viernes, 17 de mayo de 2013

Teengears [ Sin salida ]





Capitulo.- 7          – Sin salida –







¿A donde habrá ido tan rápido?. Era lo que se preguntaba el soldado estadounidense de rubios cabellos. Estaba alterado y bastante impresionado, buscando sin cesar por los alrededores al fugitivo tal y como le había pedido Alexa.

Sin más se detuvo a revisar en el tipo de radar que traía, el cual le había mostrado la ubicación de los tres objetivos. No logrando comprender ¿Como es que aquel sujeto se esfumo?


– (Imposible...) –Sus parpados se abrieron totalmente. Con cierta incredulidad. 



Había desaparecido o eso parecía. Empezó a pensar que probablemente su radar andaba fallando pero lo curioso del caso es que el radio le mostraba la ubicación de los dos chicos capturados pero el rastro del hombre increíblemente no aparecía. ¿Como es eso posible?. Evidentemente tenia que continuar con su búsqueda sin apoyo de su radar. No piensa rendirse. El sin duda va a encontrarlo, por que esto debe ser una broma o algo por el estilo. 


– (Si que es un tipo con suerte eh... El radar no me da su posición, pero yo lo descubriré...) –Persistente y determinado sigue buscando. 

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La nieve se hizo presente en plena luz del día, en donde las bases encubiertas del Haarp se habían colocado hace tiempo. Aquellos copos blancos que caían suavemente encima de la enorme construcción metálica. Decoraban una vez más el albo ambiente, que reinaba no solo en Alaska, si no, en todo el globo. 

Entretanto los jóvenes estaban siendo empujados a la puerta. Indefensos y débiles ante la situación. 


– ¡Rápido entren! –Les impulsa con sus manos obligándolos a entrar en el laboratorio.



Para Lea era una gran humillación, jamas había sido sometida a algo parecido. Claramente esta soldada casi los trataba como unos criminales. Estaba a una pizca de perder el control y hacerse contra ella. Pondría en practica su habilidad de lucha cuerpo a cuerpo. Sin embargo hacia un gigantesco esfuerzo para mantener su compostura, lógicamente no le conviene enfrentarse contra una mujer armada, ni siquiera oponer resistencia. 
Seungri solo clavaba su vista en el suelo muy asustado, sintiéndose desprotegido y nervioso. Los dos desconocían lo que estos estadounidenses planeaban hacer con ellos. 

En el interior del laboratorio había mucha luz blanca, el suelo es tan lustroso que figura un espejo, en un amplio espacio vació que daba la bienvenida al lugar. También podían ver que a su alrededor se exponían puertas en las paredes colocadas de modo que formaban una "U"  que por lo visto se abrían automáticamente deslizándose a un lado. 

Alexa sujeta con fuerza el brazo del chico y de un tirón lo acerca para encararlo.


– ¿Qué es lo que llevas en esa mochila? –Cuestiona con su voz en eco, echándole un vistazo a su espalda, sin soltarlo. 

– ¡Ah! ¡Nada, nada! –Respondió sintiendo escalofríos. Poniéndose muy tenso, retrocediendo un paso sin poder ir más lejos por el agarre. 


Lea ignora la escena y aventura su mirada por su contorno, sintiendo como lentamente el frío de su piel se dispersa. Adentro del laboratorio era perceptible un clima acogedor. 


– ¡A ver dame eso! –En un tono autoritario le arrebata su mochila para sacudirla, vaciando su interior. Cayendo al suelo las cajas de cigarrillos y un montón de billetes coreanos.

– ¡Por favor no! ¡Son míos! –Alarmado veía a la soldada. 



Suplicaba el chico recibiendo a cambio una malvada sonrisa de parte de la mujer que no parecía para nada piadosa. 



– Esto ya no te pertenece mocoso. –Se inclina para recogerlo y llena la mochila de nuevo, sosteniéndola con su mano.

– ¡¿Por qué?! ¡Eso es mio, por favor! –Cae de rodillas al suelo sobreactuando y aferra sus dedos al pantalón de la chica– ¡Por favor no me los quite! ¡Los necesito para sobrevivir!... 

– Por supuesto que no, tú ya no necesitas el dinero, ni los cigarros. Ustedes probablemente mueran –Con una maliciosa sonrisa los mira a los dos por un momento. 



Lea se gira a verlos con asombro, con sus labios sellados. Sumiéndose en sus pensamientos.


– (¿Que piensan hacer con nosotros?... Break ¿Dónde rayos estás?...) 



Alexa agarra a Seungri de su ropa levantandolo y lo empuja hacia Lea viéndolos chocar. Después vuelve su mirada a la puerta por donde entraron. 

–Esperen aquí, no vayan a huir... –Miraba la entrada y probablemente única salida que tienen– No creo que puedan irse de todas formas –Ríe entre dientes sosteniéndoles la mirada.



Los chicos permanecen juntos y en pie, observando a la soldada frente a ellos cuando ella toca su oreja, juzgando por su expresión que esta escuchando algo. 


– ¡Nick busca bien! ¡Mierda! ¡¿Por qué no haces nada bien?! ¿Cómo va a desaparecer? ¡No seas idiota!... ¡Ay eres un inútil! Voy contigo ahora mismo ¿Cuál es tú posición? –Empieza a caminar de vuelta a la puerta que con su tacto se abre y posteriormente se cierra. 



Lea y Seungri admiran como esa puerta se cerró frente a sus ojos. Todo indica que es imposible salir. No les queda de otra mas que esperar un milagro. 

Rendido el joven coreano se sienta en el suelo con su cabeza inclinada al frente. Guardando silencio por unos segundos en tanto Lea, da unos cuantos pasos adentrándose aún más al sitio, viendo ante sus pupilas unas diez puertas que formaban una "U". Maravillada, admira con curiosidad esas entradas tratando de imaginar lo que había del otro lado de ellas. 


– ¿Escuchaste lo que dijo Lea? –La voz de Seungri se escucha con resonancia– Dijo que moriremos... –Levanta su vista viendo la gran puerta de entrada ante él.

– También, no encuentran a Break. Maldito Break –Lleva sus dedos a sus labios y retoma su mal habito mordiéndolos con nerviosismo. 



Seungri suspira y ladea su cabeza intentando asimilar todo lo que esta pasando. 


– Sabes... Extraño todo, antes de esto –Hace un gesto de inconformidad.

– Yo también –Mira el suelo viendo su reflejo– Así que, según ella no podemos escapar de aquí... –Regresa a donde Seungri estaba sentado y dobla sus piernas para alcanzarlo a su lado– Vamos tonto levántate, tenemos que salir de aquí. 

– ¿Pero como? –Se pone en pie y la mira. 


Lea se incorpora y pasa su visión a su entorno. 


– No lo sé, pero, al menos hay que intentarlo... –Arruga ligeramente el ceño. 

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En medio de las pequeñas montañas y arboles congelados que rodeaban la zona de la concentración del  HAARP. Los soldados dejan de buscar al misterioso hombre. 
No hay rastros, ni una sola huella o señal que los ayude a encontrarlo. Terminando incompleta su misión. 


– ¡Esto es increíble! –Sonando molesta golpea con su bota una pila de nieve– ¡¿A donde demonios fue?! 

– Te lo dije Alexa, es como si ha desaparecido literalmente. 

– ¡Deja de decir tonterías!. Bueno, olvidemoslo, igual, aunque haya escapado morirá  Reportemoslo y listo, aún tenemos a los otros dos, no creo que el tipejo sea de gran importancia. 

– ¡Entendido! 

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En el interior de la entrada del laboratorio los jóvenes intentaban abrir la puerta palpándola. Imitando a la soldada pero no obtienen éxito. 



