miércoles, 13 de noviembre de 2013

NarutOneechan [ Tocando un corazón ]





Capitulo.- 6       —Tocando un corazón—





Akane estaba poniendo en practica un tipo de estrategia. Es muy difícil ver los ojos del asesino de su madre y fingir una sonrisa, pidiendo que sea su maestro. Incluso era repugnante, amargo, pero algo si tiene bien claro; No se rendirá. 
Entre los frondosos árboles del bosque. Deidara relaja sus facciones y cierra sus ojos. 

—No. —responde en seco. 
—Pero ¿Por qué no? —con una mueca de incredulidad— De verdad quiero aprender. Ser tan fuerte como tú. 
—Olvidalo. —le da la espalda y retoma su camino—¿En serio crees que mi Arte es tan fácil de aprender? ¿Algo que tú puedes aprender? Já... ni en mil años. 
—¿Por qué?... —le sigue el paso.

No obtiene respuesta. Lo mejor es callar, por ahí ha escuchado que si hace enojar a Deidara le irá muy mal, por lo que se limita solo a caminar a su espalda. Decepcionada y pensando muy adentro ¿Como le hará para vencerlo? Si es un Akatsuki muy fuerte. 

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Imposible... completamente imposible evadir a Sakura. No le queda más que revelarle a la novia de su amigo, donde había ido Naruto. De lo cual Sakura no estaba informada en lo más mínimo. Kiba intimidado retrocede dos pasos cerrando sus ojos, ya se esperaba su reacción. 

—¡¿Por qué no me aviso ni me dijo nada?! —grito muy alto, con una venita saltada y totalmente enrojecida de su rostro— ¡¿Como pudo irse así nada más?! —le reclama como si tuviera la culpa. 
—N-No lo se Sakura-chan... tal vez no quería meterte en problemas. —una gotita aparece en su cabeza indicando nervios y miedo. 
—¡¿Problemas?! ¡El es quien se mete en problemas todo el tiempo!

En ese momento es como si Sakura fuera diez veces más grande que Kiba. La potencia de su voz retumba y lo hace temblar. 
Tras unos segundos se calma un poco, aunque no deja de fruncir el ceño y cruzar sus brazos. 

—Pero ¿Cual fue la razón para que Akane-chan decidiera dejar la aldea?. —enarca una ceja— Creo que... Naruto ya me había contado que ella tenía problemas, que no dejaba de pensar en venganza por su madre o algo así, pero... ¿Akatsuki? Por Dios, es tan peligroso, ellos son muy fuertes. 

Kiba permanece callado y más tranquilo. Sakura ya no daba miedo. 


—Entonces adelante Kiba... —lleva sus manos a su cadera con firmeza—¡Vamos con ellos! ¡Seguro necesitarán ayuda!. De paso reprenderé a Naruto por no avisarme antes. —esbozando una sonrisa. 
—Eh... como te dije Sakura-chan. Akamaru esta con ellos, y... la verdad sin el yo no soy muy bueno en el rastreo. Además, tengo una misión más tarde. Lo lamento, no puedo ir contigo, no puedo ayudarte. 

Miente. No quiere acompañarla, por la promesa que le hizo a Naruto. Prometió que guardaría el secreto, lo mejor es dejarlo así. 

Sakura arruga más el ceño y las venas se vuelven a notar. 

—¡Kiba! —vocifera. Sabe que miente. 
—¡No Sakura, espera! 

Le estampa su puño con fuerza en su cara mandándolo a volar, descargando toda su furia en él. Aún así Kiba no le ayudaría, aún así Sakura no estará tranquila. No le queda más opción que esperar. 

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El velo de la noche a cobijado el cielo. La luna esta en lo alto. En algún punto del bosque sonaban el choque de Kunais que provenían de un enfrentamiento ninja. Naruto y Sasuke contra un grupo de ninjas de una aldea cercana que claramente es enemiga de la hoja. Sus bandanas los delataron, pero no les importo, lucharon aunque pudiera parecer injusto seis contra dos. Akamaru era un refuerzo aunque sin Kiba no puede hacer gran cosa. Por eso mismo habían consumido todo su shakra y toda su energía, el Sharingan de Sasuke no había servido mucho, los tipos saben bien como manejarlo. Ahora solo deben acabar con dos ninjas del grupo, casi pueden saborear la victoria. Aunque estaban por demás exhaustos y hacen un esfuerzo en seguir peleando. Uno, otro ataque, sangre... más sangre, y el par de Shinobis de la aldea enemiga se derrumban en el suelo. 
Sasuke y Naruto jadeando, con sus ropas rasgadas en ciertas zonas empapadas de sangre y con algunos rasguños y golpes. Se mantienen cabizbajos un minuto, tratando de recuperar el aliento. 


—¿Cuando... —musita entre jadeos Sasuke— Cuando encontraremos a Akane?

Akamaru descansa tirado en el suelo con la lengua de fuera. 

—Muy... —brota de los pálidos labios de Naruto—Muy pronto... Sasuke. Aguanta, ya casi, estamos con ella... 
—¿Cómo puedes estar tan seguro? —se endereza viéndolo a su costado—¿Que tal... si cuando la encontremos esta muerta? ¿No lo haz pensado? —retiene su respirar— ¡Ay que apresurarnos! —suelta el aire y le da un ataque de tos retrocediendo hasta que su espalda toca el tronco de un árbol. Mira la mano con la que se cubrió y puede ver una mancha de sangre. 
—Ese golpe que recibiste en tu estomago te destrozo por dentro ¿Verdad?... —preocupado se acerca a su amigo y lo observa detenidamente— ¿Estas bien? 
—¡Bah, esto no es nada! —agacha su cabeza recargado en el árbol— Estaré bien. La que me preocupa es Akane. 
—¡Ella está perfectamente! —exclama Naruto con seguridad sonriendo y frunciendo el ceño— ¡Y ya casi estamos con ella! ¡¿Verdad Akamaru?! —voltea a ver al perro. 

Akamaru contesta con un corto y afirmativo ladrido. 

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Sintiendo el sol sobre ellos. Naruto y Sasuke descubren una abertura entre dos grandes rocas cerca de una montaña. Según el olfato de Akamaru adentro se encuentra Akane. Deducen que esto podría ser el escondite o punto de reunión de Akatsuki. 
La mano de Naruto toca la roca y su mirada se mantiene fija en la abertura. 
«Podría ser. Este espacio entre las rocas es lo suficiente amplia para que un cuerpo promedio pueda entrar.» Analiza Naruto en su mente.
A Sasuke le impresiona un poco la seriedad que exhibe su amigo. Y enfoca su visión en el "pasillo" de entre las rocas.

