sábado, 6 de abril de 2013

Saranghae Oppa! [ Buscando aprobación ]






Capitulo- 29           –Buscando aprobación–







Es un día soleado de primavera en Seul. Siendo alrededor de las cinco de la tarde Luna con permiso de Top ha entrado a la habitación de Taeyang por ultima vez, para empacar todas sus pertenencias. Doblaba sus ropas y las acomodaba dentro de su maleta sobre la cama, con un semblante entre afligido y pensativo como si muy en el fondo de ella no estuviera segura de lo que esta por hacer.
El mayor del grupo con esos cabellos teñidos de un matiz menta, la contemplaba con suma seriedad, recargado en una pared de la recámara cruzado de brazos.




– ¿Estás segura que quieres irte sin antes hablar con Young bae?  –Le cuestiona Top viéndola.

– No tengo nada que hablar con él... –Responde sin mirarlo ni detener sus acciones–Ya le he dejado todo claro –Cierra la maleta y la coloca en el piso para continuar con la otra que tiene ruedas, echando ahí lo demás.



Top libera un suspiro y mira hacia otro lado con inconformidad.


– Esto me parece muy precipitado, pero si tu crees que es lo mejor adelante... Te extrañaremos –Le dirige su intensa mirada.



La chica termina de hacer las maletas y se cuelga en el hombro una de ellas, enganchando su mano en el mango de la otra con rueditas.


–Gracias Oppa –Le sonríe al mirarlo– Yo también los extrañaré... –Hace una corta reverencia ante él– Gracias por todo, desde un comienzo fuiste muy amable conmigo, fue un gusto haberte conocido. –Muestra una sonrisa disimulada.

–Supongo que, esta es la despedida... –Se acerca a ella lentamente.

–Bueno, todavía tengo que hablar con mis padres sobre esto, planeo irme con ellos, creo que se quedarán unos días antes de volver a Canadá, por lo que debo esperar... –Le sostiene la mirada– Pero no quiero estar más aquí, por eso me hospedare en algún hotel.

–Muy bien Luna, sabes que lo único que deseamos es que seas feliz –Sonriendo leve.

– ¡Gracias! Por favor cuida de Bom unnie y de los chicos –Se inclina en breve y le sonríe.


El joven extiende sus brazos insinuándole que lo abrace. Sabía que por dentro Luna estaba sufriendo, lo podía leer en sus ojos, y aunque no entendía el por que de su decisión, teniéndola como amiga lo menos que puede hacer es ofrecerle un amistoso gesto con el propósito de hacerla sentir bien, demostrándole que pase lo que pase puede contar con su apoyo.


–Si esta es la despedida, vamos a hacerlo bien... –Articula con esa grave voz exponiendo una sonrisa.



Palabras que le provocan una inocente risita a Luna, aceptando gustosa, se enlaza con su amigo en un abrazo. Estando abrazados por unos segundos, ni logran percibir los sonidos de los pasos de Taeyang quien hace un alto al presenciar la escena frente a sus ojos. Su corazón lo reciente de inmediato, un remolino de sentimientos se desenvuelve en su interior, encontrando con su mirada las maletas, sabe que Luna se ira de casa, mas no sabe que realmente planea irse muy lejos de él. Totalmente mudo no le queda mas que mantenerse expectante ante la escena. Luna se aparta de Top captando con sus ojos la presencia de Taeyang lo que le sorprende una pizca.



–Young bae... –Brota suavemente de sus rosados labios pasando su mirada hacia Top.

–Ah, Young bae disculpa, se que no te gusta que entremos a tu habitación sin permiso, solo me estaba despidiendo de Luna...


Luna sintiéndose bastante incomoda, vuelve a tomar el mango de su maleta con ruedas y con su vista al suelo.


–Sí, pero ya hemos terminado... Adiós oppa –Se inclina en modo de reverencia apresurada pasa de Taeyang y el sujeta su muñeca obligandola a frenar sus pasos sin decir nada.



Ella con un gesto de asombro siente como agarra su muñeca como pidiéndole que no se vaya. Top sonríe muy contento al observarlos.


–Creo que tienen algo de que hablar ¿Cierto? –En una corta reverencia– Me voy primero... –Sale por la puerta antes de que Luna pudiera decirle algo.



Taeyang la va soltando mientras piensa que decir. Tiene miedo de hacerla enojar, tiene miedo de perderla, no importa si se esfuerza en pronunciar palabras para tratar de convencerla de que no se vaya, su inseguridad y timidez se lo impiden.



–¿Qué pasa? ¿Por que me detienes?... Tengo que irme ya... –Con voz débil y sus orbes vidriosos– ¿No te quedo claro? ¡Olvídalo todo! –Se adelanta.


En segundos Taeyang se sitúa frente a ella bloqueándole el paso físicamente. Le costo moverse pero lo logro, su corazón lo había impulsado.


–No Luna, no te vayas Por favor... –Salen en casi un susurro sus palabras, mirándola suplicante.

–¿Qué haces? Yo... Yo voy a hacer lo que quiera, tú ya no eres nadie para mi ¿Lo recuerdas? ¡Aléjate y déjame en paz! –Conteniendo su tristeza que disfraza en coraje.



Haciendo caso omiso a sus palabras, el joven baja su mirada sin saber que más decir, no logra entender ¿Por qué no le cree? ¿Acaso no recuerda como es CL? ¿Que no se da cuenta de que todo lo que dijo es mentira? Por supuesto que quería gritarle a todo pulmón que no lo dejará, que no se fuera y que la ama más que a su vida, pero no tiene el valor, la mirada fría que sentía de Luna, lo cohibía.

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Por otro lado en el aeropuerto.
Gdragon el orgulloso líder de Big bang, icono de la moda se sentía intimidado ante los padres de Cat, encima la mirada del padre era muy pesada, tanto que le era imposible verlo a los ojos, permanecía viendo el suelo, estaba tan nervioso. ¿Donde había quedado toda esa seguridad de la que presumía? Por lo visto su confianza y soberbia a caído por debajo de los suelos, era cierto que Cat mataba su ego, agregándose sus padres, era un peso que ni Gdragon podía sostenerlo.
Cat por su parte exhibía una sonrisa mientras veía a sus padres para luego ver a su novio por encima de su hombro, viéndose casi obligada a ser ella la que diga algo, su voz se puede oír.