– ¡Ah! Obviamente esta puerta solo acepta cierto registro de palmas ¿Que diablos estoy haciendo? Es inútil –Dijo Lea indignada y se retira de la puerta resoplando y tocando su frente con su mano un poco fatigada, cerrando sus ojos. 



Hacían un esfuerzo, pero les faltaba energía, para pensar y actuar. No habían probado un alimento en mas de dos días, era demasiado.

Aprovechando el momento. Seungri se posiciona a su lado y pasa su brazo por encima de sus hombros, invadiendo con osadía y descaro su espacio personal, pronunciando en un tono sensual.


– Tranquila Lea, mira el lado bueno, estás conmigo a solas –Exhibe una sonrisita llena de picardía.


Lea golpea sus costillas con su codo alejándolo así de ella.


– ¡Ah! ¡Eso dolió! ¡Que ruda! –Se quejo el chico tocando su costado con una mueca de dolor grabada en su rostro.

– ¡Parece que ya no tienes miedo! ¡Y vuelves a ser el mismo otra vez! Seung hyun... –Lo mira claramente molesta.

– Aish, yo solo... ¡Oye no olvidaste mi nombre! –Deja de hablar para ver su contorno con extrañeza.

– ¿Sucede algo? –Pasea su mirada tratando de buscar algo extraño.

– ¿Qué es ese olor? –Se van cerrando perezosamente sus parpados y le entra un sueño incontrolable.

–Es... Ve-Verdad... –Siente sus parpados muy pesados y un ligero mareo se apodera de ella.




Las piernas de ambos pierden su equilibrio y firmeza derrumbándose completamente inconscientes en el blanco y brillante suelo.
Terminando tendidos en el amplio piso, cuando se pueden escuchar unos pasos acercarse a ellos. Eran dos científicos quienes se agachan para verlos detenidamente.

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Esos científicos los habían dividido en distintas habitaciones, para realizar una clase de examenes teniéndolos inconscientes y a su disposición. De modo que consiguieran hallar la razón por la cual aparentemente solo ellos han mostrado resistencia y han mantenido sus mentes estables y su voluntad viva.

Quedando todavía muchas interrogantes. Dejan pendiente la investigación para más tarde, sin importarles que recuperen su conciencia, saben que aunque lo intenten es imposible penetrar la seguridad de su inmenso laboratorio.


Es una habitación en su totalidad blanca, iluminada intensamente como todo el interior del lugar. Por las paredes se encontraban maquinas sofisticadas y de la más alta tecnología, enormes pantallas que simulaban ser una hoja de papel que no tocaba la pared y flotaban en el aire. El cuerpo de Lea solo lo cubría dos piezas de tela fina en un matiz blanco al frente y atrás, solo donde era necesario, y se ataba a los costados con unas tiras manteniendo las telas en su lugar, permitiendo ver sus largas piernas y ombligo.
Sobre una cama de luz, permanecía suspendida en el aire por unas hondas magnéticas que emitía aquella cama. Una clase de cubierta que salia desde atrás de su cabeza hacia arriba, extendiéndose a lo largo de su cuerpo, la cual mostraba su reflejo como si fuese un espejo y un tipo de techo.

Recuperando su conciencia, se observa a si misma en ese reflector que encuentra arriba, exaltando sus ojos al notar que no lleva su ropa, si no que, solo una delgada tela blanca que oculta las partes mas intimas. Siente un agotamiento interno un tanto extraño, tratando de recapacitar.


– ¡Ahh! ¡Mi ropa! –Se remueve de su posición horizontal y esas hondas que la tenían levitando se apagan dejándola caer en la cama solida de luz.



Lea se aleja de aquel aparato y retrocede lentamente con cierta inquietud proyectada en su faz. Intenta descubrir donde está.


– (Este lugar... ) –Lo contempla estática– (Parece algún tipo de cuarto de investigación...) –Lleva sus manos a su rostro para tocarlo con sus dedos delicadamente– ( Pero no me hicieron daño, por lo que veo... También, no veo a nadie cerca...) –Mira a sus lados– ( ¿Seungri? ¿Él donde esta?... Maldición, ahora he quedado sola ¿Acaso no me quedará de otra mas que luchar hasta morir? ) –Suspira con fatiga– (No... Tengo que buscar a ese tonto de pacotilla. Si es que aún vive ) –Da media vuelta y con su mirada localiza una puerta delineada en la pared.


Fácilmente Lea puede atravesar esa puerta de salida, encontrándose con un largo pasillo de lado a lado, con muchas puertas iguales a la que ella acaba de abrir.
Sin saber donde empezar a buscar, avanza dando pasos lentos pero decididos, cuidándose de que no haya nadie cerca, se abraza a si misma con timidez e inseguridad por aquella tela que apenas le cubría lo necesario. No estaba acostumbrada a mostrar tanta piel.


– (¿Donde rayos está mi ropa?... No, ese tonto es más importante ¿O no? ) ¡Seungri! –Vocifera con la esperanza de que la escuche– ¡Seungri!



Su estomago vacío le exigía alimento, estaba hambrienta, peor aún su garganta y boca las sentía secas, añadiéndose una molestia más. Esa saciedad es tanta que le provoca un ataque de tos. Cubriendo su boca al toser con fuerza.


– (Estúpido Break ¿Donde estará? ¿Realmente nos ha abandonado? ¿Por qué él haría algo así?...)



Llena sus pulmones de aire tocando su pecho y exhala cerrando sus parpados. Cuando los abre divisa a un hombre con ropa blanca de protección, gafas transparentes y cubre bocas. El hombre aparentemente científico se acercaba paso a paso, ella vuelve a la puerta de donde salio y deteniéndola con sus manos para que no se cierre por completo, asoma su cabeza para ver donde se detiene el tipo, quien entra a una de las tantas puertas.


– (¿Estará Seungri ahí dentro? ) –Deduce arrugando leve el ceño.


Un minuto después, el hombre con bata blanca sale de la puerta y se marcha regresando por donde había llegado. Lea corre hacia la puerta con curiosidad y con la extraña sensación de que Seungri pueda estar ahí dentro.

Estando en la habitación muy similar a donde estaba ella, repara en la cama de luz donde su compañero flotaba al igual que ella, portando solo esa tela que cubría de su cuello a sus muslos semejante a una bata, que dejaba ver sus brazos y pantorrillas. Las mejillas de la chica se enrojecen al verlo, aproximándose hacia la cama y contempla lo que parecía un profundo sueño apacible del chico.



– Seungri... –Protege con sus brazos su pecho aunque este cubierto por esa tela se siente apenada– Seungri... –Se estremecía esperando que el chico no actuara pervertido– (¡¿Por qué solo yo muestro más piel?!)




Ella no quería admitirlo pero tenia miedo, una vez más sentía temor. Estaba asustada de lo que pudiera suceder en ese laboratorio. Viendo a Seungri como dormido sin responder, viene un recuerdo a su cabeza.






– Esto ya no te pertenece mocoso. –Se inclina para recogerlo y llenar la mochila de nuevo, sosteniéndola con su mano.

– ¡¿Por qué?! ¡Eso es mio, por favor! –Cae de rodillas al suelo sobreactuando y aferra sus dedos al pantalón de la chica– ¡Por favor no me los quite! ¡Los necesito para sobrevivir!... 

– Por supuesto que no, tú ya no necesitas el dinero, ni los cigarros. Ustedes probablemente mueran...



¿Por qué exactamente aquella mujer había dicho algo semejante? ¿Será que conoce muy bien lo que planean hacer con ellos? Todo esto era lo que tenía muy intranquila a la hermosa Lea.