—Tenemos que entrar para asegurarnos, pero, no podemos exponernos. —mira de reojo a su amigo— Es Akatsuki ¿Qué tal si alguno de ellos o toda la asociación esta ahí adentro?
—Entonces...

Con sus manos Naruto hace el sello del "Jutsu" y de repente en una nube de humo aparece un clon. Después voltea a ver a su clon a los ojos y asiente dándole así la indicación de que entre y haga lo que tiene que hacer.
Esperan afuera mientras Naruto mantiene una conexión con "su otro yo", quien se integra a las rocas para vigilar su interior en su lugar.

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Al principio Deidara creyó que Akane no hablaba en serio, cuando le expresó su interés por el Arte que hace. Pero Akane se ha esforzado y cada que tiene la oportunidad elogia las figuras de arcilla explosiva que elabora. En una ocasión intentó robarle arcilla para ella intentar imitar su Arte, lo que no logro, Deidara tiene sus sentidos muy despiertos. Sin embargo comienza a creer que en efecto esta chica ama su Arte y eso le agrada... le agrada tanto que lo hace sentir feliz aunque no lo demuestre, incluso lo emociona. A alguien le gusta su Arte y lo está demostrando.
Según parece están apunto de llegar con uno de los "Bijus", ese mismo que Pain les encargo que capturaran. Una misión que sin duda es pan comido para Deidara. Y aunque Akane no quiere admitirlo, se siente segura y protegida con un Akatsuki tan fuerte a su lado. Es como si, verdaderamente le esta empezando a interesar no solo su Arte, si no todo de el. De cuando en cuando ella sacude su cabeza para despejar esos pensamientos que la hacen ruborizar, sabe que esta mal, el asesinó a su madre y ella tiene que hacer lo mismo con él. Cada que la solida voz de Deidara se dirige a ella su corazón brinca incontrolablemente.

A punto de llegar a la aldea de la roca, en donde se supone que se encuentra escondido el "Jinchuriki", vienen recuerdos de la infancia a la mente de Deidara, es su antiguo hogar. Puede divisar la aldea en donde probablemenbe vive aún su hermana y personas que son importantes para él. Muy en el fondo, sus entrañas se retuercen por el odio que siente, ha sido obligado desde niño a unirse a Akatsuki, y no puede volver atrás por más que quiera. Ante todo su Arte es más importante, y en su aldea no puede realizarlo. Akatsuki le permite exhibir su Arte en su máxima expresión libremente.

Al ya no percibir el sonido de los pasos de Akane, se detiene para voltear a buscarla con su mirada. Akane a unos pasos de distancia, se ha quedado atrás.
Revuelve con sus manos, la esponjosa tierra de rodillas, parece una niña jugando con la tierra, lo que provoca que Deidara arrugue el ceño y una venita brote de su sien.

—¡Oye tú! ¡¿Que crees que haces?! ¡No hay tiempo para tonterías! —camina hacia la chica de cabellos carmín.

Ajunta la tierra, amontonándola formando un bulto y sigue rascando la tierra suelta para hacer más grande ese bulto.

—Ya que Deidara-sensei no quiere darme un poco de su arcilla y enseñarme sus jutsus, yo lo haré sola. —sonríe frunciendo el ceño. Un gesto muy similar al de su hermano.

Con una sonrisita malintencionada. Deidara se mofa de lo que dice y hace la chica.

—¡Já! Haz lo que quieras, yo iré a llenar de Arte esa aldea. Si, será mejor que te quedes aquí a admirar mi Arte. —alza su mirada hacia la aldea— Es una buena vista desde aquí, hm... —un reflejo de luz en su mejilla demanda atención y lo obliga a mirar abajo.

Akane con una masa de shakra que concentraba entre sus manos, trata de unirla a su bulto de tierra para que se mezclara y pudiera darle forma como hacia Deidara con su arcilla. A pesar de su esfuerzo y concentración que hasta la hace sudar, lo único que consigue es deshacer el montón de tierra y que la masa de shakra se disipe.

—Yo... quiero hacer arte como Deidara-sensei. —cabizbaja oculta una sonrisa maliciosa de la vista de Deidara.

Deidara suelta una carcajada burlándose de ella.

—Sin boquillas en tus manos jamas lo lograras. Mira —extiende ambas manos para que vea las boquillas de sus palmas que mostraban su lengua— Sin esto jamas podrás... olvídalo. —sonriendo.
—¡Oh! ¡No lo había notado! —con sus ojos bien abiertos Akane se levanta y con sus pequeñas manos sucias coge una mano de Deidara.
—¡Hey! —perplejo e inmóvil la observa.
—¡Es asombroso sensei! —mira fijamente la boquita que parece mantener una sonrisita.

Deidara suda en frió con un rictus de perplejidad sintiendo su corazón vibrar. «Aléjate... ¡Aléjate!»
Akane pone su mejilla contra la mano de Deidara, y la frota con sus ojos cerrados.

—Tan suave —susurra con sus mejillas incendiadas de verdad.
—¡Basta! —aparta su mano de ella con un sonrojo leve y el entrecejo fruncido—¿Quien te crees?... Eres una tonta. —indignado aprieta su puño frente a el, amasando y le arroja una arañita explosiva siendo impulsivo.

Akane retrocede y asustada no hace mas que cerrar sus parpados teniendo la figura de arcilla frente a su rostro.

—¡Explota! —indica Deidara con un sello en su mano.


Resuena la detonación a determinada distancia de él. Por dentro su corazón se hace trizas. ¿En verdad fue capaz de lastimarla? ¿Por qué? ¿Acaso es un monstruo?. Es la primer chica que actúa así con él... es la primer chica que admira su Arte... es la primer chica que lo hace sentir así.

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lunes, 4 de noviembre de 2013

Teengears [ En riesgo ]





Capitulo.- 16          —En riesgo—





¿Inútil?. Es lo que una y otra vez se pregunta en su mente. ¿De verdad es un inútil?. Quiere cambiar, quiere convertirse en ese héroe que el mundo en este momento necesita. Realmente... quiere serlo.
La venda que cubría sus ojos ha sido arrancada de la forma más violenta. Por primera ocasión lo que han dicho de él, le ha dolido.
Todo este tiempo, ha evitado a sus compañeros, se ha mantenido encerrado en su dormitorio sin olvidar el alimentarse, dormir y asearse bien. No puede descuidar su persona.

