viernes, 20 de enero de 2012

Bajo La Luna [Oscuridad]


Capitulo- 3                                             -Oscuridad-



Sasha podía escuchar en su interior como su corazón palpitaba a un ritmo descontrolado al haber percibido que algo o alguien se aproxima hacia ella.
De pronto siente que la toman de sus hombros, dando un respingo involuntario, y abre completamente sus ojos en un segundo.


-¡Señorita Sasha! –Exclamó su mayordomo, usando ropas cómodas, con una expresión llena de preocupación al verla-



Siente un gran alivio al ver que era Elliot quien se había acercado a ella, solo libera un suspiro y lo observa, sintiéndose mas tranquila.




-Elliot… -Lo mira con algo de asombro-

-¿Qué hace a esta hora por los pasillos? ¿Se encuentra bien? –Pregunto con voz baja al acercarse más a ella-

-… -Relaja sus facciones y mira de reojo sus hombros que él aún tomaba indebidamente-

-Oh, lo siento, señorita… -Retira sus manos de ella y mantiene su distancia-

-Esta bien… Yo… -Desvía su vista, pensando que responder y vuelve su mirada a él, fijándola después en sus manos-



Con un gesto lleno de extrañeza, observo con gran curiosidad las manos de su mayordomo, estas tenían una especie de collar de perlas con plata, y le colgaba algo parecido a un amuleto que figuraba ser una cruz, nunca antes en su vida, había visto algo igual, lo que llamó totalmente su atención.



-Elliot… -Lo nombra en un tono claro al ver sus orbes verdosos-

-¿S-Si?... –Nervioso al encontrar muy intimidante su mirada-

-¿Qué es eso?... –Sin soltar su oso que aún abrazaba, señala con su dedo el “collar”-

-Ah… V-Vera, esto es… -Dirige su mirada al suelo, jugando con lo que tenía en sus manos-

-¿Si?... –Alza leve una ceja esperando respuesta-


Gracias a la compañía de Elliot, por un momento Sasha olvido el miedo, volviendo a tener su mente tranquila…


-¡Es un rosario! –Responde en un tono elevado y se sonroja al verla-

-¿Un rosario?... –Frunce el ceño con extrañeza-

-Sí… -Sonríe- Vera, esto es muy importante para mí… -Observa su rosario con una tenue sonrisa-

-¿Por qué?

-Por que… (Nunca pensé que fuera a hablar de esto con ella…) –Piensa sin dejar de sonreir- Por que gracias a que rezo por las noches, me siento mas tranquilo y… puedo dormir en paz… -Se coloca su rosario en su cuello-

-¿Rezar?...

Apenas podría entender lo que decía el rubio… Nunca en su vida, esas palabras habían estado presentes, era algo que desconocía completamente… Sasha comenzó a formar una serie de preguntas en su mente, en ese instante ¿Qué era eso llamado rosario? ¿Para que servia? ¿Por qué Elliot lo usa, reza y logra dormir bien? ¿Por qué el, al igual que ella, le cuesta descansar agusto por las noches?...

Hay un momento de profundo silencio. Elliot y Sasha solo se miraban a los ojos, hasta que el silencio fue roto por el sonido de un costoso jarrón que se había roto en mil pedazos al caer al piso, muy cerca de ellos. El inesperado ruido hace que la pelinegra se exalte del susto y mire a sus lados con temor.

-¡¿Qué fue eso?! –Muy alarmada Sasha-

-Seguro fue el aire… -Murmura con sarcasmo Elliot al mirar hacia donde estaban los restos del jarrón-

-… -Solo abraza con fuerza su oso-


Las luces de lo largo del corredor parpadean y una estruendosa carcajada burlona como de dos mujeres hizo eco en el lugar, lo que hace que la piel de Sasha se erice y quede paralizada de miedo…


-Venga, tenemos que irnos de aquí… -Le extiende su mano de una manera elegante aunque este en pijamas-

-¡No!... ¿A dónde podemos ir?...

-La llevaré a su habitación… -Sin dejar de ofrecer su mano insistente-

-No… -Niega con su cabeza, permaneciendo en su lugar sin mover un musculo- ¡No quiero!

-¿Por qué? –Baja su mano y la observa-

Las luces seguían parpadeando y esas risas eran mas leves, comenzando a escucharse como si arrastrarán cadenas. Después de unos segundos Sasha habla.

-Tengo miedo…-Con un tono tembloroso-  Mi habitación es horrible… Pasan cosas terribles… -Susurraba con el temor grabado en sus ojos- ¡No quiero volver ahí! ¡Cada que duermo algo me despierta con horror!... –Baja su mirada- Así ha sido desde hace meses… Estoy cansada… -Comienza a sentir un nudo en su garganta al desahogarse- ¡Ya no quiero dormir nunca más! –Grita con voz entrecortada- ¡Despierta estoy mejor!... C-Creo… -Sus ojos se llenan de lagrimas que se desbordan bajando por sus mejillas- No… No quiero estar sola… En la oscuridad.