Al verse sola de nuevo, no pudo pensar mas que en buscar a su cobarde e inútil compañero, por lo menos con él no se sentiría sola.
Jamas creyó que lo necesitara tanto. Pero ¿A quién más podía acudir, si Break los ha abandonado?. A decir verdad surge un alivio al presenciar a Seungri frente a ella.




– ¡Seungri idiota! ¡Despierta! –Acorta la distancia, para verlo de más cerca con algo de desesperación– Seungri... –Con sus manos lo sacude para despertarlo.



De pronto las manos del chico se alzan tocando el cabello rizado y rubio pálido de la chica. Ella en un respingo echa su cabeza hacia atrás para alejarse, pero Seungri es más rápido y la atrae para que sus rostros se encuentren pretendiendo robarle un beso sin abrir sus ojos. Lea se disgusta y por un impulso le pellizca con sus dedos uno de sus brazos sin soltarlo.


– ¡Ahh! ¡Duele! –Separa sus manos de ella y visualiza donde le pellizca con una mueca de dolor- ¡Ya déjame! ¡Por favor!



Lea lo deja de lastimar alejándose de esa cama de luz dándole la espalda y cruzándose de brazos un tanto incomoda y ala vez molesta. Seungri tocando la enrojecida piel de su brazo baja de esa cama yendo hacia ella con un rostro inexpresivo.


– ¡Oh apenas lo noto! ¡Tú ropa! –La señala con impresión– Y la mía... –Se mira el mismo– ¿Qué nos hicieron? ¡¿Experimentaron con nosotros?! ¡Oh! ¡¿Nos han hecho uno de ellos?!...


La chica solo lo mira con el rabillo del ojo sin querer darle la cara.


– ¿De que demonios hablas? No lo sé, pero tenemos que salir de aquí. No esperaré a que me maten.

– ¡Es cierto! ¡Pero! Recuerda que Break nos dejo solos. Sin él ¿A donde iremos? – Perdiéndose al mirar su melena rubia– Ya lo haz escuchado. Todo el mundo, esta siendo controlado.

– Es verdad... Tch –Mira hacia arriba pensando que puede hacer.

– Bueno, por lo menos nos tenemos el uno al otro ¿No crees? –Sonriendo con dientes– Oye... Entonces. ¿Tú también debajo de eso, no tienes nada más? –La observa de pies a cabeza con una mirada depravada.

– Idiota... –Un poco avergonzada– ¡¿Como puedes seguir pensando así en un momento como este?! –Se adelanta hacia la puerta para salir.

– ¡Oye espera Lea! ¡Debemos ir juntos! –Apurado la alcanza.



Hambrientos y sin saber como escapar del mundo en el que estaban atrapados, buscaban puerta en puerta con sigilo y cautela. No querían ser descubiertos pero tampoco querían andar por ahí casi desnudos. Su ropa debía estar por algún sitio.

Hasta que afortunadamente encuentran un pequeño cuarto con armarios modernos, que ellos sabían muy bien como funcionaban, eran iguales a los que tenían en sus habitaciones en casa. Eran como unas paredes de cristal donde claramente se guardaban muchas batas blancas, y abrigos cuidadosamente ordenados.
Sin dudarlo Lea es quien se atreve a manipular el mecanismo que tenían los armarios de modo que las paredes de vidrio se deslizan hacia arriba dejando las prendas a su alcance.


– ¡Oye! ¡ Ahí esta mi ropa! –Sonando emocionado por su hallazgo exitoso, se desplaza emocionado hacia donde estaba su vestimenta bien colgada.



Ni uno ni otro, se iba a detener a pensar ¿Que hacia la ropa de Seungri en donde estaba la de los científicos y mas?. Estaban más preocupados por vestirse con algo decente de una vez.

A Lea se le escapa un suspiro y pasea su mirada por toda la ropa que la rodeaba y no encuentra la suya, pero si un abrigo de peluche rosado que llama su atención. Hipnotizada por la hermosa prenda camina hacia ella.
Solo era una pieza, pero la mantendría mas cubierta y segura.
Sin pensarlo lo descuelga y lo viste fascinada, deslizando sus manos en el peluche con suavidad, era tan cálido y cómodo.


– ¡Hey Lea! ¡No vayas a mirar, me estoy vistiendo aquí mismo! –Grito Seungri desde el otro lado del cuarto.

– (¿Quien quiera hacerlo imbécil ...) –Pone sus ojos en blanco con fastidio– ( ¿Me pregunto si podremos hallar algo de comida aquí?... Aunque eso ya sería demasiado) –Se pone alerta de repente– (¿Qué estoy haciendo? En cualquier momento alguien puede...) –Mira hacia la puerta.

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Los soldados ya habían reportado el caso del sujeto perdido. Lo que despertó la curiosidad de los científicos e investigadores, esto no hace mas que incrementar la curiosidad de los cientificos e investigadores.

Apresurados, un trío de investigadores se dirige a las habitaciones de estudios, en donde habían dejado a los jóvenes y justo como lo esperaban se fueron. Previamente habían descubierto que estos chicos tenían cierta resistencia a la anestesia que les fue introducida cuando la aspiraron.

Lo que les resulto bastante fuera de lo común, fue que su organismo y mente habían presentado una alteración positiva, contraria a lo que ellos habían logrado con el efecto del Haarp en la gente. Por supuesto querían saber ¿A que se debe todo esto? ¿Y como fue que sucedió? ¿Tendrá su maquina alguna falla que les afectara en sus planes a futuro?.



– ¿Los buscamos? –Cuestiono uno de los investigadores.

– No tenemos prisa, ellos siguen dentro del laboratorio. Aparte, tenemos cosas más importantes que hacer. Mejor activen los dispositivos de vigilancia que hay en cada habitación, pasillo y sala. Veamos como es que se comportan y que es lo que dicen entre ellos, probablemente nos sirva esa información.

– Es verdad, entonces encenderé cada dispositivo. –Se dirige a cumplir con el pedido.

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Ya había pasado todo un día, hasta el cielo se oscureció.

Y en ese cielo nocturno del imponente laboratorio del Haarp. Volaba la nave de Break sin moverse de su sitio. El hombre del futuro apenas había vuelto de su viaje a su tiempo. Había estado preocupado por que gracias a su descuido los jóvenes estaban sufriendo de hambruna, sin embargo ahora esta listo con algo de alimento que trajo junto con el mayor motivo por el cual había regresado a su tiempo. Este le ayudaría a sacarlos de ahí, sin ser descubierto.

–( Espero y no me odien por demorar un poco...) –Pensó Break mirando desde el telescopio el laboratorio– ( Aunque estoy seguro que están muy bien... Ellos son más resistentes ahora, no creo que les hayan hecho gran cosa... Me pregunto si esos científicos lo habrán notado. Lo más seguro es que si, pero que importa, eso no es gran problema...)

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Luciendo su ostentoso abrigo rosado de peluche acompañada del bien vestido de Seungri, salen del cuarto de armarios vigilando a sus lados por el largo corredor, para no ser vistos.


– ¿Y ahora que hacemos Lea? –Le pregunta viéndola a su lado sin dar un paso más.

– Por lo visto, no nos queda de otra, mas que enfrentarlos...

– ¿Estás loca? Tienen a soldados a su disposición –Enarca una ceja– ¿Quieres morir?

– ¡¿Tienes una mejor idea?!... –Lo observa con enojo– Ah, será que ya no puedo pensar bien... Estoy cansada de todo esto, y muero de hambre.