Break, ha dejado ir a Jake con Edric a la "misión". Ocupándose de su papel como líder, se dispone a ir por Seungri hasta su dormitorio, necesita saber ¿Qué ha pasado con él?. Quien sabe, tal vez ya se suicidó o algo así, lo que inevitablemente resulta algo alarmante.

—Seungri... sal de ahí.

Eleva gradualmente su voz ante la puerta.

—¿Por qué siempre eres tan infantil?...
—Aquí estoy Break.

Lo escucha atrás de él. Break inmutable se vuelve para verlo directamente y con autoridad.

—Ya deja de jugar y ocúpate en el entrenamiento. —alza su barbilla sin apartar su vista de los ojos ojerosos del chico.
—¡Ah si!... lo acabo de hacer. Ahora estamos en descanso breve.—esbozando todo el tiempo una sonrisa brillante— Justo venía a mi dormitorio, para relajarme un poco.
—Menos mal...

 «No se que le sucede... ¿Me estará mintiendo?. Bah... no tengo tiempo para jugar con este niño.»

—Ya no molestes a Lea. —ordena mirándolo con recelo, algo incrédulo pasa a un lado de el para irse.
—¡Si! —enérgico y con una ancha sonrisa. Se limita a solo verlo marcharse.

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Examinaron y exploraron todo el país en dos horas; no habían cambios, todo sigue igual. Y para no levantar sospechas, Jake y Edric bajan de la nave en un campo abierto, muy cerca a la ciudad de Nueva York . Posteriormente, emprenden su camino a pie.
Estando en medio de edificios y las vías por donde circulaban autos flotantes y de diseño redondeado, que no necesitan gasolina, solo la energía solar. No encuentran a tanta gente a su alrededor, solo unos cuantos, que paseaban viéndolos con indiferencia. Lo que les indica que es seguro el hablar y analizar más a fondo esta ciudad.

—Aún no puedo creer que Break te haya enviado conmigo, como si yo fuera un niño que no puede hacer solo la misión. —lo mira con el rabillo del ojo al andar— Tal vez, la cerveza le afectó. ¿Tú?... —emite una risa burlona— No puedo creerlo. Se le olvido que tú eres el más inseguro y tranquilo del equipo. ¿Tú que puedes hacer?. —sonriendo ampliamente.
—Jake... —evita el verlo— So-Solo recuerda, lo que hay que hacer y enseguida hay que regresar. No busques problemas, ni mujeres por favor. —con voz muy baja y serena.
—Si, si, si. Eso ya lo sé. —lleva sus manos a la nuca y enlaza sus dedos atrás, caminando así con los ojos cerrados. Sin darle valor a las palabras de su compañero.
—B-Bien. —revisa a sus lados— Según veo... la gente sigue estable. Entonces la vida en Estados Unidos sigue su curso.

Siente un golpe contra su hombro y reacciona algo asustado viendo atrás. Pueden ver una espalda femenina pero bien abrigada alejarse. Parece llevar prisa.

—Oh ¿Quién es ella? —cuestiona Jake sin poder dejar de verla.
—Jake... por favor. Te lo ad-advierto —toca con su índice el micro dispositivo de su oreja— Cualquier cosa, le avisaré a Break.
—¡Mira es Break! —señala el cielo fingiendo asombro—
—¿Qué? —se distrae.

Jake, en un ágil movimiento le roba su comunicador y lo guarda en el bolsillo del pantalón. Edric da un respingo observándolo como espantado.

—Devuélvemelo.
—No. Y ahora... creo que tenemos tiempo de averiguar. ¿Por que esa chica se veía triste y apresurada?. —se lanza a seguirla, buscándola con su mirada.
—Jake. No puedes hacer esto. —intenta levantar el volumen de su voz.


No le queda más, que ir tras su compañero. Jake, la detecta a lo lejos y la mantiene en la mira, guardando su distancia al perseguirla y siendo muy sigiloso. Se puede decir que Jake es todo un maestro en el espionaje. Es él a quien Break enviaba a espiar, cuando se habían separado de la asociación.
La desconocida chica los conduce a un "Centro de descanso encapsulado"; así le llaman a un gigantesco edificio que tiene la forma muy similar a la mitad de una naranja, y su exterior lo cubre una capa metalizada que relucía por el sol. Ahí dentro, descansan los difuntos de la ciudad.

—Jake, Jake... —lo llamaba Edric casi en un susurro, yendo tras él muy preocupado.

Su compañero voltea a verlo con el ceño levemente arrugado y pone su dedo índice tieso en sus propios labios, pidiéndole que guarde silencio con un chasquido muy común.
Se adentran hasta las entrañas del lugar. Sintiendo una pared en su espalda, Jake se asoma en la orilla, divisando a la chica que da vuelta y entra a una de las cámaras de encapsulado.

—Vamos. —cuidando su tono de voz. Jake se adelanta.

María contempla un minuto lo que le rodea. Es un cuarto lo suficientemente grande, con retratos de su pelirrojo novio en las paredes, algunas pertenencias del mismo bien acomodadas en las estanterías. Un delicioso aroma a flores que penetra en su nariz, la calma. Son todas esas que ella misma le llevo para decorar y darle más alegría al sitio. Las esferas de iluminación que flotan en el aire, le permiten ver el centro de la cámara. Ahí, sobre un bloque de escaleras, esta la cápsula de Tim a su medida y colocada como si fuera un sarcófago; viéndolo así parece que esta de pie. Lo puede ver a través del cristal que deja admirar su cuerpo sin descomposición. —la cápsula se encarga de eso— Así que ahí esta él, con un rostro apacible y parece que duerme tranquilamente, se ve tan vivo, con la diferencia de que no respira. Pero esta intacto, conservado, como si en cualquier momento abrirá sus ojos y saldrá de esa cápsula para abrazarla otra vez. Casi parece vivir todavía. ¿Por qué? ¿Por qué la tecnología aún no puede revivir personas?.

—Se que te prometí venir más temprano. Vine lo más rápido que pude. —acaricia con su mano su coleta que cae sobre su hombro. Sus ojos no pueden dejar de ver el rostro de su amado difunto— Te extraño... Tim. Te extraño tanto. —con voz ahogada por el sentimiento que hace a sus ojos brillar— Tú... ya no puedes escucharme, pero... —toca con sus dedos el vidrio que le impide sentirlo— El verte así... el hablarte así. Me da un poco de consuelo. —levanta una comisura como sonriendo con dolor— Es como si... tú sigues aquí y...

En la puerta abierta. Jake y Edric quedan muy atentos. Sin poder acercarse más.