-Yo estaré con usted… -Sonríe leve sin mostrar un gramo de temor hacia lo que se escuchaba-

-¿Eh?... –Siguen corriendo sus lagrimas y lo observa-

-Vamos… -Camina tomando su mano haciéndola caminar junto a él-

Justo cuando caminan por el pasillo en dirección al dormitorio de Sasha, las luces se apagan de repente volviéndose todo completamente oscuro y la pelinegra deja caer su gran oso para abrazar a Elliot por el terror.
No logran ver absolutamente nada, todo se ve negro y ambos percibían una tercera persona que respiraba agitadamente detrás de ellos…

-Tranquila…. –Susurra el rubio y corresponde su abrazo con timidez- Debemos seguir, ya casi llegamos…

-¡No! Alguien esta… Detrás de nosotros, no me quiero mover… -Se aferra a él-

-… -Sonrojado al sentirla cerca y con algo de nervios por la situación, suspira- Por favor… Debe seguir... Le prometo que cuando llegue a su habitación todo pasara… -Menciona en un tono suave y bajo-

-… E-Esta bien –Se estremece al dejar de abrazarlo para tomar su mano y entrelazar sus dedos con los de él, confiando plenamente en su mayordomo-

-(Esos demonios, desde hace tiempo que la hacen sufrir… Los odio) –Piensa frunciendo ligeramente el ceño muy molesto al andar con ella lentamente por la oscuridad del pasillo-


Estando a solo unos cuantos pasos de llegar a la puerta de la habitación de Sasha, se vuelven a escuchar esas risas que parecían de brujas, cerca de ellos, lo que los hace detener su paso y las luces se encienden en un parpadeo, volviendo a ver todo con claridad, prefieren no avanzar. Frente a ellos aparecen dos mujeres con ropa pretenciosa color negro, riendo a carcajadas, pero sus piernas no eran humanas, se podían ver en lugar de pies, pezuñas, estas dos extrañas mujeres con cabello desordenado y ojos rojos, se aproximan a ellos, con el resonar de sus patas, sin dejar de reír, esto es tan impresionante para Sasha que ella se desmaya, pero Elliot detiene su caída tomándola en sus brazos y mira como las mujeres no desaparecen ni se van, sin pensarlo más, corre llevándose a Sasha consigo, llegando a la puerta y la abre de una patada, entrando y cerrándola con su pie azotándole y yendo a la cama de su ama para recostarla en ella, jadeando levemente por la adrenalina que había recorrido su ser. Aquellas risas se desvanecen y vuelve el silencio…

-(Dios… ¿Qué era eso?... Nunca antes había visto algo así, fue una manifestación sorprendente…) –Se sienta en una silla cerca de la cama de Sasha quien seguía inconsciente-
Elliot observa que hay una pequeña lámpara que alumbra tenuemente la oscura habitación y piensa…

-(¿Una lámpara?... Seguro le da miedo la oscuridad...) –Recuerda sus palabras-

-Tengo miedo… -Con un tono tembloroso- Mi habitación es horrible… Pasan cosas terribles… -Susurraba con el temor grabado en sus ojos- ¡No quiero volver ahí! ¡Cada que duermo algo me despierta con horror!... –Baja su mirada- Así ha sido desde hace meses… Estoy cansada… -Comienza a sentir un nudo en su garganta al desahogarse- ¡Ya no quiero dormir nunca más! –Grita con voz entrecortada- ¡Despierta estoy mejor!... C-Creo… -Sus ojos se llenan de lagrimas que se desbordan bajando por sus mejillas- No… No quiero estar sola… En la oscuridad.


El joven rubio observa con un rostro afligido a su ama, y libera un ligero suspiro.

-(Espero este bien, y que reaccione pronto… Yo… Como le prometí… No me iré, y ya nada pasará) –Toca con sus dedos las perlas del rosario y empieza a rezar con un “padre nuestro” en un tono muy leve, concentrándose-


La tranquilidad y la paz inundan la habitación de Sasha quien reacciona cuando Elliot termina de rezar…

-E-Elliot… -Lo observa cerca de ella a su lado con el rosario en sus manos-

-Me alegra que despierte… -Sonríe-

-No estaba dormida tonto… -Le devuelve su sonrisa permaneciendo acostada en su cama- Y… Esas mujeres ¿Ya se fueron? –Cuestiona con una expresión melancólica-

-Al parecer sí… Todo gracias a dios… -Pronuncia en un tono suave y bajo al verla con esa misma sonrisa-