– Yo también –Baja su vista– Pero, no quiero morir a manos de soldados –En voz debil–

– Mucha gente haya afuera, aún sin tener conciencia, esta muriendo. Incluso tú familia y la mía, ya han muerto.–Su voz tiembla por el sentimiento– Así que ¿Que más podemos hacer?. No es como si sobrevivimos podamos volver a casa y ser felices. Eso es imposible, eso ya no existe... ¡Ese idiota de Break se olvido de nosotros! –Mira a otro lado con rabia– De todas formas, su plan con nosotros era egoísta e inaceptable para mi, pero por lo menos con el, me sentía segura y... –Le dirige su mirada– Vamos a buscarlos ¿O piensas ocultarte de ellos todo el tiempo? Estamos en su laboratorio, nos encontrarán de todos modos. –Se adelanta tomando una dirección por el pasillo, exponiéndose en su totalidad– ¡Acabemos con esto ya!

– ¡Pero Lea! ¡Espera! Eso es suicidio –La sigue inseguro viendo a todas partes.
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Cada uno de los pasillos, habitaciones y salas del enorme laboratorio estaba iluminado con gran claridad, que hasta lo resentían las pupilas de los chicos. Ellos no tenían el conocimiento de que cada uno de sus movimientos y palabras que emitían estaban siendo vigilados y estrictamente monitoreados por cinco agentes voluntarios.

Seungri podía ver su reflejo en el blanco y lustroso suelo de la sala en la que acaban de infiltrarse. Era extenso y ancho con una prolongada mesa al centro y unas sillas flotantes, uno que otro arreglo natural que daba vida a la pálida habitación, y unas grandes ventanas cerradas de donde se podía ver el exterior, percatándose que llego la noche. Lea se detiene y también el chico al ver ante sus ojos un autentico Alíen cerca de una de las ventanas. Tal y como lo pintaban en toda clase de ficción. Enorme cabeza con grandes ojos negros y profundos, sin un solo cabello, cuerpo largo y muy delgado, todo un fenómeno.
El ser tan solo los miraba detenidamente sin hacer ni decir nada. Naturalmente ambos sentían algo de miedo por lo que desconocen.



– Es... ¡Es un! –Tartamudea Seungri viendo al Alíen a determinada distancia.

– ¿Un Alíen?... –Con sus ojos muy abiertos.


Aquel ser no pronuncia palabras pero tiende su mano, extendiendo sus largos dedos como queriéndolos alcanzar desde ahí. Posteriormente da un paso hacia ellos, acto que pone los pelos de punta a Seungri.


– ¡Corre! –Se dispone a huir espantado.


Lea lo hala del brazo hacia ella adoptando un rostro serio.


– ¿A donde crees que vas cobarde? Quédate aquí... –Susurra.

– ¿Que no lo ves? ¡Es un Alíen y es real! No parece una ilusión o algo por el estilo... –Viendo al ser que permanecía estático en esa misma posición.

– (Tal vez...) ¿Lo haz olvidado? Lo que nos dijo Break...




Yo quise advertirles pero no podía comunicarme directamente con la gente, solo podía vigilarlos la mayor parte del tiempo, inclusive aveces enviaba robots que parecían de otro planeta para que no sospecharan, ellos cargaban cámaras en sus grandes ojos, fueron vistos y grabados en vídeo y fotografiados en varias ocasiones, pero creían que era un ser de otra galaxia, los tuve que engañar también, así los vigilaba intentando comunicarme con ustedes pero no podía hacer mucho o desaparecería al regresar a mi tiempo.


– ¿Los alienigenas? –Cuestiona Seungri con impresión– ¿Eran tus robots?




Termina de recordarle y lo mira por sobre su hombro.




– Pero él ya no esta aquí... –Mirandola con extrañeza.

– ¡Ay si que eres tonto! ¡¿Qué no lo entiendes?! ¡Este puede ser un robot enviado por Break!

– ¡Oh, es verdad! –Sonríe– ¡¿Break eres tú?!

– ¡Idiota! ¡¿Como va a ser él?! ¡Es un robot!



A través de los gigantescos ojos del Alíen, había un tipo de dispositivo con el que capturaba la imagen en vídeo, por donde Break podía verlos y escucharlos, estando desde su nave que seguía sobre el laboratorio suspendida en el cielo.


–( Ellos jamas cambiaran...) –Pensó Break con una sonrisa– (Si, como lo supuse, están en perfectas condiciones, aunque la ropa de Lea es diferente... Menos mal que no hay nadie cerca, entró en buen momento, de todos modos, si lo ven pensaran que los "extraterrestres" han venido por ellos, aprovechare para llevármelos y creerán que han sido raptados  por los alienígenas de esa forma no quedaran sospechas. )



Break controlaba el robot alienígena desde un mecanismo sofisticado en el interior de la nave con unas gafas puestas en donde podía ver lo que captaban los ojos del ser. Indudablemente este robot fue su más grande invento. Orgulloso y contento de encontrarlos hace que el robot se acerque hacia ellos lentamente.


Lo que ninguno de los tres sabían era que estaban siendo vigilados desde vídeo y los agentes encargados de observarlos, quedan perplejos ante lo que dijo Lea más el Alíen presente.


– (¿Qué son exactamente estos chicos? ) –Pensó uno de los agentes– Debemos llamar a Gerard Eastlund, tiene que ver esto...

– Sí... –Se pone en pie y se encamina rápidamente a llamar al mencionado.

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Lea sabiendo con seguridad que se trata de un robot de Break, se anima a hablar en voz alta.


– ¡Break! ¡¿Puedes escucharme verdad?! ¡¿Eres tu cierto?! ¡¿Por qué rayos te fuiste y envías este robot?! ¡Ven con nosotros y ayúdanos a salir de aquí! –Sonando cabreada– ¡Cobarde!

– Lea baja la voz... –Murmura Seungri viendo a todos lados con inseguridad– Siento que alguien nos esta viendo, me da esa sensación... –Musita.



Lea no aparta su mirada del Alíen robótico que los alcanza colocándose a un paso de ellos. Los jóvenes esperan con la expectativa y los agentes junto con Gerard Eastlund heredero del Haarp. Enfocan toda su atención en ellos, sintiendo un revoltijo de confusiones y un inmenso asombro. No sabían que pensar o imaginar con lo que estaban presenciando. Una serie de preguntas invade a los agentes. Todo lo que decía la chica los ponía a pensar ¿Quién era ese tal Break? ¿Y quienes eran ellos?...


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martes, 7 de mayo de 2013

Saranghae Oppa! [ Alterando la paz del dragón ]






Capitulo- 31      – Alterando la paz del dragón –



Sintiendo esa valentía y determinación como nunca antes. Así es como Taeyang detiene sus pasos al frente de un muro de seguridad y al fondo se podía divisar la imponente y lujosa mansión del chico que buscaba. Al pasar su mirada parecen impenetrables esas puertas, como si no fuera suficiente, logra reparar que cerca del lugar esta lo que parece ser una cámara de vigilancia.


– (Olvidaba que es un tipo importante y adinerado...)–Pensó cuando escucha pisadas acercándose  robando completamente sus sentidos.


Era un hombre coreano, con un traje negro, algo elegante, por lo visto era alguna clase de guardia a lo que demandaba su aspecto.


– Buenas noches joven ¿Acaso usted conoce al señor Kennedy? –Lo miro interrogante.

– Ah, si algo así, yo solo quería hablar con él, necesito mucho de su ayuda. –Sonríe simpáticamente.

– ¿Su ayuda para que? –Volvió a cuestionar esta vez examinándolo con la mirada de pies a cabeza.



El guardia estaba en todo su derecho de sospechar, puesto que no era común que alguien visitará al joven Osiel. Era muy solitario y ni su familia era cercana. Tan solo su padre quien solo lo buscaba por trabajo.