–Mamá, papá, los extrañé todo este tiempo –Pronuncia en su idioma natal– ¡Max! –Repara en su hermano– ¿Por que lo trajeron con ustedes? –Emite una risita cubriendo sus labios.

–El quiso venir, no quería quedarse en casa de tu tía, así que lo trajimos con nosotros –Hablo en un tono dulce la madre– Hija, te veo diferente –La revisa de pies a cabeza– Tu ropa, no deja de ser rosa pero, al parecer ahora si sabes como vestirte. –Ríe entre dientes.


El padre miraba a Gdragon queriéndolo fulminar con la mirada y el hermano pequeño parecía inquieto. Gdragon al tener un conocimiento limitado del inglés, apenas les entiende y piensa hablar cuando sea necesario, por ahora se mantiene en silencio esperando que Cat se encargue de todo. Es una tensa situación que vive por primera vez y es notable ya que no es su especialidad el disimular.



–Si es gracias a Jiyong, el me ha comprado ropa y me ayuda a vestirme –Contesta Cat sonriente.



Palabras que claramente malinterpreta su padre, abriendo sus ojos como platos en señal de impresión y desaprobación a la vez.


–Es decir, el me dice como debo vestirme –Aclara Cat con una sonrisa nerviosa observando despistadamente a su novio– ¿Verdad Ji?

–Si... –Responde en inglés .

–Que tímido es tu novio hija –Esbozando una sonrisa la madre– Bueno, tenemos mucho de que hablar y todavía tenemos que presentarnos, pero vámonos de una vez –Toma la iniciativa para marcharse llevándose una maleta con rueditas seguida por su esposo.


El hermano pequeño de Cat, queda estático viendo a Gdragon con extrañeza.

– ¿Novio? ¿Ese es tu novio Cat? –Señala con su índice extendido a Gdragon, haciendo una mueca de desagrado.

–Si así es Max, el es mi novio –Responde Cat tomando de la mano a Gdragon quien mantenía la compostura.

–¡Vaya si que es feo! –Nego con su cabeza y haciendo un gesto de asco se apura para alcanzar a sus padres.

–¡Oye Max! –Se enfurece Cat– ¡¿Que acabas de...?!


Gdragon toca la espalda de la chica percatándose de su enfado.


–¿Qué sucede Cat? –Interroga en coreano.

–El te acaba de decir feo –Responde en el mismo idioma frunciendo el ceño.


El joven cantante ríe sin poder evitarlo cubriendo con el dorso de su mano sus labios y sin soltarla de la mano.


–Déjalo, es un niño y mi futuro cuñado –Pronuncia entre risas– Además no tengo por que gustarle, vamos linda –La sorprende con un beso fugaz en su mejilla estando más relajado y la lleva consigo.



A Cat le impresiona un poco su cambio de humor pero recuerda que es bipolar, por lo que le resta importancia, tenia algo más preocupante, sus padres y su hermana.

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– ¿No escuchaste? ¡Quítate de mi camino! –Chasquea la lengua evitando el verlo fijamente–

– ¿Por qué haces esto Luna? –Con voz suave incapaz de verla a los ojos.



Luna solo aprieta sus labios sellándolos así y pasa por un lado de el atravesando la puerta al tiempo que una lágrima se asoma.


Taeyang no se atreve a volver a impedir que se fuera, queda quieto sin mover un músculo dejándola ir una vez más, sus rasgados ojos se llenan de lágrimas que nunca saldrían.


Luna baja los escalones y se detiene al final de la escalera apoyándose en una pared tomando aire para evitar el llorar, toca su pecho y siente aquel collar que ocultaba bajo su blusa y aún llevaba en su cuello. Con sus dedos hala la fina cadena descubriendo aquel símbolo de amor, volviendo aquel momento a su mente.





– ¿Sucede algo luna? –Preguntó sin dejar esa sonrisa al verla.

– Ah, n-no, bueno es solo que –Encierra el dije en su mano cerrada.

– Ya sé –Toca con sus dedos su collar y lo mira– Es por el collar ¿Verdad? –Da pasos hacia ella para verla mas cerca.

– Si, es eso, no entiendo ¿Tú me diste este collar? o ¿Por que el tuyo es igual al mio? Son muy parecidos.

– No, no son completamente iguales –Aún sonriendo– El mio es de oro lo que representa al sol y el tuyo es de plata lo que representa a la luna –Emite una ligera risa.

– Pero, en ambas hay un sol y una luna juntos, como siendo uno

– Sí, es verdad –Ríe por lo bajo– ¿Sabes lo que eso significa? –En un tono mas profundo.

– No, no lo sé, la verdad no tengo idea. Todavía no respondes ¿Por qué los tenemos? ¿Tu me lo diste?


Taeyang acorta la distancia invadiendo su espacio personal y Luna retrocede dos pasos tropezando. El rodea con sus firmes brazos su delicada cintura y la mira con ternura como buscando algo en su rostro.


– Youngbae, responde –Hace su rostro a un lado muy avergonzada de sentirlo mas cerca, coloca sus manos contra su pecho.

– Cierra los ojos... –Murmura estando cara a cara.

– ¿Eh? –Lo mira directamente con sus grandes ojos verdes como platos.

– Por favor... –Susurra con una sonrisa tenue.

– A-Ah, e-esta bien –Llena de nervios lo hace tragando saliva.



Los dos pueden sentir sus tibias respiraciones y la cercanía de sus labios era fácilmente percibida. 