-¿Dios?... (Por lo visto Elliot, tiene creencias muy extrañas…)

-Si… ¿No cree usted en él? –Pone un rostro serio-

-¿Eh?... Ah… Pues… -Sin saber que decir mira hacia otro lado-

-… -Suspira- (Vaya si que esto será difícil…) –Pensó al levantarse de su asiento- ¿Ya vio la hora que es? Es tarde, debería descansar… -Se pone en pie cerca de su cama mirándola-

-No… Ya te lo dije, algo siempre me despierta…

-Esta noche no será así… -Sonriendo leve- He rezado todo el rosario, mientras usted estaba inconsciente y le pedí a Dios que la cuidara, que no permitiera que algún ser maligno la molestara y asustara… Así que, solo confíe en él por favor… -Se inclina en modo de reverencia y se acerca para cubrirla bien con las sabanas-

-(¿Cómo voy a confiar en alguien en quien no creo?) –Piensa al verlo y cierra sus ojos- Esta bien… Lo haré, confiare en ese tal Dios… -Se mueve para quedar acostada de lado con sus ojos cerrados-

-Que tenga muy buenas noches… -Hace una reverencia antes de dirigirse a la puerta para salir-

-Espera…

-¿Si? –Se detiene pero sin darse vuelta, solo mueve su cabeza a un lado para verla de reojo-

-(¿Qué me pasa?... No quiero que se vaya, quiero que se quede aquí conmigo… No… Debo controlarme…)

-B-Buenas noches para ti también –Se mantiene en su costado dentro de su cama sin voltear a verlo-

-… -Una tenue sonrisa aparece en su rostro a la ves que un rubor, se apodera de sus pálidas mejillas- Gracias, señorita Sasha… -Se marcha cerrando la puerta-

-… Elliot –Susurra y cierra sus parpados lentamente-


Increíblemente Sasha logro dormir muy bien toda la noche, ya nada interrumpió su sueño, pero le habían quedado muchas dudas y preguntas sobre el rosario, Dios y el rezar… Dudas que deseaba en lo mas profundo de su ser, despejar…  


Cada vez en su mente se hacían mas enredos... Lo que le sucede en la noche... ¿ Tendrá que ver con la religión?  ¿Es su imaginación? Si es así... ¿Por que Elliot también lo siente y lo ve? ¿O acaso serán fantasmas?... ¿Que es?... La joven pelinegra de orbes ámbar, solo espera saber exactamente que es lo que le sucede y anhela con todo su corazón encontrar un modo para liberarse de esa carga. 
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domingo, 15 de enero de 2012

Lovely Rose [La espada sagrada]






Capitulo- 23                                       -La espada sagrada-



La tensión se podía sentir en el aire y en cada rincón de la habitación de Shinku, quien queda inmóvil al presenciar la escena del demonio y el ángel observándose directamente creando un aura negativa a su alrededor, estaban a nada en atacarse el uno al otro, pero una tenue sonrisa aparece en la faz de Ash.


-Demonio…. No creo que este sea el sitio correcto para una batalla… -Decía mientras seguía tomando el mango de su espada-

-¿Qué dices? –Se dibuja una burlona y maliciosa sonrisa- ¿Acaso pretendes huir?...

-¿Huir? ¿De donde sacas eso?... Es solo que… Estamos situados dentro de la alcoba de una inocente doncella, hay que respetarla, ella no tiene nada que ver aquí… -Aun sonriendo- Me sorprende… Siendo un mayordomo ¿Cómo puedes ignorar algo así?...

-Sí… Es verdad, soy un mayordomo, pero… También soy un demonio –Articula con una singular sonrisa frunciendo ligeramente el ceño al tiempo que lanza con fuerza sus cuchillos de plata hacia Ash-

-… -Los esquiva con facilidad relajando sus facciones- Tendrás que hacer algo mejor que eso, si quieres vencerme, demonio…


La rubia reacciona y muy espantada sintiendo que sobra en la escena, sale de su cama para correr a la puerta sin apartar su vista de ellos, cuando choca con un cuerpo alzando su mirada para verlo…


-¡Shinku! –Grita Grell alterado y la carga en sus brazos-

-… -Frunciendo el entrecejo y estando en sus brazos le estampa su mano en su mejilla dejándosela coloreada- ¡Eres un sirviente inútil! ¡¿Cómo osas desobedecerme?!

-¡Lo-Lo siento! ¡Yo! –Sin saber que decir observa a su amante quien se veía muy molesto discutiendo con el ángel-  ¡S-Sebas-chan! ¡Yo te ayudaré! –Da un paso acelerado hacia ellos y Shinku le hala un mechón rojizo de su cabello-

-¡No!... –Exclama Shinku arrugando el ceño-

-¡Aahh! –Hace una mueca de dolor, y la mira- ¡¿Por qué hiciste eso?!