– Es... –Suelta una risita– La verdad es algo personal... –Evita el verlo.

– ¿Sabia que necesita programar una cita o avisar antes de venir? ¿Como es que sabe la ubicación de la residencia del señor Kennedy? ¿El es su amigo? El señor Kennedy solo tiene una amiga en el mundo. La señorita Scarlett

– Eh, bueno –Un tanto intimidado ante las que parecían interminables preguntas del guardia baja su mirada sin saber como responder.


En eso el sonido de un motor aproximándose atrae la atención de ambos. Ese ruido se apaga y de un lujoso auto azul sale el joven rubio, sin percatarse todavía, cierra debidamente su coche antes de caminar hacia la entrada viendo cada paso que daba. Cuando levanta su vista puede verlos a ambos enfocando toda su atención en Taeyang algo extrañado deja de caminar al estar a una determinada distancia del joven cantante. Osiel sabía muy bien quien era él.


– ¿Qué haces aquí? –Le pregunta con curiosidad.

– Por lo que veo –Interfiere el guardia– Si lo conoce señor Kennedy... –Sonriendo.

– Cállate a ti no te hable, puedes irte... –Dice secamente dirigiéndose a su guardia.

– Sí señor –En una reverencia se retira.


Osiel vuelve su mirada a Taeyang esperando escuchar sus palabras, el por su parte muestra una carismática sonrisa.


– Menos mal que llegaste, tú guardia me puso algo nervioso...

– Te hice una pregunta –Mirándolo directamente– ¿Crees que tengo el suficiente tiempo para ti? Ya es tarde y aún tengo cosas que hacer.

– Disculpa, no es mi intención molestarte –En tono débil echa su cabeza un poco hacia delante en modo de una pequeña reverencia– De hecho, yo tampoco cuento con mucho tiempo, casi siempre estoy ocupado, pero he venido por algo muy importante para mi –Con una cara inexpresiva.

– Ah... –Sonríe ampliamente– ¿Crees que me importa? Apenas se quien eres y ya lo dije, no tengo tiempo y no me interesa que sea ¡Lárgate! –Da media vuelta para encaminarse a las puertas de seguridad.

– ¡Por favor! ¡Osiel! –Exclama suplicante.


El joven rubio voltea a verlo con el ceño fruncido, extrañado de que diga su nombre por primera vez, incluso sonaba muy raro viniendo de él, ya que solo Luna solía llamarlo así.


– Es sobre Luna... –Termina Taeyang con seriedad.


Se sostienen la mirada durante unos segundos.


–Luna se fue muy lejos –Continuo Taeyang respirando profundamente, tenia que ser valiente y persistente– A un lugar donde no la puedo alcanzar, por que es un lugar que desconozco y, no se muy bien donde buscarla, necesito que me digas ¿Dónde puedo encontrarla? ¿A donde ha ido exactamente? Se que tú lo sabes todo. Yo, solo se que ha regresado a su tierra natal. Pero dónde... –Es interrumpido.

– Olvídala –Elevando el tono de voz.


Dicho esto secamente se gira y retoma su andar tecleando una clave de seguridad en la puerta para poder acceder a esta. Taeyang lo miraba agobiado ¿Como pudo responderle así?  ¿Por qué dijo eso? Era algo imposible, jamás podría olvidarla, ni aunque se le fuera la vida en ello lo conseguiría. No podía dejarlo irse, era el único medio que podía usar para llegar a Luna, volviendo a armarse de valor actúa lo más intrépido que puede.



– ¡Osiel! –Lo llama en voz alta dando pasos acelerados hacia él para alcanzarlo, antes de que pudiera atravesar esas puertas.



Osiel por su parte no se detuvo esta vez, si no que avanzo más rápido. Este tipo coreano era su rival, y estaba claro, por lo que debía evitarlo. Todavía se preguntaba ¿Como un tipo tan feo puede ser su competencia? Así era él; Bondadoso, amable, tranquilo y buen amigo, solo con Luna de quien estaba enamorado desde hace tiempo. Con el resto de la gente que llegaba a tratar con él, se mostraba tal cual es; Creído, engreído, frívolo y amargado. Causa por la cual estaba solo.

Taeyang al alcanzarlo lo tomo del brazo casi obligandolo a parar.



– ¡Déjame en paz o llamare a mi seguridad! –Grito al girarse a verlo detenidamente frunciendo el ceño– (¿Como Luna puede amarte? ¿Por qué tú?... En tan poco tiempo...)


Los rodeaba un hermoso, colorido y radiante jardín, lo iluminaban unas cuantas luces, también podía verse una fuente. De la armoniosa naturaleza se desprendía un envolvente aroma proveniente de las flores que decoraban por doquier. Un sendero de piedra roja que marcaba el camino hacia la grandiosa entrada de la mansión.
A pesar de ser tan bello el paisaje a su alrededor, Taeyang no le presto ni la más mínima atención, ni siquiera lo noto, solo sujetaba con fuerza el brazo de Osiel haciéndolo permanecer quieto, tenia que escucharlo. Osiel mostró una sonrisa de medio lado con un aire de malicia.


– ¡Ya te lo dije! ¡Olvídalo! ¡¿Por qué crees que Luna se ha ido?! ¡¿Ah?! –Entrecierra sus ojos al verlo– Ella quiere olvidarse de ti, odia lo inútil que eres, lo cobarde que eres, Luna necesita un hombre. ¿Sabes? Luna, me estará esperando en Canadá, dentro de un mes regreso a mi país y me encontraré con ella. Sería inútil el esfuerzo que hagas por seguirla a ella no le interesas, por eso se ha ido... –Libera una carcajada.


Lentamente Taeyang va soltando su brazo bajando su desilusionada mirada. Era impresionante la manera en que cambio la expresión de su rostro. Pero no era el momento para entristecerse o decaerse, Taeyang debía luchar por ella, tal y como le dijo si amigo de toda la vida y también Cat. Es verdad que Luna necesita un hombre, ese hombre que por segunda vez se quiere revelar de su ser.


– Para poder creer al cien por ciento en tus palabras –Hablo Taeyang penetrando en sus grandes ojos azules con su mirada– Necesito hablar con ella personalmente ¿Temes que la aleje de ti? ¿También te gusta cierto? Seguramente desde antes de que yo me enamorara de ella, pero el tiempo no superara la intensidad del amor. ¿Entiendes?



Parecía como si fuera otro hombre el que se había apoderado del cuerpo de Taeyang, solo podía cambiar tan rigurosamente gracias al amor que sentía hacia Luna. El rubio con una sonrisa burlona da pasos lentos hacia un lado cruzando sus brazos conteniendo su risa que le pedía salir.


– No sé que tanto es lo que estas diciendo, ni como es que crees eso, Luna es mi amiga y por lo visto ella me ama a mi, después de todo ella fue quien vino hasta mi cada que se sentía mal. Ella siempre ha sido así –Lo mira con el rabillo del ojo sin perder su posición de brazos– Se más de lo que tú sabes de ella, la conozco bien. Tú solo crees conocerla y amarla.

– Si tan seguro estás de que ella te ama –Viendo su espalda– Dime a donde ha ido, la dirección de su casa o lo que sea. Si ella me lo dice a mi cara, nada te daría mas gusto ¿Cierto?.

– (¡Maldición! ) Sí... Tienes razón –Le da la cara y esboza una sonrisa– (Luna esta muy resentida, no será fácil para el, además yo no me rendiré tan fácilmente. Este tipo ¿Como puede ser un tonto y segundos después convertirse en otro? ) –Chasquea su lengua– (De todas formas dudo que la convenza en algo, conozco a Luna y ella es muy obstinada )



Ahora Taeyang tiene la dirección y sabe donde buscarla, pero tendrá que esperar toda una semana hasta que lleguen los tres días libres de los que le hablaba su mujer amigo Gdragon. Será un tiempo muy difícil pero tiene que tener paciencia.