Con una expresión de dolor grabada en su rostro se quita ese collar que hasta el momento era importante y especial para ella, mirándolo por ultima vez, deja que se deslice de su mano cayendo esta joya de plata al suelo. Esta claro que tiene que abandonar todo recuerdo que guarde de Taeyang, continua su camino con esa familiar sensación en su garganta sintiendo su pecho vibrar del sentimiento que retiene. Sabe que es una cobarde por huir, también sabe que probablemente todo lo que dijo CL sea mentira pero no quiere enfrentarse a nada, ya le ha cansado el odio que le tiene CL, por eso a pesar de estar enamorada de Taeyang prefiere huir y olvidarse de todo, aunque así no sea feliz. Tal vez es demasiado débil  y bastante cobarde pero así es ella. Posiblemente no es digna de ser amada ya que ni siquiera tiene el valor de enfrentarse a nada, ni a nadie.
Ahora va en busca de un hotel donde se hospedara unos días  enterrando todo ese dolor en lo más profundo de ella.

Minutos después Taeyang baja las escaleras y al mirar el piso encuentra con su mirada aquel collar de plata que le había obsequiado a Luna, recogiéndolo del suelo lo contempla en su mano con la tristeza reflejada en su rostro.


–(¿Por qué?... ¿Por qué haces esto? Luna... ) –Pensó y cerro perezosamente sus parpados.

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Para darles una cálida bienvenida a Corea del sur y recibirlos adecuadamente Gdragon con anticipación reservo en el mejor hotel de Seul donde alojaría a sus futuros suegros. Es un hotel de gran prestigio, lujo y elegancia. Todo con el fin de impresionarlos, esta claro que el líder haría hasta lo imposible para ganarse a los padres de Cat.
La habitación era muy grande y con todas las comodidades necesarias. La familia de Cat se impresiono no dejaban de pasear sus miradas a su alrededor, Gdragon podía captar en la expresión de sus rostros que es la primera vez que están en un lugar así.



–¡Wow es increíble! –Exclama boquiabierta Max en inglés viendo su entorno.



Los padres descargan sus maletas al suelo dejándolas pendientes en un rincón, posteriormente se asientan en un sofá cómodo de la habitación. Cat y Gdragon toman lugar en otro sofá, cara a los padres, dispuestos a hablar con ellos de una vez, en cuanto Max explora sus alrededores con una mirada traviesa.



–Hija ¿Tu novio puede entendernos? –Pregunta su madre con una delicada sonrisa.

–No del todo mamá, pero no se preocupen yo seré su traductora.

–Es cierto hija –Añade su madre– Nunca nos dijeron como es que tú y Luna aprendieron Coreano... –Curiosa la observa con esos hermosos ojos azules que compartía con su hija.

–Fue gracias a Osiel, el nos enseño por medio del Internet y vídeo llamadas, nos tomo casi cuatro años. –Respondía sentada adecuadamente para agradar a sus padres.

–Oh vaya... –Se sorprende su madre.

–¡Basta de cháchara!  –Eleva el tono de voz su padre– Vayamos al grano –Con esa mirada intimidante enfocada en Gdragon– ¡¿Este tipejo asiático que tengo frente a mi, es quien quiere casarse contigo hija?! Quiero que me diga por que... –Arruga el entrecejo sin despegar ni un segundo su intensa mirada del chico.



El joven apenas entiende unas palabras, pero le es imposible comprender oraciones por lo que se mantiene en silencio viendo abajo con seriedad. Cat experimenta un manojo de nervios sintiéndose encasillada.



–William... –Lo llama su esposa al verlo y les dedica una sonrisa junto con una mirada serena que inspira tranquilidad– Por favor disculpa a tu padre hija. Quiero que le digas a tu novio que estamos muy agradecidos por su consideración, y por el viaje que nos ofreció también por la estancia en este hermoso hotel, se nota que viene de una buena familia, y que es un muchacho bien educado y con principios. –Sonríe al hablar para aligerar el ambiente.



Cat asiente suavemente con su cabeza y traduce a Gdragon hablándole al oído. El con su cabeza inclinada escucha, cabeceando levemente en señal de comprensión, se dibuja una sonrisa en sus labios diciéndole a Cat lo que debía traducir para su madre.



–Jiyong dice que es todo un placer mamá, y lo que más le importa es el bienestar de ustedes tambien si no les parece muy apresurado, desea hablar con ambos ahora mismo.

–Por mi esta bien –Accede fácilmente su madre con una encantadora sonrisa y voltea a ver a su esposo.

–Quiero que me responda lo que pregunte –En un tono irritado el padre– Cat traducelo para que entienda y dile que levante su mirada, para mi el no mirar a los ojos a las personas con quien hablas es una gran falta de respeto.

–Amm, si claro –Un tanto nerviosa Cat mira a Gdragon con preocupación.

–Eh, antes de eso –Interfiere su madre– Me gustaría saber Cat...

–¿Si mama? –Le presta atención.

–¿Como vas en la escuela? –Ladea su cabeza atenta.

–¿Escuela? Bueno –Mira el suelo como buscando algo en él– Deje de asistir...

–¡¿Qué?! –Se altera al instante su padre– ¡¿Abandonaste la escuela?! –Se incorpora y con sus ojos exaltados en ira apunta a Gdragon con su índice tieso para dar énfasis– ¡Seguro fue por culpa de este tipo! –Hecha su cabeza hacia atrás ensalzando así sus palabras.

–William cálmate y vuelve a sentarte –La madre se levanta para tomar su brazo y lo atrae al asiento del sofá– Cat... –Clava su vista en ella– ¿Como pudiste? –Con impacto toca su pecho decepcionada– ¿Por qué lo hiciste? Lo sabia, jamas debimos dejarlas venir a Corea...


Claramente se puede escuchar la respiración del padre de Cat quien a duras penas consiguió relajarse un poco. Gdragon sigue con su cabeza agachada y humedece sus labios con desazón mientras Cat notablemente se muestra dócil aceptando la reprimenda de sus padres que continua, cuando una suave sensación del tacto de su novio en su mano la invita a alzar su mirada hacia el y en eso sus miradas se cruzan. A pesar de encontrarse en medio de la presión y la impotencia, estando con Gdragon todo era mas ligero, era como si le transfiriera fuerza, convirtiéndose en el arma que necesita para soportar cualquier situación.