-Vámonos, llévame lejos de aquí, ellos lucharán y es algo que no quiero ver… ¡Tú y yo no tenemos que entrometernos! Yo se que… -Le dirige su azulada mirada a Ash- Yo se que Ash le ganará… -Sonríe- ¡Ahora vámonos! ¡Te lo ordeno! –Le encara con una dura expresión en su rostro-

-¡S-Si! –Responde y tumba la puerta con una patada llevándosela apresurado en sus brazos corriendo por el pasillo-



Ash emite una carcajada divertida al escuchar lo que dice el demonio, lo cual parecía ser muy gracioso…

-Se a que has venido… A tratar de arruinarlo todo… -Toca su frente cerrando sus ojos y fingiendo angustia- Por que… ¿Por que será que los demonios son tan aguafiestas y un estorbo?... –Une sus manos sin abrir sus parpados, cerca de su pecho y se puede ver como de ellas se crea una radiante luz blanca que hace entrecerrar los ojos del demonio- Esto…. –Separa sus manos y la luz se apaga mostrándole el anillo rubín que tenía hace un momento Shinku- ¡¿Esto es lo que quieres no es así?! –En un tono elevado y con una malévola expresión en su rostro arroja el anillo hacia la ventana mas cercana y por la fuerza rompe el cristal atravesándolo y perdiéndose a lo lejos-

-… -Sebastian frunce el ceño y de inmediato se impulsa y sale por la ventana quebrando en mil pedazos el vidrio sin hacerse un rasguño y corre hacia donde cree que cayo el anillo-

-¡No tan rápido! –Exclama el ángel al seguirlo pero usando sus largas alas para volar, alcanzándolo-

Al llegar a él, viéndolo desde lo alto, desliza su espada hacia fuera de su funda, sacándola lentamente y empuñándola dispuesto a atacarlo desde el aire mientras Sebastian se movía apresurado sin parar, por llegar a donde esta el anillo. Ash mueve sus alas hacia atrás descendiendo a gran velocidad apuntándolo con la punta del filo de su espada. Sebastian percibe su movimiento y salta hacia un lado evadiendo su embestida, dejando que inserte su espada en la tierra la cual tiembla al impacto.

-(Puedo sentir que esa espada posee un gran poder... ) –Piensa Sebastian al verlo con irritación en su rostro-

Ash desentierra su espada de la tierra y lo señala con ella arrugando el entrecejo…

-Ahora le sirvo a la reina del cielo demonio… ¡Quien me ha brindado más poder junto con esta espada sagrada, hecha para acabar con demonios como tú! –Dice con énfasis viéndolo- Si la entierro en tu cuerpo mueres al instante y con tres heridas también… Así que, ¡Ríndete! ¡No tienes oportunidad contra mí! –Acabando de decir esto, un par de cuchillos de plata se clavan en su hombro de repente- Tch…. –Hace un gesto de dolor y lo observa molesto-

-¡Hazme un favor!.... –Sonriendo- Habla menos… ¡Y lucha más! –se aproxima a él con velocidad portando sus cubiertos y Ash indignado se dirige contra él preparado con su espada para atacarlo- .

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Grell había llegado a la sala principal con Shinku fingiendo agotamiento, no deseaba ir más lejos, ya que no quería separarse tanto de su amante. Baja a su ama de sus brazos sentándola en un sofá.

-¡¿Por qué estaban iniciando una pelea?! ¡¿Q-Que paso?! –Con sus manos en sus rodillas medio dobladas por el “cansancio”-

-No estoy segura, yo dormía… Pero, quizá es por esto… -Baja su mirada a su mano en la que tenia el anillo, percatándose que ha desaparecido- ¿Qué?... ¡¿Dónde esta?! -Sorprendida observa su pequeña mano-

-¡¿Ah?!  -Rasca su cabeza, con su otra mano en la cadera sin comprender la situación-

-Bueno, no importa… -Con su mirada abajo- Grell… -Lo menciona en un tono mas alto-

-¿Si?... –Parpadea-

-Tengo algo que preguntarte… -Lo mira seria-

Claude espiaba a Shinku y Grell desde lejos, escondido detrás de un muro…

-(¿Qué hacen en la sala a esta hora de la noche? ¿Pelea? ¿Quién esta peleando?... Sera mejor que no aparezca… Eso es algo que no me importa…) –Piensa al verlos, caminando hacia un lado contrario sigilosamente retirándose-

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Entre los altos árboles Ash y Sebastian se enfrentaban siendo apenas iluminados por la luna… El ángel movía con fuerza, rapidez y habilidad su espada contra él, intentando herirlo, pero el demonio esquivaba cada uno de sus movimientos hasta que el filo de la espada sagrada corta algunos de sus cabellos estando a punto de rozar su mejilla. Sebastian usa sus cubiertos para detener su próximo ataque, pero esto es inútil ya que el filo de la espada, los parte a la mitad fácilmente, el demonio se impacta y retrocede mirándolo con enojo.
El ángel ríe al ver la expresión llena de rabia en el rostro del demonio…