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Es otro día y Sandara Park estaba más que lista para llevar a cabo su "actuación" Afortunadamente ha coincidido con el presidente Yang justo como quería.
La chica no estaba conforme con tener a Kiko de su parte, quería probar un método que había estado pensando por mucho tiempo y hasta ahora puede intentarlo.

Una expresión triste en su rostro acompañaría sus palabras. Dentro de la oficina del CEO sentados en los sofás.



– Le juro que ya no lo soporto más Appa YG... –Evitó el verlo directamente suavizando el tono de voz– Todo este tiempo, he estado guardándolo muy en el fondo de mi, por que no quiero parecer una mala persona... –Eleva su mirada para verlo– Usted sabe que yo no soy así –Pronuncia con dulzura.



El presidente vestido como de costumbre con esa boina, se cruzo de brazos y acomodo una pierna sobre la otra no dejaba de verla con un semblante rígido.


– ¿Que es eso que te agobia Dara? –Pregunto llevando una mano a su barbilla como queriéndolo adivinar, a decir verdad le sorprendía verla así, tan sensible, tan abatida.


Ella vuelve a mirar abajo y unas lágrimas se asoman de sus ojos.


– Como usted sabe. Jiyong mantiene una relación con una chica extranjera –Su voz tiembla– Ella, ella es muy, muy mala conmigo –Frota sus ojos con el dorso de su mano sin dar la cara– Me ha golpeado con ese bate que siempre carga. Cada que me ve cerca me molesta y no solo a mi también a Chaerin, nosotros no le hemos hecho nada –Sollozando levanta su mirada y lo mira con sus ojos húmedos–  Por favor hable con Jiyong, para que ya no traiga a Cat aquí, creo que ella es también su asistente, por favor incitelo para que ya no sea así, al ser su asistente personal, ella lo sigue como una sombra a todos lados pero solo no se muestra frente a cámaras, si, tal vez respeta su regla numero uno, pero sigue siendo molesta. –Mira a otro lado respirando profundamente– ¿Por que ella es así conmigo? –Lo mira y cubre con sus manos su rostro escuchándose sus falsos sollozos.



El CEO solo la contempla unos segundos, sabe que su más importante estrella llegará al edificio de la YG en una hora más, tenia cosas que hacer. Piensa en aprovechar la estadía del chico para hablar  seriamente con el. No puede permitir que una chica como Cat la cual no tiene nada que ver con la familia YG moleste a sus casi hijas, las que más aprecia, además es su empresa, el decide quien puede entrar y quien no.

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Gracias a CL. Kiko Mizuhara sabe que Gdragon esta por venir a la YG y se dispone a esperarlo, hará su mayor esfuerzo, quiere que vea sus "sentimientos" Desea aunque sea mover alguna pequeña fibra de su corazón y así conmoverlo. Si no resulta tendrá que tomar medidas drásticas.  La joven modelo japonesa que por capricho permanecerá en Corea del sur, aguarda con paciencia a su todavía "prometido" en el estudio donde sabía que trabajaría. Sentada cómodamente en una silla donde podría dar vueltas, tocaba su abdomen sintiendo con su mano el leve volumen que ha ganado. Una sonrisa se traza en sus labios carmesí.


– (Bebé... Si no funciona lo que mamá ha planeado, tú serás la esperanza y último recurso que me quedará... Ese Jiyong es tan terco, ni sus propios padres pueden con él ¿Desde cuando cambio tanto? )–Sus pensamientos son interrumpidos cuando sus oídos captan el sonido de la puerta abrirse.


CL se presenta como siempre. Gafas de sol, ropa costosa cabello alaciado y rubio teñido.


– Kiko, Jiyong esta aquí... –Sonríe.

–Perfecto... –Imita su gesto.

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Gdragon odiaba esa sensación que quedaba al separar su mano que lo mantenía unido a la de Cat. Ella aún estaba libre pero mañana sería su primer día de regreso a la escuela, por lo que debía disfrutar su tiempo al lado de su novio.


– Entonces te veo en unos minutos –Le dice Cat con una ligera sonrisa, usando esa clase de atuendo femenino. Faldas cortas, medias, zapatos de tacón y sacos. Indudablemente ese sofisticado y delicado estilo era una de las tantas cosas que amaba Gdragon de ella, ya que el aprecia a una mujer que viste bien– Iré por tú chocolate a la cafetería, no tardaré –Termino asintiendo con su cabeza.

– Sí, no tardes, estaré en el estudio, ya sabes cual –Con una brillante sonrisa.




Antes de irse Cat se acerca para propinarle un dulce y corto beso en sus labios despidiéndose así, camina rumbo a la cafetería subterránea, escuchándose el sonar de su taconeo. Gdragon no podía apartar su visión de ella, estaba embelesado completamente, le gustaba verla de espaldas, mas bien en todos los ángulos,  no importaba la distancia o perfil en que la viera de todas formas era tan hermosa, sin duda la belleza occidental es la más superior, estaba totalmente convencido. Retiró su mirada hasta que le fue imposible seguir viéndola,  naciendo en él un excelente humor, sabiendo que regresaría con un chocolate caliente que tanto le gustaba, de esa forma se dirige al estudio, tenía trabajo que hacer y asuntos que atender.


Sin importar la situación de "los padres" Gdragon podía sentir una inmensa paz cuando estaba con Cat, ella definitivamente era como el aire en su vida, inclusive ha superado el amor y aprecio que le tenia a su música, ella lo era todo.

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Su radiante sonrisa se borra al encontrarse con quien menos esperaba y quería ver en el estudio.


– ¡¿Qué estás haciendo aquí?! –Exasperado viéndola con desprecio.

– Ji, por favor cálmate, ven, toma asiento –Sonriendole– De verdad deseo hablar contigo, como en los viejos tiempos ¿Recuerdas? –Con un tono amable.

– No tengo tiempo para ti, olvida los viejos tiempos, olvídalo todo, ahora quiero que me veas como un extraño ¿Entendido? Lárgate y desaparece de mi vida.



La chica esconde su sonrisa con su mano y emite una casi inaudible risa inclinando su cabeza.


– Ji... ¿Extraños? ¿Estás seguro? –Lo mira– Aún estamos comprometidos, no puedes tomarlo tan a la ligera ¿Olvidas a tus padres? –Enarca una ceja.




Se aproxima a ella y la agarra de su delgado y frágil brazo para levantarla forzadamente del asiento encarándola con el ceño arrugado.


– Te dije que te largues... –Masculla apretando su brazo enterrando sus dedos.

– ¡Ah! ¡Me duele! ¡Me estás lastimando, ah! –Sujeta su muñeca intentando separarlo pero es muy débil.

– ¿Por qué no regresas a Japón? ¿Por qué te aferras a permanecer aquí?  ¡Deja de lavarle el cerebro a mis padres! ¡Ocúpate de tu vida! –Aplica más fuerza a su agarre.


En ese momento a Kiko le entraron ganas de amenazarlo con un par de cosas que tenia en mente pero aún no podía terminar su "actuación".