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Empezaba a atardecer. Max había encendido el televisor de plasma y cambiaba el canal buscando algo entretenido.
Los padres de Cat apenas entraban en tema. Cat traduce la respuesta que Gdragon ha hecho a la pregunta del padre de su novia.



–Jiyong dice que quiere casarse conmigo por que me ama –Sus mejillas se colorean y aleja su mirada– Y desea formar una familia conmigo. Tan solo quiere su aprobación de esa forma el tendrá la tranquilidad de tomar mi mano, por que para el ustedes son importantes por eso hizo espacio en su agenda para dedicárselo a los dos y anhela profundamente obtener su valioso consentimiento. De ser así estará eternamente agradecido...

–Por favor –Agrega Gdragon viendo al padre de Cat a los ojos.


La madre de Cat sonríe ampliamente y pronuncia en voz suave.


–Que lindo y sincero es tu novio hija, yo no veo que tenga malas intenciones, se que todo este tiempo el ha estado cuidando de ti y para mi eso es muy importante. Pero por favor vuelve a la escuela Cat –Eleva sus cejas al hablar– ¿Cuando es la boda? Tiene mi consentimiento de todo corazón –Tiende su mano para darle un apretón de manos al chico quien accede con respeto.



Cat le dice a Gdragon a su oreja lo que respondió su madre y el celebra sonriente y con un aplauso mudo acompañado de un aire de felicidad.


–Gracias señora, no la defraudaré, gracias –Se esfuerza el chico en decirle y se pone en pie para dedicarle una debida reverencia ante ella, volviendo a su lugar.


El padre había permanecido con un semblante rígido y veía con desaprobación a Gdragon, no le parecía nada conveniente que su pequeña y hermosa hija menor de edad contraiga matrimonio con un hombre mayor, aparte el chico no le inspiraba nada de confianza, evidentemente experimentaba celos de padre, que no podía contener.



–Cat es aún una niña ¿Lo sabias? –En un tono fuerte se dirige a Gdragon quien hace un esfuerzo en entender– Apenas tiene dieciséis años ¿Cuantos tienes tú? ¿Treinta?

–No papá –Intercede Cat algo indignada– Tiene veintitrés años... –Informa dejando caer su mirada.

–William cálmate por favor –Lo palpa su esposa en su brazo para tranquilizarlo– Tú padre probablemente esta muy cansado por el viaje hija –Se traza una sonrisa en sus rosados labios– Fueron muchas horas y era nuestra primera vez en un avión, compréndelo por favor... –Guarda silencio unos segundos observándolos al buscar palabras que decir– Mejor váyanse y hablamos después ¿Si? –Asiente con una brillante sonrisa.


Cat y Gdragon sellan sus labios y la chica se pone en pie trayéndose al chico de su mano.


–Claro mamá, será mejor que descansen, ha sido un largo viaje ¿Verdad?... –Los visualiza– Hasta pronto...


Sin más Cat da un giro para encaminarse a la puerta y Gdragon inclina la mitad de su cuerpo en una respetuosa reverencia comprendiendo la situación, sigue los pasos de su chica.



–¡Escúchame bien Cat! –Grita a sus espaldas muy exasperado el padre de Cat haciéndolos detener sus pasos– ¡No quiero que te cases con ese tipejo! ¡Vine hasta aquí para decírtelo!  ¡¿Entendiste?!–Con una potencia de voz impresionante que retumba en las paredes– ¡Eres muy menor! ¡En lugar de pensar en casarte deberías volver a la escuela! ¡No permitiré que se casen de ninguna manera! ¡Antes mato a este tipo! –Pareciendo que brotaría sangre por los poros de su rostro.



Cat algo asustada toma la mano de Gdragon y sale de la habitación.
A paso acelerado recorre el pasillo del hotel y Gdragon la observa muy agobiado.



–¿Que fue lo que te dijo Cat? ¿Por qué sonaba muy molesto? –Hace un alto para mirarla directamente unos segundos.

–Mi padre no quiere que nos casemos Ji, y me dijo que retomara la escuela – Desciende su mirada melancólica y unas pequeñas y brillantes lágrimas salen resbalándose por sus mejillas– No sabes de lo que es capaz mi padre...–Su voz tiembla– Tengo miedo, que pueda hacerte daño.


El joven cantante la estrecha en sus brazos para consolarla y afectuosamente acaricia su espalda susurrándole al oído.

–No llores, no llores por favor... Tú padre me dará su consentimiento, te lo prometo.

–Ji... Jamas podrás convencerlo –Aferra sus dedos en la espalda del chico–

–Entonces dejemos que regresen a Canadá y casémonos a escondidas... –Sugiere sin soltarla.

–¡No! –Sus lágrimas caen y su voz suena quebrantada– Si hacemos eso, se desahogara golpeando a mamá, el siempre lo ha hecho ¿Por que tiene que ser así? –Cierra sus ojos con abnegación.

–No, así no será, yo lo convenceré,  tu familia y la mía tienen que estar en nuestra boda Cat, yo lo he soñado de esa manera... Y así debe ser –Cierra sus parpados apretándola calidamente entre sus brazos.



En eso el sonido de su celular vibrando rompe con el momento, y el chico responde sabiendo de quien se trataba al ver la pantalla, apartándose sutilmente de Cat.


–¿Mama? –Con una expresión interrogante.

–Jiyong, espero y no sea tarde para invitarte a cenar, por que aveces tienes otros planes –Siendo directa.

–¿Cenar? (Lo que me faltaba...) No, tengo libre esta noche...

–Ah, perfecto yo y tú padre queremos cenar contigo yo prepararé la cena, estábamos pensando en ir a algún restaurante pero, queremos que sea algo más intimo...

–(Ya se a donde va todo esto...) Me parece bien mamá...

–Bueno, te esperamos en la mansión a las ocho de la noche... ¿De acuerdo? Te quiero –Cuelga.


Retira el móvil de su oreja y lo guarda mirando a otro lado con estrés, sabia que Kiko estaba detrás de este asunto.


–¿Que pasa? –Indaga la chica examinando su rostro con sus ojos humedos.