-¡Te lo dije! No tienes oportunidad… Solo eres un ángel caído…-Pronuncia con una sonrisa grabada en sus labios- No, ¡Un miserable demonio! Que no ha consumido ni una sola alma desde hace tiempo… Causa por la cual se ha debilitado… ¿Verdad? –Suelta una burlesca risa empuñando su espada y caminando hacia él lentamente-

-… -Sin decir nada mira hacia el suelo y encuentra el anillo cerca de sus pies, inclinándose para tomarlo, pero antes de que pudiera hacerlo Ash en un segundo lo tomó y volvió a su posición mostrándoselo- No… No puedes tocarlo ¡No hasta vencerme! –Frunce el ceño fijando su mirada en él-

-Tú eres quien manipula ese anillo ¿No es cierto? –Mirándolo con un rostro inexpresivo-

-¡¿Que no es obvio?! –Con una amplia sonrisa- La reina del cielo hizo este sagrado anillo intangible para seres impuros como tú, fui elegido y enviado a custodiar a Shinku Trancy, ya que por medio de ella se salvará la valiosa alma dividida en ella y Ciel…

-¿Dividida? –Cuestiona sorprendido al escucharlo abriendo un poco más sus ojos y sus labios-

-¿No lo sabias?... –Ríe a carcajadas-

-No, así es, no lo sabia… -Murmura alzando una ceja al verlo- Que se podían dividir las almas…

-Solo las que son valiosas… -Sonriendo- Entonces ¿Aun en esa condición quieres luchar? Seria desquiciado intentarlo… ¡Pero, aunque ya no quieras pelear! ¡Debo matarte! ¡Eres un estorbo! Lleno de suciedad, un demonio… ¡Te enviare de vuelta al infierno! –Grita al acercarse a él y elevar su espada, dirigiéndola hacia su cuerpo con fuerza-


Sebastian lo ve todo muy lento e  intenta esquivarla lo más rápido que puede, pero la espada rasga la tela de su traje logrando marcar una línea larga en su piel, cruzando su pecho y esta sangra al instante… Solo se puede escuchar un gemido de dolor por parte del demonio ya que la herida que desborda lentamente ese líquido carmesí parece quemarle por dentro, sintiendo que arde todo su pecho y pudiéndose ver la sangre empapar poco a poco sus ropas y un ligero humo brotar de su herida.

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viernes, 13 de enero de 2012

Bajo La Luna [Soledad]


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Capitulo- 2                                                     -Soledad-






La fría noche fue más extensa de lo que pensó… Y como lo esperaba, no pudo dormir bien.
Aunque quisiera quedarse todo el día en su cama, sabía que no podía hacerlo, tenía que asistir a clases, tenía que seguir adelante…

Llegó la hora de ir a la universidad. Es lunes, y la oscuridad en el cielo, se había desvanecido con el brillante y leve sol de otoño.
Sasha estaba a punto de atravesar la gran puerta de la mansión, que previamente fue abierta por Elliot.


-Señorita Sasha… No desayuno… -Articula en ese tono apocado, el joven rubio-

-No importa, ya comeré algo después… -Despreocupada terminaba de abrocharse su abrigo negro-


Ya en sus ojos era notable el desvelo que había pasado, noche tras noche. Lo que a Elliot le preocupa de sobre manera, que aún sabiendo que solo es el mayordomo, se atreve a preguntar…

-Señorita Sasha… ¿No esta durmiendo como debería? –Se acerca un poco más sin romper su porte elegante, mirando sus dorados ojos-

-¿Qué?... No… Es decir, sí, estoy bien, no… I-Importa –Titubea al bajar su mirada quedando pensativa y seria-

-… -No muy convencido de su respuesta, suspira, para luego observar como abotonó desordenadamente su abrigo, seguro a causa de la falta de descanso, que era obvia-  Si tiene algún problema, dígamelo por favor… -Pronuncia con un tono casi inaudible al acercar sus manos hacia ella, para desprender los botones de su abrigo y asegurarlos correctamente-

-¿Dijiste algo? –Cuestiona observándolo extrañada, al no haber entendido ni escuchado bien lo que dijo-

-No, no es nada importante… -Dice con voz clara, al enderezarse y verla con una leve sonrisa-

-¡Como sea, debo irme ya o llegaré tarde! –Sale apresurada yendo hacia la limusina que la esperaba-

-(Luce muy cansada y triste, todo el tiempo… ¿Qué es lo que tanto la agobia? Que hasta le roba el sueño…) –Se cuestiona en su mente al fijar su mirada en ella, viendo como se marcha-

-Elliot… ¿Qué haces? –Se escucha la voz de una chica detrás de él que interrumpe sus pensamientos-

-Stacy… -La nombra al girarse a verla-


Era una joven chica, con un rostro muy similar al de él, también de blondo cabello, el cual siempre arreglaba en dos largas trenzas que dejaba ver al frente, poseía unos brillantes y grandes orbes esmeraldas, vestía como sirvienta, era su hermana gemela.