—Asi que era esto, por lo cual ella tenía prisa, y estaba triste. —murmura Jake.
—Que triste... —desciende su vista— Mejor vámonos. —lo mira un momento— Dejémosla sola Jake. No la molestes.
—Mira. —abre de más sus ojos dirigidos a la chica.

María ha abierto la cápsula de donde se libera un vapor fresco y con aroma a menta.

—Bésame Tim... bésame. —susurra.

Se pone de puntillas para alcanzar los labios fríos pero suaves de Tim, fundiéndose en un beso. Y casi involuntariamente su corazón enloquece y su cálida mano coge la helada mano de Tim.
No puede irse sin sentir su abrazo. Ella misma sostiene los brazos de Tim, cargándolos en sus hombros y acomodándolos de modo que parezca que abraza su cuello, y se acerca mas a él como puede, con sus brazos doblados y manos tocando los costados del cuerpo de Tim. ¿Esta loca? Quizá... pero, para el amor es normal.


—Mira nada más. —se cruza de brazos Jake algo envidioso— Ella prefiere ir abrazar y besar a un cadáver frío y sin gracia. Estando yo acá. —observa a Edric— Dime ¿En que mundo vivimos mi buen Edric?.
—Esta no es tu época, y esta no es tú misión... Jake. Mejor vámonos. —da media vuelta y se dispone a retirarse.
—¡Hey, hey, hey!... ¡Tranquilo pequeño! —de un tirón lo arrima a él— ¿Dime cual es la prisa?.

Se olvidan de cuidar el tono de su voz, al creer que al estar ella envuelta en un abrazo, y sumida en sus sentimientos, no iba a escucharlos. Pero los oídos de María, captan voces, lo que la alarma de inmediato, y dejando a Tim en su lugar, cerrando su cápsula. Se gira y descubre al par de completos desconocidos discutiendo.

—¡Oigan! —les grita molesta y baja los cuatro escalones.


Jake y Edric se detienen a verla. Y creen que sería muy estúpido el huir, por lo que permanecen inmóviles dejándola que se aproxime a ellos.

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En el salón de entrenamiento. Steve con algo en su mano que parece programar, prepara la siguiente prueba. En tanto Lea y Seungri, se colocan los sensores en ciertas partes de su cuerpo que al tener contacto con su piel, relucían con una pequeña y tenue luz.

—Lea quiero que me perdones. —articula tranquila y sinceramente Seungri a su lado.

Callada pega otro sensor en su muñeca. Dejándolo hablar.

—De verdad, lamento haberte... —mirándola.

Sus miradas se encuentran y Seungri calla unos segundos hasta que Lea aparta su vista.

—Por favor.
—Esta bien. Olvídalo ¿quieres?.

Una sonrisa de satisfacción aparece en Seungri.

—Ya no te dejaré que vuelvas a hacerlo. —añade viéndolo detenidamente.
—Oye. Eso quiere decir ¿Qué dejaste que te besara? —su sonrisa crece más hasta mostrar sus dientes.

Lea aprieta sus dientes con una expresión de disgusto, cuando Steve llega a ellos.

—¿Y ahora que pasa?... —levanta una ceja viéndolos— ¿Van a pelear entre ustedes? ¿O van a pasar la siguiente prueba juntos? —extiende su brazo y su índice apuntando al centro del salón— Quiero que vayan y se pongan a prueba ¡Ya!.

Sin decir nada los jóvenes obedecen su "orden" y caminan hacia donde les indica. Steve niega con su cabeza mirándolos con desaprobación.
Seungri en estas últimas pruebas del día ha conseguido sorprender tanto a Lea como a Steve. Está participando más, esforzándose más, habla menos, actúa más y ya no juega ni hace ninguna broma. Sin lugar a dudas ha cambiado. Y eso inevitable y casi involuntariamente le agrada a Lea. Ya no se siente sola, ni con toda la carga encima. Ahora, siente un apoyo, una ayuda, ahora en verdad puede decir que son un equipo.

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—Tengo un mal presentimiento.

Habla en voz calmada pero segura, Break. Terminando los Alienbots con Greg y Derek. En la sala especial para los robots.

—Ah... Lo sabia... —Derek detiene sus manos y con una sonrisa lo mira— Sabia que te arrepentirías de enviar a ese par de atolondrados a esa misión.
—Bueno... no exactamente. Hay algo más. —sin dejar de trabajar en el mecanismo del Alienbot en sus manos. Ajusta y prepara las armas de ataque que les implantaron, muy concentrado.
—¿Algo más? —cuestiona el rubio angelical de Greg interesado y con una serena sonrisa, aunque también centrado en lo suyo.
—Si... es verdad que fue un error enviar a ese par. Quizá... pero, presiento que algo malo pasará. Me gustaría saber con exactitud que es.
—Oh mi Dios... —de manera sarcástica, Derek vuelve a su labor revisando los implantes de defensa y ataque del Alienbot que le tocaba.
—Si te da pendiente. Yo puedo ir a donde estén Jake y Edric, para verificar que todo este en orden y... podría quedarme para ayudarles con la misión. —se ofrece Greg sonriente pero sin verlo.
—No. Ya siendo dos son demasiados. ¿Cómo la estarán pasando? Jake es bueno en espionaje, pero es tan rebelde, y Edric... —suelta un suspiro profundo— Son tan torpes. «Mejor hubiera enviado al androide, yo tengo que vigilar el trabajo con los Alienbots. Creo que ya es muy tarde. »

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En el cuarto de reposo de Tim. María los revisa visualmente de arriba abajo, encontrando un tanto extraño su atuendo. Sus cuerpos enfundados de un pantalón y camisa con mangas, y hasta el cuello, con un material por lo visto resistente, pero ligero, completamente en negro y en los hombros, codos, rodillas, muñecas y cuello los cubría una especie de armadura delgada de plata lisa. ¿Qué son?.

—¿Desde cuando están aquí? —con una expresión interrogante, tomando su distancia de ellos.
—Hey mujer relájate. No te haremos daño. —Jake acerca su mano como si quisiera tocarla.

Edric permanece enmudecido y mirando el piso, su flequillo café impide ver su rostro, mientras pellizca por nerviosismo su manga izquierda.

—¿Por que visten así? —tratando de ignorarlos— Raros. —se encamina a la puerta para salir.
—¡Oye! ¡Espera! —va tras ella Jake, seguido por su tímido compañero.

María al saber que la persiguen acelera el paso casi huyendo de ellos con temor.