–Mis padres quieren hablar conmigo en una cena –Responde en seco al verla– Vamos, tu irás conmigo... –Une su mano con la de ella y la hace caminar con el.

–¿Que? –Se deja llevar.

–Sí, iremos a casa para que te pongas mas linda, tengo un mal presentimiento de todo esto, pero quiero que estés ahí –Avanza con pasos firmes.


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Lógicamente Taeyang no tenia humor de nada, por eso bebía unos tragos de alcohol que tomaba despacio en una pequeña sala en la casa de los Bangs. No podía dejar de ver el collar de plata que hacia juego con el suyo hecho en oro. Había pensando en llamarle a Luna pero ¿De que servirá?  Si no quiere ni verlo, por eso se ha ido. Rendido se pierde en los recuerdos que albergan en su mente, lo que le provoca una sonrisa y una lágrima que se desliza suavemente por su mejilla.

El sonido de unos pasos acercarse lo hace activar sus sentidos, elevando su mirada pudiendo ver a Cat bien vestida de pies a cabeza con un cabello ligeramente rizado, se aproximaba a él.



–¿Que estás haciendo? –Le cuestiono la rubia chica cerca de el.

–Vaya –Esconde su cara para secar su lágrima, guardando el collar– Te ves hermosa Cat ¿A donde vas? –Haciendo caso omiso a su pregunta.

–Iré con Ji a cenar con sus padres... –Se sienta a su lado a centímetros de él.

–Ah, genial –Sonríe simpática y tímidamente, tomando su distancia en el sillón.

–Sabes que mi hermana planea irse a Canadá ¿Cierto? Ella se ira junto con mis padres en unos días ¿Que piensas hacer? Seguir así, lamentándote, tomando esa porquería –Enfoca su visión en la copa medio vacía que sostenía el chico.

–Luna... –Mirando abajo– Ella de este modo lo desea... Ella así es feliz, no se exactamente por que lo hace, pero, no quiero obligarla a nada. –Apenas sonríe.

–¡Claro que no! ¡Mi hermana es una estúpida y tu también!  Ella es una maldita cobarde, si yo hubiera sido ella o si yo fuera tú, le hubiera dado su merecido a la cara de cerdo por meterse en mi relación, en cambio ¿Que hacen? Llorar ¿Que no saben hacer otra cosa? –Sonando molesta cruza sus brazos.


Taeyang se limita a escucharla sin responderle nada, descubriendo el por que Gdragon se enamoro de ella.


–Yo no quiero que se vaya mi hermana Bae –Añade Cat en un tono mas bajo– La necesito, necesito su apoyo ahora más que nunca, es una necia y esta haciendo su berrinche, por que no sabe como retirar a Chaerin, no sabe como quitarla de en medio, es muy terca cuando decide algo y Chaerin es una arpía venenosa, una maldita bruja... ¡Young bae! –Lo observa frunciendo el ceño– No dejes que mi hermana se vaya, ella es muy débil y tonta, también es bastante negativa, pero ella tiene a un sol que puede fortalecerla e iluminarla ¿O me equivoco? ¡Te tiene a ti tonto! –Palmea su espalda– Ella te ama, tú la amas ¿Que acaso eso no es suficiente?...

–Ella no quiere escucharme... –Desganado coloca su copa en la mesa frente a él.



De repente la conocida voz de su gran amigo resuena.


–¡Ella tiene que escucharte Bro! ¡Ve por ella! ¡Aferrate! ¡Ruégale! ¡Dile mil veces que la amas, demuéstrale que estas para protegerla! –Muestra su presencia ante sus ojos esbozando una sonrisa que deja ver sus blancos dientes.



Taeyang lo observa escapándose una risa sintiéndose un poco mejor por el apoyo de ambos.


–Lo pensaré, gracias...


Gdragon le dirige su mirada a Cat y ella se ve inconforme, el líder por su parte resopla sin entender que es lo que tiene que pensar pero no hay nada que puedan hacer por el momento.

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Un lujoso auto blanco se estaciona cerca de la mansión de los padres de Gdragon ubicada en Pocheon Gyeonggido. Las estrellas titilaban en el nocturno cielo iluminando junto con la radiante luna. Se puede apreciar como las luces de la majestuosa residencia la alumbraban. Cat luciendo un femenino y rosado vestido, con detalles en encajes baja del auto, sonando el delicado taconeo en cada paso al tiempo que engancha su brazo al de su novio que como siempre hace gala de su estilo, de esa forma caminan hacia la entrada.
Para su sorpresa al llegar al recibidor es Kiko quien personalmente decide darles la bienvenida con una fingida sonrisa más falsa que las pestañas postizas que lleva en sus parpados y ese tono rojo brillante en sus gruesos labios.



–Hola... –Saluda sin borrar ese gesto medio burlesco de su faz.



Cat y Gdragon se sienten incómodos pero es el chico a quien lo invade una tremenda indignación, no podía tornarse peor la situación. Sus padres también han invitado a Kiko sin avisarle. Aunque desee largarse, tiene que enfrentar esas barreras.


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lunes, 1 de abril de 2013

Teengears [ El cometido de Break ]







Capitulo.- 4        – El cometido de Break –







Ahora el "equipo" como lo llamaba curiosamente Break, ha cambiado su lengua al inglés lo que resulto sorprendente para los chicos.
Ellos han emprendido un viaje hacia las montañas mas cercanas de Seul para poder reposar ahí. Break todavía guarda muchos secretos los cuales tal parece que esta dispuesto a revelar. Nuevamente empezaron a caer esas estrellas de hielo miniatura, posándose suavemente sobre sus cabezas y hombros. Lea estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para tolerar el frío, lucía pálida y temblorosa.

Pasan por las calles de la cuidad aún tenían que salir de ahí. Seungri y Break ignoraban los cadáveres y  las personas que se enfrentaban a muerte como si no existieran, mientas Lea no podía evitar verlos con terror.



– ¡Oh! ¡¿Preguntas?! Genial tengo tantas que quiero hacer –Vocifero con energía el chico coreano.

– Sí, adelante pregunten lo que quieran –Sonrió Break al verlos tras de el.