-Nada… -Responde Elliot en seco y camina pasando por un lado de ella-

-¿Cómo que nada? Si acabo de ver como la mirabas… -Se cruza de brazos molesta, viéndolo- ¿Siempre estas pensando en ella no?...

-… -Detiene su andar al escucharla y adopta un rostro serio sin voltear a verla, solo le da su espalda-

-Elliot… -En un tono mas suave se aproxima a él y posa su mano sobre su hombro- Te he dicho que la olvides, solo eres un sirviente, nada más… ¿Realmente crees tener oportunidad? –Susurra mirando sus rubios cabellos-

-… -A pesar de que encuentra las palabras adecuadas en su mente, prefiere callar-

-… -Suspira dejando su hombro, para posicionarse frente a él y ver su rostro, colocando sus manos en sus mejillas delicadamente- Oye… Soy tu hermana, y tú eres mi única familia, solo quiero verte feliz, no sufrir… ¿Entiendes? –Le sonríe mirando directamente sus ojos-

-Sí… -Con un semblante melancólico la mira-

-Bien… -Sin borrar esa sonrisa da media vuelta y se retira tranquilamente-

-… -Libera un ligero suspiro y la ve irse sin decir más, volviendo a su trabajo habitual-

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La pelinegra de larga cabellera, entraba a una de las clases, donde pudo encontrar rostros conocidos… Los que fueron sus amigos, y el que fue su novio, hace apenas unas semanas atrás…
Aún no entendía, por que se habían alejado de ella, por que no la entendían, por que no le creían, ya que ella sabía que les dijo la verdad, cuando intento contarles los extraños sucesos que vivía por las noches…
Antes, pasaba inadvertida, ahora al estar presente, es el centro de atención, siendo atacada por burlas y el rechazo de sus compañeros, queriendo desaparecer de su vista.

Apenas entra al salón de clases y todos le dirigen su indiscreta mirada y comienzan a escucharse murmullos y risitas burlonas, ella los ignora y llega a su asiento dejando salir un profundo suspiro…

-Eh, Sasha… ¿Qué dicen tus amigos invisibles? –Se escucha la molesta voz de uno de los chicos-

-Cállate… –Masculla Sasha frunciendo el entrecejo, irritada y mira de reojo a una chica pelirroja quien fue su amiga-

-Oye, no me mires así, me das miedo… Dime ¿Sigues poseída por demonios? –Decía haciendo una mueca de desagrado al verla, la pelirroja- ¡¿No los trajiste contigo o si?!

Se escucha que alguien de fondo dice “Cuidado con la loca” Y todos ríen a su alrededor, haciendo despertar al profesor que se había quedado dormido en su escritorio…

-¡Oigan! ¡Ya basta! –Exclamó el maestro, frotando su rostro con sus manos para espabilarse- ¡Sigan leyendo que habrá examen!...

De inmediato todos clavan sus miradas en las páginas de sus libros, haciéndose el silencio…
Sasha apoya su codo en su pequeño escritorio, recargando su mejilla en su mano, su rostro denotaba el fastidio que sentía y dentro de ella podía sentir un profundo vacio, de la soledad que la envolvía, sabia que ahora estaba sola, sin amigos, sin novio, sin familia… Con quien sentirse apoyada…

En el receso todos la evadían, incluso evitaban el acercarse a ella… Por más que deseara hablar con alguien, no podía, nadie era confiable, nadie la quería ni siquiera ver… Como si fuera una asesina, como si fuera un monstro, estaba convencida, que cometió un error al contarles lo que le pasaba… Un gran error…