—¡Váyanse! —les grita recorriendo el pasillo del sitio.
—¡Sabemos todo sobre el Haarp! ¡Y también como vencerlo! ¡Tenemos un ejercito bien preparado! —exclama yendo tras ella queriendo desesperadamente llamar su atención.

Incrédula, María no puede evitar el reírse de lo que dice. Ni se detiene para verlo.

—¡¿En serio?! ¡¿No me digas?! ¡Par de locos!. ¡El Haarp es invencible aceptenlo!

Vocifera sin dejar de caminar apresuradamente. Da vuelta en otro pasillo y desciende en un elevador donde también bajan Edric y Jake. Al tocar el piso más bajo ella echo a correr y Jake sin rendirse sigue su ritmo.

—¡Se que suena a una locura y es difícil de creer! ¡Pero puedo demostrártelo! ¡Por favor, escúchame!

A un paso de salir del edificio hace un alto y lentamente se gira para verlos suspirando.

—No puede ser. —resignada, se cruza de brazos prestándole atención— Adelante, te escucho.
«Si no, no me dejará en paz. »
—Primero tienes que saber de donde vengo y cual es nuestro plan.
—Jake... no creo que sea buena idea. Déjala ir y vámonos —musita detrás de él.
—Tú calladito amigo... —viéndolo de reojo con una leve sonrisa.

María enarcando una ceja lo escucha atentamente. Jake le resume todo. Revelando que vienen del futuro, aún dominado por el Haarp. Contándole sobre su líder Break. Los Alienbots y lo que planean hacer para destruir el Haarp. Dejando a María con una mueca de incredulidad, muy perpleja.

—¿Y crees que yo te voy a creer ese cuento?. Te felicito, te haz inventado algo muy bueno en tan poco tiempo.
—Deberías creerme. ¿Te gustaría recuperar la libertad del mundo? ¿Que todo sea como antes?

Responde con silencio, mirando a otra parte para evitar su mirada.

Ha dado justo en el clavo. Ese es el más profundo deseo de María, lo que la hace recordar sus luchas con su grupo de manifestación. Ese deseo se ha intensificado desde que el sentimiento de venganza frustrada nació en ella. Lo que hace a su corazón vibrar. Quiere responder: ¡Si, claro que si!. Pero no puede hacerlo. Mantiene su boca cerrada cual labios de cera.

—Si es así. —continúa Jake— Deberías unirte a nosotros.
—Jake... —apenas lo toca con su codo. Bastante preocupado e intranquilo.
—Yo...

Tan pronto como logra articular esa palabra la chica. Cinco agentes del Haarp salen detrás de los muros, y puertas del sitio, rodeándolos.
Jake, Edric y María quedan atónitos y como congelados. Es inesperado, y peligroso ¿De donde salieron? ¿Por que están aquí?.

—¡No se muevan! —espeta uno de ellos y los cinco los amenazan con sus armas de láser.


Están alarmados pero no lo demuestran. Han caído en la red y  no pueden escapar. Están atrapados, están en graves problemas.

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jueves, 31 de octubre de 2013

Saranghae Oppa! [ Luna Nueva ]






Capitulo.- 40         —Luna nueva—






Sopla el viento y puede sentirse en la lujosa azotea del edificio YG. Esa sensación de estar a punto de echarse  llorar ante la aterradora imagen de su amigo haciendo pedazos a Taeyang, que por lo visto no piensa defenderse.
La sangre es notoria, y hasta se le había hinchado un poco el rostro por los golpes recibidos. ¿Luna debía echarse a llorar? Así como en un pasado lo hubiera hecho. Pero no... no ahora.

Su corazón vibra dolorosamente, y aunque es incapaz de articular palabras, tuvo la fuerza y el valor para lanzarse sobre Osiel, empujándolo para así apartarlo de Taeyang. No le importa lo que piense, ni que se parezca a su hermana, ella solo desea detenerlo que deje a su novio respirar.


—¡¿Estás loco?! —grita la chica exasperada— ¡¿Que crees que estás haciendo?!


Osiel aprieta sus dientes al verla, prefiriendo callar. No se esperaba la llegada de Luna en este momento.
Taeyang gravemente lastimado de su rostro, reacciona al escuchar la voz de su novia y se levanta del suelo como puede.

—Luna... —logra nombrarla con un hilo de voz.
—No se por que esta pasando esto pero... —se enfoca en Osiel— Después hablaré contigo.

Frunciendo el ceño se acerca a Taeyang quien estaba adolorido de su cara, en tanto Osiel mira a otra parte con sus manos en la cadera como repudiando con todo su ser que ella le ponga atención a ese Coreano. No esta arrepentido de sus actos, sin embargo no contaba con la presencia de Luna. «¿Quien le dijo que estábamos aquí? Alguien debió decirle...».
Delicadamente con la yema de su dedos toca el inflamado rostro de Taeyang y pasa a limpiar la comisura sangrante. Sin poder contener un resentimiento, sus dedos y labios tiemblan y aunque sintiera ganas de llorar no lo hará.


—¿Te duele mucho? —pregunta Luna con sus ojos acumulando tantas lágrimas que ya hasta lo veía borroso.

Su unión es tan fuerte, que incluso puede sentir los golpes como si compartieran el mismo cuerpo.

—No... tanto —responde Taeyang e intenta sonreír aunque doliera el gesticular. Solo pudiendo verla de un ojo ya que el otro esta tan hinchado que esta completamente cerrado.
—Ven... —le ayuda a ponerse en pie, queriendo que se recargara en ella.
—No. Puedo caminar —toma su mano, sosteniéndose por si solo.

Osiel ya no soporta ver la escenita por lo que avanza encaminándose a la puerta de la azotea con intenciones de largarse sin más.

—Me decepcionas... Osiel.

La voz de Luna llega a sus oídos y hace un breve alto para después continuar desapareciendo de la vista.

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Más tarde. En la oficina del CEO en ausencia. Una enfermera que pasa de los 30 años y trabaja para la compañía, revisa el rostro lesionado de Taeyang, con Luna, Cat y Gdragon presentes. La pareja había suspendido lo que hacían para lanzarse a YG y ver el estado de su amigo. Por que les aviso Luna.


—...así que no se preocupen. En dos semanas se recuperará, si es que lleva correctamente el tratamiento recetado ¿Esta bien?. —los miro a los tres amigos a través de sus delgados anteojos que ajusta con precisión.


Todos rodeaban a Taeyang quien es el único sentado en una silla alconchonada.

—Muy bien, gracias enfermera Pyo —le reverencia Gdragon.

La enfermera asiente con una sonrisa y una reverencia correspondiente. Marchandose y dejándolos solos.