– Ji... ¿Desde cuando cambiaste? –En un tono débil y triste– Ya no eres, el que solías ser antes ¿No te haz dado cuenta?... Me han dicho que, últimamente ya no haces las cosas que te gustaban hacer antes, cada vez te vuelves mas quisquilloso –Tolerando el dolor que sentía en su brazo por el apretón que parecía eterno– Tú vida solo es ella. Y la música, parece como si haz perdido un poco el sentido de ella ¿Que paso contigo? ¿No te gustaba patinar? –Lo mira a los ojos– ¿Que hay de tus admiradoras? Apenas pensabas hacerte una cuenta en Twitter y llego Cat y lo olvidaste.


Gdragon había quedado un tanto asombrado y no podía mover un musculo solo podía seguir escuchándola.


– También –Continuaba Kiko– Casi ya no estás con tus amigos por estar con ella ¿Cierto? ¿Y Young bae? Solo lo vez cuando es sobre trabajo ¿Que acaso él no es tu mejor amigo? Haz cambiado, pero, nadie se atreve a decírtelo.  Gracias a Sandara Park se todo esto, creí que estaba exagerando, pero ahora lo estoy comprobando.


Poco a poco va soltando su brazo, dejándole la zona enrojecida. Si bien tenía razón y le ha hecho ver que en efecto ha cambiado mucho por ella. No puede tener nada claro en su mente. Simplemente mira el suelo como buscando algo sin saber que decir al respecto, sin poder articular una sola palabra.


– ¿Recuerdas que antes de ella eramos muy cercanos? Nuestro vinculo, era tan fuerte que, incluso todo mundo lo malinterpretaba y lo siguen haciendo, sin saber lo que ha pasado ¿Lo haz olvidado todo por ella?

–Yo... –Brota esa palabra de sus labios viendo el piso.

– No digas nada Ji, si no quieres... –Sobándose su brazo– No importa... Sabes, nunca te lo dije pero yo, en verdad te amo, yo, siempre te vi como algo más aunque solo fuéramos amigos, por eso cuando tus padres nos comprometieron, me sentí tan feliz.

– Kiko... –Mirandola algo sorprendido.

– Te quiero Jiyong, desde hace años...


La chica lleva sus manos lentamente hacia sus mejillas y las toca atrayéndolo al tiempo que ella se acerca y Gdragon queda inmovilizado perdido en sus pensamientos más profundos, ni siquiera es capaz de levantar su mirada estaba tan sumergido en su mente. Sus labios se tocan en un beso que mantienen por segundos.


La puerta se abre y Cat trayendo el chocolate en sus manos sufre un sobresalto al presenciar la escena abriendo de más sus ojos azules, la taza de chocolate se resbala de sus manos cayendo al suelo, quebrándose al impactarse. Ruido que hace a Gdragon reaccionar al instante empujando a Kiko apartándola de él, se gira para ver a Cat.
Sus miradas se encuentran transmitiendo un puñado de emociones diciendo más que las palabras. Cat sale del estudio caminando rápidamente por el estrecho pasillo, con el sonar de sus tacones. Kiko sonríe y carga su bolso dispuesta a marcharse despreocupada, su actuación tuvo éxito.  Gdragon va tras Cat profundamente perturbado. La chica rubia pasa por donde se exhibía una pared de fondo negro con letras que brillaban en una tonalidad verde asombrosamente como simulando el código de "Matrix". No se detuvo al contrario acelero echando a correr. Gdragon estaba por alcanzarla pero la voz irreconocible del CEO lo obliga a pararse en seco, nunca sonó tan molesto.


– Será mejor que vengas conmigo Jiyong...


El joven se vuelve a él y hace una corta reverencia en modo de respeto y aceptación.

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Por segunda ocasión Dara se interpone en el camino de Cat quien refunfuña y aprieta sus puños sintiéndose aún más enojada.


– Oh parece como si estas a punto de llorar ¿Paso algo malo Cat?

– Tú no digas mi nombre... –Retoma su camino y Dara vuelve a atravesarse insistente con una sonrisa.

– Supongo que ya sabes que Kiko y Jiyong siempre se han amado ¿No es así? En serio Cat – Cruza sus brazos– ¡Para serte sincera, tú eres demasiado linda para Jiyong! Es decir no se ven como una pareja ¿Sabes a lo que me refiero? Será mejor que te rindas, antes de que salgas más lastimada.

– ¡De acuerdo, tú te lo buscaste! –Da un paso hacia ella y Dara entiende el mensaje de inmediato corriendo al tiempo que emite un grito agudo que le molesta en los oídos a Cat– ¡Ven aquí idiota! –La persigue.


Dara se dirige hacia donde sabe puede encontrar a alguien, evitando los sitios donde había guardias. Pero antes de llegar a la cafetería subterránea Cat se le echa encima haciéndola caer y la sujeta acomodándola estando sentada sobre sus piernas, para verla a los ojos.

– Sabes, olvide mi bate... –Dicho esto Cat cierra sus manos con fuerza y golpea imprudentemente el rostro de Dara propinándole continuos puñetazos, descargando su ira.


Dara solo grita "Auxilio" Mientras hace un inútil intento por proteger su rostro con sus débiles brazos. Gritos que pueden ser escuchados por Teddy y Lydia quienes se dirigían a la Cafetería.


– ¡Hey! –Grita Teddy corriendo hacia ellas y rodea a Cat de la cintura separándola de Dara aplicando fuerza sin querer lastimarla.


Mientras Lydia le ayuda a ponerse en pie a la "Victima"


– ¿Qué esta pasando? –Pregunto Teddy viéndolas y Cat se aleja de él viendo a Dara con coraje– Chicas... Cat ¿Por qué hiciste eso?... Lydia lleva a Dara con el presidente Yang el sabrá que hacer... –Voltea a ver a su compañera.

– ¡No! ¡Estoy bien, gracias! –Sonriendo Dara se marcha apresurada con su ojo hinchado y demás.



A Teddy le pareció extraña esa sonrisa pero le resto importancia, tan solo enfoca su mirada en Cat, quien resopla viendo a otro lado.

– ¿Dónde está Jiyong? ¿Por qué no estás con él? –Le interroga.

– Déjame en paz, yo me largo... –Da media vuelta para irse.


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Usando nuevamente los actos inconscientes de Cat a su favor. Dara le pregunta a su amiga CL en donde esta Gdragon y el CEO. Entrando con un lloriqueo sobreactuado aunque en verdad le dolía un poco su cara.
Irrumpiendo en la discusión que mantenían el presidente y el chico.


– ¡Se lo dije! ¡Ella es muy agresiva! ¡Me golpeo otra vez! ¡De nuevo lo hizo!



El CEO se acerco preocupado hacia Dara revisando su rostro.

– No puede ser, tienen una sesión fotográfica para una revista en estos días... –Tocando delicadamente su rostro, viendola.


Gdragon los observa asombrado.


– Cat... ¿Ella hizo esto?...


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---{ :)... Ya habían pasado dos semanas aproximadamente desde el capitulo 30. Si me tarde T_T pero es mejor tarde que nunca ¿No?.... GRACIAS por seguir leyendo n_n Lo aprecio mucho en verdad. Por favor dejen un comentario sincero ♥
Pdta: Como pueden ver ahora si me esforcé haciendo la imagen para el capitulo, espero les guste, así será a partir de ahora ;)... }---


miércoles, 1 de mayo de 2013

Teengears [ ¿Traicion o estrategia? ]





Capitulo.- 6      – ¿Traición o estrategia? –







–¿Quienes son ustedes? –Cuestiono Break con el ceño arrugado dando un paso al frente y extendiendo sus brazos a los lados en modo protector y defensivo.



Los jóvenes estaban atónitos  no sabían como responder ¿Serán malos o buenas estas personas?.  En su uniforme no había señal que les dijera el país que servían estos aparentes soldados. Sin embargo por el ingles que manejaban podían deducir que eran de Estados Unidos, lo que los vuelve peligrosos, esperando que no sea así.