– ¿Como vamos a preguntarte tranquilamente? –Cuestiona Lea casi tiritando– Estando en medio de este caos –Miraba su alrededor intimidada.

– Tranquila Lea... Si notas que alguien se acerca y quiere lastimarte, puedes defenderte ¿No es así? –Break se gira para verla sin detener sus pasos– No pasa nada... –Le dedica una sonrisa.

– ¿Qué? –Abre mucho sus ojos impresionada.

– ¡Empecemos con las preguntas! –Exclamo Seungri emocionado, como si se tratará de un juego– ¿Por qué...



Su cuestión es interrumpida por un mareo que los invade a los tres. El sonido es exactamente el mismo que retumba dentro de un túnel como si pasara sobre sus cabezas un tren interminable, cada vez más pesado, cada vez más intenso. El suelo se sacude de arriba a abajo, tiembla al grado que les parece inestable, no pudiendo sostenerse en pie los tres caen al suelo, Seungri y Lea quedan estupefactos, Break por su parte frunce el entrecejo. Es un sismo inesperado, aún en el suelo sus cuerpos dan brincos es incontrolable  lo único que pueden hacer es aferrarse al suelo con sus manos y rodillas sobre el piso. Visualizan frente a sus ojos a las personas que corrían y se desplazaban de un lugar a otro a causa del terremoto, otros caían, se escuchan gritos ahogados. Lea hace un esfuerzo para acercarse a Break en busca de seguridad y se sujeta de la manga de su chaqueta sintiendo como el temblor es más potente, creando grietas notables en el pavimento y rompiendo vidrios de los edificios, derrumbando toda construcción, era todo un desastre. Grandes escombros caen en su entorno levantando polvo que les dificulta más la visión, aplastando a algunas personas en su caída, volviéndose peligroso el permanecer ahí, todo lo veían en vibración.

– ¡Vamos tenemos que retirarnos e ir a un lugar seguro! –Les grita Break y los toma de sus brazos llevándolos como puede hacia otra parte lejos de los derrumbes, esquivando con ellos los enormes pedazos de los edificios que amenazaban con caerles encima, cada que aceleraban el paso caían al suelo que seguía sacudiéndose, pero se volvían a levantar, luchando por continuar.


Poco a poco la intensidad desciende hasta recuperar la estabilidad del suelo. Y esa tierra suelta en el aire que les nublaba la vista, se despeja lentamente.
No hacen mas que mirarse con alivio de que haya terminado. Las personas que peleaban anteriormente, yacían muertas y enterradas bajo el escombro, sin embargo las que se salvaron permanecen tendidas en el suelo y sus cuerpos convulsionan una escena escalofriante para Lea quien se aleja de Break alterándose y retrocediendo con una expresión de terror.


– ¡¿Que esta pasando?! ¡Break! ¡¿Que les esta pasando?! –Los señala con su índice atónita.

– Tranquila Lea ven aquí –Se aproxima a ella y le tiende su mano.

– ¡Ya basta! ¡Ya me quiero ir de aquí! –Grita desgarradoramente y se deja caer de rodillas al suelo, cubriendo su rostro con sus manos para llorar a llanto abierto.



Seungri no podía apartar sus ojos de la gente convulsionando y emitiendo sonidos guturales como si estuvieran poseídos.  En pie mantiene su compostura, aunque por dentro estaba aterrado, escucha el lloriqueo de Lea a sus espaldas, no sabe que más pueda pasar y si sean capaces de sobrevivir, consigue despegar su mirada de las personas y mira a Lea con preocupación.
Break se había aproximado a ella, tocando con una rodilla el suelo alcanzándola y la envuelve en sus brazos para consolarla permitiéndole que se desahogue en su pecho.


– Break –Lo llama el chico– ¿Qué les sucede a las personas? –Repite la pregunta de Lea, dando pasos hacia los abrazados.

– De acuerdo, olviden las preguntas, les contare todo, pero, por el momento debemos movernos más rápido, no se que pueda llegar a pasar, o si el comportamiento de esta gente empeoré así que, andando. –Deja de abrazar a la rubia chica que solo lloraba en silencio– Lea, hay que irnos–Le dice al apoyar su mano en su hombro ligeramente y mirarla.



El joven coreano observa detenidamente a Lea y se quita la bufanda, dejando su mochila en el suelo para poder sacarse su abrigo acto seguido se inclina arropándola, rodeando su cuello con su bufanda cuidadosamente. Lea puede sentir al instante lo tibio de las prendas y se sorprende al ser envuelta por la calidez del gesto que le brindaba el coreano. Mira con sus azules ojos como platos a Seungri dejando de sollozar con ese rastro de lágrimas en sus mejillas y sus labios pálidos ligeramente abiertos.


– Ah~... No me gusta ver a las mujeres llorar, más aún cuando son hermosas. –Se traza una sonrisa en sus labios–



Toma sus muñecas y le ayuda a levantarse del suelo, en eso sostienen sus miradas profundamente.



Break presenciando la escena con una sonrisita piensa.


– ( Vaya, que linda escena, las cosas entre ellos han mejorado, tal parece que a partir de ahora se llevarán de maravilla... ) –Algo contento sin borrar ese gesto.



Seungri aprovecha el momento para pasar su brazos por sobre los hombros de la chica y la arrima a él con una sonrisa llena de picardía pretendiendo caminar así con ella.


– ¡Ahora todo esta mejor! ¡Ah~ que bien hueles!~ –Con esa sonrisa hunde su nariz entre su cabello.

– ¡Aléjate idiota! –Le da un empujón y le propina un punta pie en un punto frágil de su pierna.

– ¡Ah! ¡Oye! ¡Que ruda eres! –Exclama el chico doblando su pierna y encorvándose para tocar con ambas manos donde le duele con una mueca de dolor.

– Seungri, Lea... Cálmense y siganme –Cierra sus ojos con decepción y comienza a caminar.



Siendo seguido por la irritada Lea, y Seungri quien avanza saltando sobre un pie, sobreactuando el dolor que sentía, sin dejar de oírse sus quejidos, carga nuevamente su mochila.