—¡Esto no se va a quedar así! —exclama el líder un tanto molesto— ¡Tú eres mi amigo y nadie se mete conmigo! —cabecea para darle énfasis a lo que dice.


Taeyang no puede reír, solo sonreír y Luna repara con el rabillo del ojo a su hermana, quien impacta su puño contra su propia mano.

—¡Hay que devolverle su gracia! ¡De la misma forma!
—Ya... no sean tan escandalosos chicos. —habla Luna ajustando su chaleco de mezclilla— Yo... bueno, era su amiga. Ya hablaré con el.
—Tonterías Luna —espeta Gdragon— ¡Yo lo haré! ¡Yo soy el líder aquí! —eleva su barbilla con orgullo.
—Eres el líder de Big bang, no de todo el mundo. —dice entre risas Luna.

Las chicas liberan su risa y Gdragon se avergüenza una pizca.

—Déjenlo así... —articula Taeyang viendo sus tenis—No vale la pena.
—Bae... —pronuncia con suavidad Luna y no puede resistir el envolver con sus brazos su cabeza poniéndola contra su pecho afectuosamente— Lo que hizo Osiel... es algo que jamás se lo perdonaré. Y tiene que saberlo... tengo que...
—¡Basta déjenmelo a mi! —insiste Gdragon.

Los tres miran a Gdragon en silencio y el les regala una amplia sonrisa.

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—¡Qué ridículo eres Jiyong! —exclama Osiel sentado cómodamente en la silla giratoria de su escritorio, con una sonrisa ladina.

El mencionado lo veía con frialdad a un paso de la entrada a su oficina.

—¡¿A eso haz venido hasta aquí?! —escupe una burlesca carcajada.
—¡Cállate! —clava su espesa mirada en el— ¡Eres un completo imbécil! ¡¿En serio crees que puedes hacer lo que te plazca sin pagar las consecuencias?! ¡¿Solo por que tienes la más alta posición en tu empresa?!
—En efecto... —responde despreocupado el hombre rubio y de ojos azules. Se cruza de brazos y se encoje de hombros— Se podría decir que... también soy jefe de tu presidente. —se relaja para verlo directamente— Mejor olvida lo sucedido, no te conviene y tampoco te incumbe las razones por lo que lo hice. Te lo digo para que te ahorres la pregunta ¿Entendido? —alza una ceja como solo el puede hacerlo— Ahora...lárgate. —masculla desviando su mirada.

No esta seguro si creerle. Algo de eso había escuchado por ahí; que Osiel era alguien muy importante e influenciaba mucho en YG entertainment. Eso explica como Cat y Luna siendo sus amigas en un pasado, se les facilito el trabajar en la cafetería tan exigente de la compañía.
Tenia la tentación de gritarle o patearle el trasero, pero eso sería muy imprudente y riesgoso para el. Tal parece que el maldito rubio que ve frente a sus ojos se ha salido con la suya, y eso le pega muy fuerte en su orgullo. No le queda más que irse.
Aunque su amigo es muy importante para el, de todas maneras se recuperara rozando el día en que inicie la gira, y si aún quedan señales en sus ojos puede usar gafas oscuras. Si... eso esta bien, es de un buen líder el pensar en soluciones, no en buscar mas problemas.
Cambia el ceño fruncido por una sonrisa al salir de la empresa y emprender su viaje en su lujoso coche.

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Transcurrido un tiempo, precisamente un día antes de la muy esperada boda de Gdragon y Cat.
Todo esta listo para el gran día. Los padres de Cat y Luna tienen dos días hospedados en un hotel cerca de la YG para que sus hijas pudieran verlos. La invitación llegó a tiempo a sus manos. La tensión aún se aloja en Gdragon, sin permitirle el sentirse alegre o en paz. Todavía a estas alturas, Kiko le preocupa demasiado. Cat al contrario, una sonrisa permanece grabada en su rostro, había olvidado su mal humor o pésimo carácter que cargaba, no puede evitarlo, su gozo es muy grande. Y a pesar de que todos por ordenes del CEO no pueden detenerse hasta el día de la boda, estaban llenos de energía y muy contentos. Por que después ya no habrá ensayos solo los necesarios que se hacen antes de cada presentación.

Esta lloviendo suavemente. Los chicos deciden tomar su descanso, para comer, relajarse y despejar su mente, pero aunque quisieran no pueden salir, ya que solo es un breve descanso, después tienen que seguir.
Luna iba caminando con Seungri y Minhoo por un pasillo que llevaba a la escalera por donde bajaban a la cafetería subterránea. Seungri y su novia le han dicho que Taeyang la espera ahí.

—Si... no se que le sucede al CEO ¿Para que tanto ensayo? Esta no es la SM ¿O si? —parlotea Seungri tomado de la mano de Minhoo— En serio, algo raro le pasa... Sabe que nosotros solemos improvisar en el escenario así es el Show.
—Tienes razón mi pandita. —le sonríe Minhoo— Si es bastante extraño, que los explote así. Creí que el CEO era diferente.
—¡Ya lo sé! ¿Acaso quiere gastarnos? ¿Cansarnos de más? De por si una gira es agotadora.

Luna ríe y guarda sus manos en los bolsillos de su chaqueta, volteando a verlo con una simpática sonrisa.

—Deja de quejarte Seungri. Trabajo es trabajo ¿no?

Intercambian miradas y sonrisas cuando dan un paso adentro de la cafetería. La vista de Luna busca a Taeyang y su corazón tiembla al encontrarlo en una mesa junto a IU quien abrazada a su cuello lo llenaba de besos fugases por todo su rostro. Taeyang esta muy tenso, cohibido y como congelado con sus ojos cerrados. «¿Por qué no se mueve? ¿Por qué no la aparta?... ¡Young bae dile algo!» Grita en su mente.

Seungri y Minhoo se miran mutuamente sabiendo que esto iría mal y probablemente se arme una pelea.
Todavía sigue mirándolos a distancia. Por lo visto aún no se percatan de su presencia.
IU deja los besos y lo abraza cuando Taeyang muy incomodo abre sus ojos e intenta separarse de ella con sus manos pero delicadamente lo que no es suficiente.
Luna respira hondo y avanza lentamente hacia ellos, fijando bien su mirada. Ese oleaje de emociones que la golpean fuertemente la descontrolan y desordenan sus ideas haciendo mucho ruido en su cabeza, pero de ninguna manera va a caer en ese jueguito tan obvio. Luna sabe que IU es como CL y Dara y hoy ya no es como ayer. Ahora es más fuerte y cuando dijo que no se alejara nunca más de Taeyang lo decía en serio. Conoce muy bien a Taeyang y tiene los ojos bien abiertos, ya no quiere ser la tonta que solo llora y huye con temor. Mantiene su compostura al pararse ante la mesa.