–Eso no importa... –Respondió con prepotencia la chica pelinegra y alzando una ceja manipula su ametralladora y los apunta con esta– Si no quieren morir acompáñenos ¿Entendido?



El tipo tras ella permanecía mudo y las palabras de la chica hicieron temblar a Seungri.



–¡Ah! ¡Son malos, corran! –Exclamo el cobarde chico y echo a correr a una dirección contraria adentrándose entre los altos pinos.



Break y Lea se alarman viendo a Seungri huir con frenesí.


–¡Seungri! –Le grita Break preocupado.



Enseguida con una señal que le dirige la chica al otro soldado, este va tras Seungri a toda prisa, aún sobre la nieve. Lea no se mueve y Break intenta avanzar hacia donde se fue Seungri pero siente el cañón del arma que sostenía la chica tocando su espalda, poniéndose erguido al instante.


–Ustedes no irán a ninguna parte, andando...



El hombre del tiempo esta en aprietos. Esta situación lo hace sudar en frío,  podría utilizar algunos artefactos de defensa que cargaba pero estos no serian suficientes contra un arma como la que portaba la chica y es que no estaba preparado para alguna clase de lucha, lógicamente jamas se espero ser perseguido por unos soldados, aunque todavía le quedaba la opción de lucha cuerpo a cuerpo el golpear a una mujer va contra sus valores, aparte ella seguramente también es hábil y con los disparos de las armas que portaban los solados perdería fácilmente en la lucha, seria en vano su esfuerzo, aún así tiene que hacer algo, no puede permitir que estos individuos extraños presuntamente estadounidenses se los lleven sobre todo no puede exponerse a tal grado que tengan el conocimiento de que viene del futuro. Debe despistar.



–Vamos Lea –La invita a caminar y seguirlo.

–¿Qué? Pero Break... –Un tanto impresionada la chica.



Break solo le sonríe dándole así confianza a Lea para avanzar junto con él, obedeciendo la orden de la mujer soldado.


–(No se que vaya a pasar y me estoy arriesgando mucho) –Pensaba Break a sus adentros– (Pero no tengo otra alternativa... Definitivamente son el enemigo) –Veía la nieve al dar pasos tras la soldada.

– (¿Qué diablos le sucede a Break? ¿En que esta pensando? Espero tenga una buena idea, estos soldados ¿Adonde nos quieren llevar?)–Se cuestiono en su interior Lea siguiendo el paso– (¿Que pasara con nosotros?)


Se escucho tras ellos como si arrastraran algo en la nieve.


– ¡Suéltame! ¡Ah! ¡Auxilio Break ayúdame!  –Gritaba Seungri inquieto y muy asustado, siendo halado por la nieve en manos del soldado.

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En la nave de los soldados estadounidenses, volando en dirección a Alaska, Seungri estaba cohibido y tal parece que al fin mantenía su boca cerrada. Break por su parte solo cruzo sus brazos y cerro sus ojos pensativo mientras Lea comenzaba a sospechar y suponer sobre Break, creyendo que siempre estuvo de lado de los estadounidenses y los ha engañado todo el tiempo, ya que según ella realmente Break les ayudo a los estadounidenses a encontrarlos, para secuestrarlos y hacer lo que sea que pretendan hacer con ellos, por que algo si era muy cierto, el efecto del Haarp no les había afectado, lo que los convirtió en seres "especiales". Analizaba meticulosamente, malinterpretando el comportamiento que había tomado Break hace un momento y no dejaba de verlo frente a ella con un coraje grabado en su rostro, a la vez que dudaba, puesto que, de ser así ¿Por que los soldados tendrían que actuar como si no lo conocieran o no estuviera de su lado?.


Los soldados se habían posicionado al frente de la aeronave, ocupando el lugar del piloto y copiloto. Un profundo silencio invadía en el estrecho interior, en donde no se podía sentir el frío  Alexa y Nick van tranquilos y satisfechos, puesto que han cumplido con su misión, solo queda llegar al laboratorio ubicado en Alaska.
Lea frunciendo el ceño sin despegar su intensa mirada de Break hace su cuerpo hacia adelante para encararlo.


–Break... –Susurra la chica vigilando disimuladamente a sus espaldas ya que los soldados iban al frente y muy cerca, podían escucharla– Break... – Repitió con voz baja al ver que no responde.


El mencionado abre sus parpados lentamente y le presta atención, sin decir una palabra.

–¿Qué crees que haces? –Musita viéndolo directamente– ¿Por qué dejaste que nos llevaran? ¿Que paso con tu nave del tiempo? Tú tienes muchos...

–Silencio Lea –La interrumpe con ese susurro– No les pasara nada malo y saldremos de esto, lo prometo... –Esboza una agradable sonrisa.


La chica tan solo lo mira haciendo un esfuerzo por confiar en el y tranquilizarse. Esos susurros pudieron ser percibidos por la soldada, pero fueron confusos y nada claros.


– ¿Que tanto es lo que dicen? –Cuestiono con voz alta y clara Alexa– ¡Guarden silencio! –Malhumorada echa un vistazo hacia atrás observando sus caras y la melena rubia de Lea con sus ojos medio cerrados– Tch... –Vuelve a su posición.

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Al bajar de la aeronave los escoltan hacia la entrada del laboratorio que podían divisarlo tan imponente e incoloro. Los soldados los amenazaban tocando sus espaldas con sus armas, obligandolos así a continuar.


–¡Caminen más rápido! ¡No podemos perder más tiempo! –Exclamo con autoridad la soldada.


Una ventisca alborota el rubio cabello de Lea y también los mechones de la otra chica al andar, cuando los soldados pierden su mirada, viendo hacia otra dirección por el golpe de aire helado en sus ojos, al momento de volver a reparar en el trío, se percatan que uno de ellos ha desaparecido lo que los deja bastante impactados y alterados.


–¡¿Qué?! ¡¿A donde se fue?! –Grito con exasperación Alexa deteniendo sus pasos y el de todos– ¡Nick estúpido! –Mira al mencionado con el ceño arrugado– ¿Lo dejaste escapar?

–¡No Alexa claro que no! Hace unos segundos estaba aquí... –Revisa sus alrededores con su mirada desorientada– Ha desaparecido...



Las miradas de Lea y Seungri se cruzan abriendo mucho sus ojos, sin tener una idea de lo que pasa.


–¿En donde esta Break? –Le pregunto Seungri.

–¿Yo que voy a saber? –Respondió Lea sorprendida.

–Bueno, iba a tu lado... –Pasa su visión al suelo como buscando algo con sus ojos– ¿Nos abandono? No, no lo creo... –Moja sus labios con desazón.

–(Break... No comprendo ¿Donde estás? Dijiste que nos ayudarías a salir de esto...) –Angustiada mira a otra parte.


Alexa golpea con su bota el suelo y chasquea la lengua, notablemente furiosa.


–¡¿Como puede desaparecer?! ¡No debió haber ido muy lejos! ¡Nick, ve a buscarlo ahora! –Lo señala con su índice dándole la orden.

–¡Si! –Avanza de inmediato comenzando a buscar, en los alrededores.

–Y en cuanto a ustedes... –Les dirige su mirada a los jóvenes–  No les quitaré la vista, los mantendré vigilados de ahora en adelante...¡Andando! –Los empuja con sus manos haciéndolos tropezar.



Break podía verlos claramente aún a una larga distancia en el cielo dentro de su nave del tiempo a través de algo parecido a un "visor telescópico".


–(Lo siento chicos, por favor sean fuertes, ya iré por ustedes) –Pensaba con una sonrisa en sus labios.

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