo sobre un anillo y magia… Al parecer ese anillo es especial, quizá es capaz de enamorar a personas, por lo que me dijo y el extraño sentimiento que siento, puedo deducir eso, pero, aun no lo entiendo, yo no tengo ese anillo… -Se gira a verlo directamente mientras con su pulgar acaricia su anillo del otro pulgar, que siempre portaba- Pero, sospecho que algo hicieron con él, para que a mi me perjudicara, quizá, manipulando mis sentimientos… Haciéndolos florecer forzadamente… No sé.

-¿Anillo?... –Hace una pose reflexiva tocando su barbilla- Ya veo…

-Por eso… -Se quita el parche que cubría uno de sus ojos dejando ver el sello del contrato, el cual brilla y con determinación lo observa- ¡Sebastian! ¡Es una orden! ¡Ve a casa de los Trancy y trae ese anillo! ¡Encuéntralo y tráelo!... –Mira hacia otro lado- ¡Debemos investigarlo y romper con esa magia que me controla!

-… -Realiza una muy elegante reverencia arrodillándose con gracia ante él, sonriendo leve y cerrando sus parpados- Yes… My Lord… -Pronuncia y se traza una sonrisa maliciosa al abrir sus ojos que brillan por breves segundos con un matiz carmesí-…

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La rubia doncella observaba la luna, lo cual ya se había vuelto una costumbre…
Dentro de su alcoba oscura, apenas iluminada tenuemente por la ligera luz de la luna que entraba por la ventana… Ya estaba vestida para dormir, con esas ligeras y cómodas ropas blancas.
Por su sensibilidad el efecto del amor era mas fuerte para ella, no se cansaba de pensar en Ciel y el “¿Por que?” Su odio hacia los Trancy… Sus ojos brillaban cristalinos y con pureza, al contener sus lagrimas… No dejaba de abrazar el muñeco de peluche que le había entregado Suiseiseki… De nuevo, recuerda lo que ella le dijo cuando llegó.




-¡Señorita Shinku! ¡Ya he llegado! ¡Abra la puerta por favor! –Articula en un tono elevado frente a la puerta de la habitación de Shinku-

-Ya voy…-Se escucha la voz de la rubia, quien abre la puerta con seriedad-

-¡Señorita Shinku! ¡Mire! ¡Mire! –Le muestra el muñeco con una sonrisa-

-¿Qué es?... –Observa el muñeco con desinterés-

-¡Es un regalo para usted! ¡Se lo envía el conde Ciel! ¡El me pregunto por usted! ¡Y esta es una prueba! ¡Ve lo logre, le dije que traería una prueba, para que vea que el joven Alois miente! ¡Al decirle que el no quiere verla!... –Se lo da en sus manos-

-… -Perpleja ante las palabras de su sirvienta apenas toma en sus manos ese peluche cuando siente como una intensa emoción fluye por su interior y su corazón palpita- Ciel… -Susurra viendo al muñeco y se sonroja-




Termina de recordar y camina a su cama donde se sienta, abrazando al perrito de felpa, sus orbes azules reflejaban su melancolía…
-(Pero… ¿Por qué a pesar de tener esta prueba, siento una profunda angustia?...) –Cierra sus ojos y estrecha a “Kun-Kun! Ruborizándose-


De pronto siente una presencia y abre sus ojos de par en par, observando la esquina más oscura de su dormitorio con un ligero temor, sin moverse… Se escuchan unos lentos pasos y puede ver como sale de entre las sombras un hombre totalmente desconocido y extraño para ella.

-… -Lo mira sorprendida y asustada- ¡¿Quién eres tú?! ¡¿Qué haces aquí?! –Inquiere sin mover un musculo, observando a un hombre sonriente muy atractivo, vestido de blanco, muy elegante, sus ojos eran violetas y su cabello como la nieve-

-Mi nombre… Es Ash Landers –Reverencia al detener el paso- Y… -Aparecen unas alas y las despliega lentamente, desprendiéndose algunas plumas blancas que caen al suelo- Soy un ángel… -Sonríe gentilmente-

-¿A-Ángel?... –Con un rostro lleno de asombro no deja de mirarlo ni siquiera parpadea-

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