—Hola...

Saluda Luna con un rostro serio. Minhoo y Seungri se asientan en otra de las mesas para vigilar desde ahí. La voz de Luna despierta los sentidos de Taeyang observándola como anonadado.

—Ah ¿Eres Luna cierto? Se habla mucho de ti por ahí... —la cantante con descaro sonríe, y sigue enganchada al cuello de Taeyang como si le perteneciera.
—Si. También soy la novia de Young bae. Supongo que ya lo sabes ¿cierto? —se esfuerza en exhibir una sonrisa en lugar de sus celos.

El chico mira a otro lado totalmente enmudecido. Es incapaz de faltarle al respeto a una mujer o lastimarla, así sea IU. Aunque esa parezca ser la única forma de quitársela de encima... no lo hará. También desconoce por completo a Luna, es como si fuera otra persona. Esta hablando muy tranquila simulando que no le importa. ¿Realmente no le importa?. No, no puede ser así. Es su Luna y esta mostrando una admirable fortaleza y actuación, eso... eso le gusta y lo hace sentirse mejor, ya que el no tiene la posición, ni la educación para pelear con una mujer.

Suena esa molesta risita de IU.

—¿En serio? Pues... Young bae no ha dicho nada. ¿Verdad amor? —pasa a verlo sin apartarse de el.
—Y-Yo... N-No...
—¿Lo vez?... —lo interrumpe—Si lo eres es una pena. El parece no reconocerlo. —truena un beso en la mejilla del chico que aprisionaba con sus brazos.


Taeyang cierra sus ojos con indignación ¿Qué puede hacer?. A Luna se le escapa una risa y se sienta al otro lado de su novio, sin tocarlo.

—Fíjate que es muy curioso... —viendo los ojos de IU. Su voz tiembla pero es clara— Hace tiempo Dara y Chaerin me ocasionaron muchos problemas, incluso Chaerin consiguió que yo me fuera a Canadá y dejara a Young bae. Es raro que ellas después de eso ya no se me paren enfrente. Ni a mi y ni a mi hermana. Y da la casualidad que ahora, tú apareces de repente, cuando en el tiempo que he estado viniendo a YG te había visto. Y desenvuelves toda una actuación, seguramente con el mismo objetivo...pero ¿Sabes que?...

Los ojos de IU están muy abiertos y boquiabierta la escucha. Taeyang le presta toda su atención y Minhoo con Seungri disfrutan de la escena con gran impresión.
Luna ya no es la niña sensible, ingenua y cobarde que conocieron, es diferente, ha cambiado y se los esta demostrando. Definitivamente ella se ha convertido ahora más que nunca, en el complemento de Taeyang, en la mujer que el necesita. Y eso, lo enamora aún más y lo cautiva completamente.


—Ríndete. —sugiere Luna con determinación—Será mejor que lo olvides. En serio, no funcionará. Yo y Taeyang estamos mas unidos que nunca y ninguna arpía como tú, podrá romper con eso. ¿Te queda claro? —busca la mano de Taeyang y la toma para darle fuerza.


IU poco a poco retira sus brazos de Taeyang y mira abajo como buscando con su mirada algo sobre la mesa. Quedando sin palabras muy avergonzada se pone en pie y se echa a correr para salir de la cafetería siendo seguida por las miradas espectadoras de Seungri y Minhoo quienes murmuran algo entre ellos.
Taeyang aprieta un poco más su mano y atrapa su mirada regalándole una sincera sonrisa.

—¿Cómo pudiste...? Por Dios... eres maravillosa Luna.

La mencionada esboza una dulce sonrisa y sus mejillas se encienden, desviando su mirada, cuando siente la opresión de los suaves labios de Taeyang contra los suyos.

El sonido de alguien aplaudiendo interrumpe el roce y se apartan sus labios.

—¡Eso fue impactante! —exclama Seungri siendo el exagerado que le aplaude con energía— Felicidades Luna, lo hiciste magnifico. Sinceramente no me lo esperaba aunque... —se cruza de brazos y después toca con sus dedos su barbilla—Esperaba una pelea de faldas. Sería tan excitante.

Recibe una palmada en la cabeza de parte de Minhoo y ella le sonríe a su amiga.

—Luna, fue genial, dudo que esa chica vuelva a intimidar o abusar del pobre Young bae. La pusiste en su lugar. Muy bien hecho.

Luna sintiéndose algo abochornada ante ellos, sonríe ampliamente.

—Gracias chicos. Era lo mejor que podía hacer.
—Creí que te enojarías conmigo. Por que soy muy tonto —dice Taeyang sonriéndole.
—No eres tonto, eres muy lindo y te conozco —apoya su cabeza en su hombro.
—¡Bueno ya! —grita Seungri— ¡A lo que venimos! ¡Vamos a comer que el tiempo es corto!

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Retira unos centímetros de su oreja el celular ya que CL grita muy fuerte y la puede dejar sorda.

—... ¡No puede ser que seas tan inútil! ¡Debiste esforzarte más!
—Oye... esta bien, me gusta Young bae. Pero fue divertido abrazarlo, besarlo y todo eso. Ya tenía tiempo sin hacerlo, y tampoco es que sea el único "Idol" que me guste. Hay más, y no pienso aferrarme a él, ni hacer lo que tú quieras. A mi que me importa ese es tu problema, pero en serio Chaerin, olvídate. Ellos se aman, es obvio que se aman y mucho, si ya haz intentado alejarlos y no pudiste, créeme que mucho menos ahora, mejor aceptarlo de una vez y déjalos en paz. Por Dios hay muchos otros chicos y más lindos ¿No crees?.
—¡Cállate! ¡Tú no me entiendes! —resopla— No cabe duda que la única que me entiende es mi querida Sandara.
—Si, tienes razón no te entiendo, estas loca —le cuelga— «Ash... ¿Qué se cree? ¿Qué es mi jefa o algo así?... Yo no soy como la influenciable y débil de Dara... Já»

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Hoy es el día. Y para que este día sea más perfecto y hermoso para Cat. El sol esta de testigo arriba cubriendo todo Seul con sus rayos solares tan brillantes y cálidos. Había estado lloviznando días pasados pero es como si Dios esta preparando el mejor escenario para ellos, el más ideal.
Los invitados se preparaban y que decir de los novios quienes son los principales y los más intranquilos. Muchos sentimientos se revuelven dentro de ellos. El día de hoy, sus almas y cuerpos se unirán en matrimonio ¡Que fecha tan especial!. Y todos sus amigos y familiares serán testigos de ello.