Se sentó completamente sola en una de las mesas en la cafetería de la facultad y saco de su maletín un libro y su laptop, aprovecharía el tiempo, haciendo sus tareas pendientes, en algo bebía entretenerse, para despejar su mente de esos horribles recuerdos de lo que paso anoche y de la terrible pesadez que se había vuelto la universidad…
Pasados unos minutos, se le viene a la mente entrar a internet para averiguar sobre lo que le sucede, pero ya no le queda tiempo, además no tenía la certeza de “eso” que le sucedía solo por la noche… ¿Cómo buscaría información sobre algo que desconocía?...
Cerro su computadora portátil y resopló, estaba molesta, angustiada, se sentía tan mal, necesitaba desahogarse hablar con alguien ¿Pero con quien?... Y apenas era lunes, faltaba mucho para el domingo, cuando iría a terapia… Sabía que la semana con todo y noches, sería larga…
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El crepúsculo que anunciaba la noche era escalofriante para Sasha, sabia lo que venía, cada noche era lo mismo, y no podía eludirlo…
Estando ya en casa, investigaba en internet sobre “Fantasmas” Pues eso cree ella que es… Por más tonto e infantil que parezca “¡Eso es!” Pensaba con seguridad la joven pelinegra y se repetía en su cabeza una y otra vez “Que no estaba loca”…
Su gran habitación era iluminada por la luz artificial, aunque aun no cayera la noche, pues sabía que el atardecer pasa rápido y tenía miedo…

Cerca de una de las amplias y largas ventanas cubiertas por extensas y elegantes cortinas color vino, sentada en su escritorio indagaba en la red con su laptop, leía y leía, obsesionada y casi desesperada por saber sobre espectros sobrenaturales y el modo en el que se manifiestan, todo lo que leía le parecía muy familiar, todo concordaba era justo como a ella le sucedía…. También leyó algunos comentarios en las páginas de internet, de personas que vivían una situación idéntica e igual que la suya, ahora sabía que no era la única persona que experimentaba esto… Una prueba más de que no estaba enloquecida…

Poco a poco la luz en el cielo se apagaba, el sol se escondía y los dedos de Sasha al escribir temblaban, al sentir que alguien la observaba, luego percibe una cercana presencia como si alguna persona estuviera detrás de ella… No duda en voltear a ver que es y no hay nadie, pero esa sensación de que alguien sigue ahí, pero ahora a su lado no se va… Como lo esperaba, “eso” había vuelto… Y le perturbaba.
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Por otro lado… Ahí mismo en la mansión, pero en otra habitación, más bien, en el dormitorio de la servidumbre, se encontraba Elliot con su hermana Stacy. El no dejaba de caminar de un lado a otro, inquieto y preocupado por su ama…
Stacy lo observa con desdén desde su cama mientras deshacía sus trenzas con sus dedos lentamente…

-…Algo le pasa… ¿Pero que es?... ¿Sera su escuela? ¿Sus padres? Sí, debe ser eso… -Analizaba el rubio mirando al suelo mientras caminaba-

-Relájate… -Lo contempla con seriedad-

-No puedo… -Deja de caminar y se deja caer de sentón en su cama angustiado-

-Quizá solo es insomnio… ¿Recuerdas que tu sufrías de insomnio cuando tenías quince años? –Ríe- Que no podías dormir y me despertabas… Por que no querías dormir solo… -Sonriendo en modo divertido lo observa peinando su cabello con sus dedos-

-¡No era insomnio! –Agacha su cabeza y sus pálidos cabellos de enfrente cubren parte de su rostro- Eran… Demonios… -Murmura aferrando sus dedos a la sabana del colchón-