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En la travesía de sus labios no brotaron más palabras, como si no tuvieran nada que decir ni saber, olvidando por unas horas la situación y las dudas que deseaban aclarar y es que habían quedado agotados después del terremoto, sus cabezas dolían extrañamente. Los tres caminaban callados y serios. El inmenso cielo se apreciaba grisáceo, señal de que no tardaría en anochecer. Los blancos copos de nieve seguían adornando el panorama.
Los jóvenes no saben cuanto tiempo han estado caminando pero sus piernas lo empezaban a resentir. Estando a las afueras de la cuidad, se encuentran con una cerca alta de gruesos tubos horizontales, del otro lado se podían vislumbrar las montañas cubiertas de nieve.
Sus botas hacen un alto hundiéndose en la acomulada nieve bajo ellas.


– Ah, lo que faltaba... –Pronuncia con desgane el joven coreano– ¿Debemos cruzar? ¿No habrá otro camino? –Mira a su lado a Break– Estos muros de protección producen descargas eléctricas.

– No, tenemos que cruzar, no hay otro camino y no creo que estén activos –Examina con su mirada viendo que la valla alcanzaba los 4.2 metros de altura aproximadamente– Vamos, hay que subir... –Comienza a trepar lentamente con confianza agarrándose de los gruesos tubos detectando que no son peligrosos.



Lea mordía sus uñas con nerviosismo y  observa como Break escalaba con facilidad y al llegar hasta lo mas alto cambia al otro lado para bajar como si de unas escaleras se tratara. El podía usar algo de su equipo para cruzar con mas facilidad pero quería hacerlos trabajar. Break toca el suelo en un salto y les regala una sonrisa.


– Vamos hagan lo mismo –Los anima.


Lea y Seungri se miran mutuamente y apartan sus miradas a la vez.


– Las damas primero –Muestra una reverencia el joven.

– Cobarde... –Mirándolo con el rabillo del ojo.


La chica engancha sus manos al tubo metálico y percibe lo helado y húmedo que esta a causa de la nieve, levanta su mirada y cuidadosamente comienza a trepar. Seungri aprovecha para admirar su parte trasera que le parece atractiva y se le escapa una risita traviesa, que puede ser percibida por los oídos de Lea, ella se detiene estando a la mitad de la valla de tubos y arrugando el ceño mueve su cabeza dirigiéndole su mirada a Seungri desde lo alto.


– ¡¿Qué es tan gracioso?! –Le pregunta en un tono molesto.


Break niega con su cabeza suavemente y cruza sus brazos, mirando a Seungri con desaprobación.

– Lea no te distraigas, ignóralo y sigue adelante, ten cuidado por favor, no quiero que te hagas daño.


Lea capta la mirada de Seungri hacia ella y se siente indignada e incomoda.


– ¡Deja de verme así! – Mirándolo exasperada, sin moverse.

– Ah~ Que delicada, de acuerdo. –Descarga su mochila y abre el cierre hurgando en ella, extrae una cajetilla de cigarros de las muchas que guardaba, junto con un encendedor moderno, sacando solo un cigarrillo la vuelve a colgar en su espalda y lleva el tabaco a su boca para encenderlo– Ahh... Esto ya me hacia falta... –Lo fuma con ansiedad pero disfrutando y fingiendo que la ignora.



Lea resopla con extenuación, viéndose su aliento en el aire y continua subiendo, al estar por llegar al final de la cerca, Seungri habla entre dientes.


– Que lindo trasero...



Palabras que son casi inaudibles para Lea, pero lo suficiente claras, provocando su ira, se exalta y sus botas se deslizan del tubo no logrando sujetarse al ser jalada por el peso desciende de espaldas con una expresión de asombro, pasa como en cámara lenta para ella. Seungri se percata y al verla caer tira su cigarrillo que se apaga al tocar la nieve y en una reacción el joven extiende sus brazos recibiéndola de golpe que lo hace retroceder por el impulso posteriormente cayendo sobre la nieve con ella encima.


– Ah~ ¡Mi costilla! –Exclama el chico exagerando sin mover un músculo.


La chica se aleja de el y se pone en pie poniendo su visión en Seungri con enfado.


– ¡Eres un imbécil, pervertido! –Recoge nieve y se la arroja en la cara.

– ¡Ay no! ¡Mi cara no! ¡En mi cara no! –Se cubre con su brazo.






Break los mira desde el otro lado y deja salir un suspiro en señal de fatiga, rascando interrogante su cabeza.


– (Y pensar que deben trabajar juntos, para que todo funcione, parecen niños...)


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Ha oscurecido y están por llegar a las montañas, su camino es alumbrado por luces que porta Break en su cinturón, también les ha dado a Lea y Seungri unos objetos brillantes que llevan en mano, para que puedan iluminar su sendero, tan solo lo seguían, se dejaban guiar por el hombre quien ya se ha ganado su confianza, puesto que por lo menos los ha sacado de esa abrumadora cuidad, llena de terror en donde solo ven gente morir y pelear. Lea seguía muy sensible al saber que ha perdido a su hermanita y a sus padres, por eso avanzaba con su cabeza inclinada, mostrándose decaída.
Aún no han dicho nada, solo el joven coreano ha ido contando anécdotas y cosas sin importancia pero ni Break ni Lea le dicen algo al respecto. La chica irrumpe en la voz de Seungri para recordarle a Break mientras caminaban sin descanso.


– Es verdad Break, aún no nos cuentas nada... ¿Que estas esperando? Explícanos de una vez –Con cierta desesperación.

– De acuerdo... –Accede de inmediato.

– ¡Oigan! ¡Antes de eso! ¡¿Podemos parar un momento?! ¡Estoy muy cansado! –Se queja el berrinchudo joven, casi arrastrando sus pies en la nieve– ¡Y tengo frío! Ah, no estoy acostumbrado a esto...

– Esta bien Seungri, pero como puedes ver –Decía el hombre– No hay sitio donde descansar, solo hay nieve –Queda inmóvil.




Lea deja de andar al igual que Seungri.