Un par de estilistas arreglan el cabello de Gdragon, para que permanezca peinado hacia atrás. Ya porta su presuntuoso y costoso traje de novio con una corbata plateada y un color negro reluciente y de diseño moderno aunque a su vez muy elegante. Con todo el sello de Gdragon en el.
También lo maquillaban solo lo necesario para que luciera perfecto. Cuando su ruidoso celular suena. Es su padre.

—Papá... —frunce el ceño esperando algún reclamo.
—Hijo. ¿Estás listo?
—Casi —enarca una ceja interrogante.
—Sabes hijo... yo y tú madre desde que nos entregaste la invitación hemos estado pensándolo muy bien.
—¿De verdad? —relaja sus cejas.
—Si. Hemos llegado a la conclusión de que. Lo mejor es tú felicidad.

Hace una pausa y las estilistas continúan arreglándolo dándole los últimos toques. Gdragon prefiere callar y esperar a que diga todo lo que tiene que decir.

—Pero... ¿Qué te ha dicho Kiko? ¿Si esta embarazada?
—Gracias por pensar eso Papá, y dale las gracias a Mamá de mi parte. —dice haciendo caso omiso a sus preguntas.
—Ah... si hijo, claro. Entonces, espéranos en la Iglesia, ahí estaremos tu madre y yo.
—De acuerdo. Los espero —sonríe, aunque su Padre no pueda verlo.

Su Padre no ayudaba. Eso es justo lo que lo atormenta mentalmente hasta este momento, y el se lo recalca. Pudo haber ignorado su llamado o colgarle pero, va en contra de sus principios y valores. Se trata de su padre, no de Seungri. Además la noticia tan grata de que asistirán a su boda, lo pone un poquito más alegre. ¿Será que su sueño se hará realidad?.

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Kiko Mizuhara no ha sido invitada a la boda pero... no le importa. Se ha puesto una falda larga y una blusa en blanco, como si fuese la novia. De modo que su vientre de 4 meses de embarazo, sobresalga y se note como nunca lo había hecho antes. Iría en compañía de Choice, quien si cuenta con invitación. El no conoce las intenciones de Kiko.

—Como te dije JiYong —habla sola viéndose al espejo largo de su habitación— Yo te amo y siempre te he amado. ¿Cómo pudiste olvidar esos momentos? ¿Cómo pudiste hacerme a un lado? Creí que me amabas. No me que me veías solo como una simple amiga. Y no me importa cuanto tenga que hacer para atarte a mi, aunque no quieras. Tú... tienes que ser mío. —se delinea una ancha sonrisa en sus coloreados labios.

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Es el momento en la hermosa e imponente Iglesia, adornada de flores de todos tamaños pero de un matiz blanco en su interior. Ahí dentro muy elegantes y esperando a que entre la novia del brazo de su Padre. Estaban todos presentes: Minhoo y Seungri tomados de la mano muy ansiosos. Teddy quien dejo su estilo habitual para usar corbata, con su cabeza y rostro descubierto, sentado a un lado de Minzy, Daesung, junto a Bom y Top. Algo apartados están Luna y Taeyang muy serios y juntos aunque no se tocan en lo más mínimo. Los padres de Gdragon al frente, y del otro lado la Madre y el hermano pequeño de Cat. También se puede ver a Seven, Psy, Jang geun suk y toda la YG hasta el CEO quien sonríe gustoso. No podía faltar Dami entre otros familiares y amigos. Indudablemente ahí están todos sus conocidos más importantes.
El Sacerdote anuncia la entrada de la novia y todos los invitados se ponen en pie para recibirla. La atención de Gdragon quien espera en el altar se clava en la distancia donde puede ver a su novia que va entrando. En el umbral divisan a la hermosa Cat junto a su padre quien no puede borrar ese gesto tan duro de su rostro, como si estuviera enojado todo el tiempo. La lleva hacia el altar y sin duda el brillante vestido de Cat cargado de pedrería costosa y un diseño espectacular siendo tan llamativo que resalta su belleza acapara la atención de todos, es como la única estrella en una densa oscuridad. Y encima su precioso peinado alto que cae en rizos dorados y a pesar de no tener tanto maquillaje ese color blanco y radiante del vestido hacia resaltar su pálida piel luciendo divinamente hermosa.


—Qué preciosa se ve —comenta en voz baja Dami sonriente cerca de su Madre quien mira a otro lado inconforme con la situación.


El Sacerdote prosigue con la ceremonia y Gdragon no puede evitar el verla con el rabillo de su ojo, aún no puede creer que este ahí con ella, y que Cat sea suya. Esa belleza en persona ¿Realmente se la merece? ¿A tan tremenda mujer?.
Irrumpiendo en el breve silencio, resuena el lloriqueo de Kiko quien bruscamente entra corriendo seguida por Choice, avergonzado e intentando detenerla.

—Kiko espera...¿a dónde crees que vas? —muy apenado yendo tras ella. Por respeto reparte cortas reverencias a su alrededor mostrando una tímida sonrisa.
—¡Dejame!... ¡Jiyong! —exclama Kiko aproximándose al altar y dejando a Choice atrás.

Lo que provoca que todos se remuevan de su asiento y voltean a verlos con desaprobación sin saber que sucede y algunos otros impresionados reparan en ellos. Los padres de Gdragon se levantan y la observan en tanto Gdragon y Cat se giran a verla.

—¡¿Como pudiste hacerme esto?! ¡¿Qué no ves?! ¡Te dije que estaba embarazada! ¡Eres un imbécil desgraciado! —vocifera haciendo eco en el sagrado lugar.


Las lágrimas que derramaba no significaban nada para Gdragon, sin embargo si lo alteraban. Esta en problemas, sabe que algo pasara. ¿Pero por qué en el momento menos indicado? ¿Por qué ahora?
Todos los presentes notaron el vientre pronunciado de Kiko que era muy real y estan convencidos de sus palabras.
Empiezan a escucharse murmullos por doquier lo que ponía en vergüenza a Gdragon es como si lo estuvieran pisoteando, y ya no se atreve a ver a Cat. Solo puede ver a esa mujer y oír sus berridos. El Sacerdote no sabe como calmar la situación es tan inesperado. Los padres de Gdragon y Cat, al igual que los suyos dirigieron su fría mirada hacia él poniéndolo en un enorme aprieto.

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