-¿Demonios?... –Estalla en carcajadas-

-… (Ahora que lo recuerdo… Eso era un tormento… Espero y no sea eso lo que atormenta a Sasha y no la deja dormir…) –Piensa permaneciendo con su cabeza inclinada-
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Es tiempo de ir a la cama… Y Sasha toma su enorme oso de peluche para sentirse “acompañada” entrando a su cama, minutos antes había dejado una pequeña lámpara en uno de los buros de los lados de su cama, encendida, para alumbrar su oscura habitación, no soportaría ver de nuevo las tinieblas rodeándola. Siendo esa tenue luz lo que le da más serenidad, dándole confianza para cerrar sus parpados…
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Dentro de un sueño desagradable… Estando durmiendo boca arriba, siente un peso encima, como de un cuerpo queriéndola aplastar, lo que la hace querer despertar de inmediato, pero le es imposible, es tan extraña y espeluznante la sensación, que decide dejar de soñar, pensando que se trata tan solo de un sueño. Haciendo un gran esfuerzo logra medio abrir sus ojos, así lo siente… Puede ver su habitación en tiempo real, pero ese peso que sentía sobre ella no se va, solo empeora, ella sigue sintiendo lo mismo, pero no puede ver que alguien este sobre su cuerpo, quizá siga dormida… ¿Pero como? Todo se ve y lo siente tan real, esta completamente consiente, y esta segura que entre abrió sus parpados, pero no puede moverse, es como si su cuerpo estuviera congelado, cree que sus intentos por mover su cuerpo o hablar son inútiles, le entran ganas de gritar del terror que recorre cada rincón de su ser, pero no puede… “Eso” que esta arriba de ella, se lo impide, es como una fuerte energía que se aferra, queriendo entrar dentro de su cuerpo. Y vuelve a escuchar voces, como de una multitud de hombres hablando, pero no les entiende que es lo que dicen, Sasha solo quiere “despertar” Por que sigue pensando que es su mente, su imaginación, una pesadilla… ¿Pero por que siente miedo entonces?
Escucha un gruñido en ese estado paralizante, cerca de su oído, que parecía provenir de “eso” que la presionaba cada vez más fuerte y profundo. Una grave y ronca voz de un hombre grita diciendo unas palabras cargadas de odio y coraje, incomprensibles, y ala vez unas grandes manos agarran sus brazos agitándola, cuando puede librarse de eso y abrir completamente sus parpados, viendo su habitación, ahora, sintiéndose totalmente “despierta”, respira aceleradamente y se sienta en el colchón, mirando que su oso esta en el suelo, una curiosa sensación de agotamiento interno se aloja en ella, arrastra su mirada hacia el pequeño reloj del buro cerca de su cama y son exactamente las tres de la mañana, sintiéndose impotente, débil y muy sola, un sentimiento la embarga y temblando empiezan a brotar lagrimas de sus amarillentos ojos, doblando sus piernas y abrazándolas. No sabía por que lloraba… Solo creía que era necesario… De algún modo, anhelaba desahogarse, pues ese intenso miedo que le provocaba desasosiego se hacia mas grande, sin quererse ir… Ya no quería dormir… Cada que dormía algo tenebroso la despertaba y estaba harta de eso, pero era una necesidad básica del ser humano… Algo muy natural, que se le había arrebatado.
Penso que probablemente esta maldecida o la mansión esta embrujada, de ser asi ¿Por qué solo la atacan a ella?... ¿Por qué solo a ella?... Deja de lloriquear y seca sus lagrimas con las mangas de la blusa de su pijama, y decide dejar la cama, aunque solo fueran las tres de la mañana, no pensaba dormir mas, no soportaría otra vez algo como lo que acaba de experimentar, fue una energía muy fuerte y no sabía como luchar contra eso.
Poso un pie en el suelo y después el otro, abandonando el lugar que ahora le da mas temor, era el único sitio donde se sentía segura, pero ahora ya ni eso le quedaba. Tomó su gran oso y camino hacia la puerta para abrirla y salir de su alcoba… No sabía que haría en todo el resto de la noche, pero algo si sabía, que no regresaría a su habitación por nada del mundo.
Camino a paso lento por uno de los corredores de la mansión, era muy oscuro y apenas era iluminado por pequeñas luces que colgaban en el techo, mientras avanzaba a lo largo del corredor, podía ver pequeños muebles y cuadros que adornaban las paredes… Estrechando con sus brazos su peluche parpadea con asombro al ver uno de los cuadros, era una pintura de una mujer vestida de negro que en la luz del día, era hermosa pero ahora que la ve de noche, lucia diferente… Su rostro era tenebroso, con una amplia sonrisa y unos ojos parecidos a los de un gato, pero rojizos… Asustada mira a otro lado y siguió caminando, en ese momento al pasar del cuadro, siente que alguien la sigue, escuchando pasos tras de ella, su corazón se inquieta, queriéndose salir de su pecho ¿Acaso “eso” la había seguido? No pudo pensar en algo mejor. Dejo de caminar y el sonido de esos pasos también se detuvo, por más que le entrara la curiosidad de ver detrás de ella, no se atrevía, el miedo la carcomía… Prefirió correr, pero fue peor, eso también acelero y la perseguía, Sasha dio vuelta a otro pasillo pegándose de inmediato a la pared, sin ver un mueble a su lado que tenía un pequeño adorno de frágil material, que al mover su oso este lo roza haciéndolo caer al suelo y destrozándose con el impacto, haciendo un ruido que le molesta en los oídos y hasta hace eco en su cabeza, pero ya no siente nada… Fue como si ese sonido haya roto con esa presencia u energía…
Jadeando levemente y con sus ojos coloreados por el sueño que tiene, permanece ahí unos segundos, apegándose a su oso de peluche… Dirige su mirada a un lado a lo lejos, hacia fondo del pasillo, justo cuando pensó que todo había terminado, entre lo mas sombrío, algo parecía emitir un ligero ruidito como si movieran un collar y una débil voz rezara, nuevamente el sonido de unos pasos al acercarse la aterran y sin querer moverse de su lugar, solo cierra sus parpados apretándolos ligeramente mientras se estremece, no quería ver nada, ni escuchar, pero no podía cubrirse los oídos, ya que abrazaba a su oso, su única “compañía”. Oye como los rezos cesan y esos pasos se aproximan rápidamente hacia ella, escuchándose cada vez mas cerca.

Sasha simplemente mantiene sus ojos cerrados esperándose lo peor, pero no tenia a donde correr ni a donde escapar…
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