– Sí, solo dejemos de caminar un rato –Dice Seungri desganado y viéndolos disimuladamente.

– Me parece bien, así nos puedes contar que sucede –Sonríe Lea viendo a Break.




Break les dirige su mirada y asiente con su cabeza haciendose el silencio durante unos segundos.



– Verán... Todo este tiempo, he estado viajando para advertirles a las personas que si no hacían algo esto llegaría a pasar. Yo he ido al pasado en diferentes años, pero fue en vano, ya han llegado a lo que yo ante todo quería evitar. –Mira al cielo– En el futuro como lo llamarían ustedes los Estados Unidos han tomado el control total del mundo, la gente son sus esclavos, ellos tienen el poder en beneficio a su país, no existe la libertad y las personas no tienen conciencia de eso, su lengua a dominado y todo gracias a la arma mas poderosa que pudieron crear el HAARP –Los observa– No son más que antenas instaladas en Alaska principalmente con las que bombardean intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia, afectando a las mentes humanas, de esa forma pueden manipular gravemente sus cerebros, con esto también controlan el clima a su antojo, he ahí el por que el terremoto y este invierno en julio. Ahora saben por que las personas se comportan así. Por el momento ellos quieren que sobrevivan los más fuertes esos que les servirán como esclavos, con el fin de someter a la humanidad a un solo régimen.



Los chicos quedan boquiabierta no podían creer lo que estaban escuchando, jamas lo imaginaron, la información les venia de golpe era demasiado. Lea interrumpió a Break.


– ¿El HAARP? ¿Que no es esa maquina que los Estados Unidos vendió a cada país como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional?


Después Seungri agrega.


– ¿Que no era  un sistema para reparar la capa de ozono?


Break cierra sus ojos y articula volviéndolos a ver.


– Como pueden ver han engañado a los ingenuos gobiernos de cada país con diferentes propósitos, negociaron vendiéndola así a toda la tierra, instalaron una antena en todos los países y hasta ahora empezaron con su proyecto –Se cruza de brazos y frunce el ceño– Yo quise advertirles pero no podía comunicarme directamente con la gente, solo podía vigilarlos la mayor parte del tiempo, inclusive aveces enviaba robots que parecían de otro planeta para que no sospecharan, ellos cargaban cámaras en sus grandes ojos, fueron vistos y grabados en vídeo y fotografiados en varias ocasiones pero creían que era un ser de otra galaxia, los tuve que engañar también, así los vigilaba intentando comunicarme con ustedes pero no podía hacer mucho o desaparecería al regresar a mi tiempo.


– ¿Los alienigenas? –Cuestiona Seungri con impresión– ¿Eran tus robots? Esto es demasiado ¿Como se si estás diciendo la verdad? –Echa su cabeza hacia atrás para darle énfasis a sus palabras–¿Que tal si eres un loco? Si eres del futuro ¿Por qué no nos llevas a el?



Lea voltea a verlo algo molesta, ella creía plenamente en Break, ya que anteriormente fue testigo de la nave del tiempo en la que viajo en un minuto hasta Corea.


– Ustedes no pueden ir –Responde en seco– Y yo, no puedo intervenir, solo ayudarlos un poco.

– ¿No vistes lo fácil que te curo? –La chica se dirige a Seungri– Como cambio nuestro idioma ¿Que más pruebas quieres de que viene del futuro? Tonto. –Enarca una ceja al verlo a su lado y el chico queda callado viendo abajo– Cierto... –Continua la chica viendo a Break– Dime ¿Por qué nos llamas equipo? ¿A que te refieres con eso? –Coloca una mano en su cadera mirándolo desafiante.

– ¿No se preguntan por que la onda expansiva del Haarp no les afecto? –haciendo caso omiso a la pregunta de Lea–Fue gracias a que yo y mi equipo que no me acompañaron esta vez, enviamos otra honda pero que bloqueara el efecto del Haarp en este tiempo, la cual falló, puesto que al parecer solo fue aceptada por dos cuerpos de los docientos mínimos con los que contábamos, esos cuerpos son los de ustedes, planeábamos formar una clase de tropa  que luchara contra el ejercito de los Estados unidos, se desataría la tercera guerra mundial, todo con el fin de obligarlos a que desactiven el Haarp el cual solo no esta afectando a los Estados unidos, si viajamos haya verán que la vida en ese país lleva su rutina diaria como lo es normalmente. –Mira abajo cruzando sus brazos– Si conseguimos derrotarlos todo volverá a la normalidad, cambiaría el futuro sin embargo solo contamos con dos jóvenes, espero y sea suficiente. –Expone una simpática sonrisa entrecerrando sus ojos–


– ¡¿Qué?! ¡¿Que le hace pensar que yo y Seungri podremos contra todo un ejercito?! –Se inmuta claramente molesta.



El joven coreano solo se le escapa una risa escandalosa, volviendo a llevar un cigarrillo encendido a sus labios.

– Esto debe ser una broma –Murmura el joven con una sonrisa burlesca dejando salir el humo de sus labios.

– Aunque no lo crean, ustedes tienen más resistencia gracias a la onda de protección , solo necesitan entrenamiento –Despreocupado y sonando muy seguro sonríe.

– ¡¿Qué lo hace estar tan seguro?! –Furiosa Lea.

– ¿Por qué no envía un ejercito del futuro? No tiene sentido. –Dice el chico con esa sonrisa y el cigarro entre sus dedos.

– No podemos intervenir...

– ¡¿Como dice?! ¡Pero si ya lo esta haciendo! ¡No puede ser! –Protesta Lea.


Break guarda silencio sin querer dar más explicaciones al respecto y continua la historia.


– Nosotros –Refiriéndose a la gente del futuro– Estamos pasando por esto, yo y mi equipo somos los rebeldes, no aceptamos ese control al cual nos quieren someter, somos un grupo de científicos e investigadores que conocíamos su sistema, intentamos bloquearlo pero solo nosotros pudimos protegernos y no entendimos por que, al parecer aún tiene fallos, vivimos escondiéndonos, huyendo del enemigo, ya no podemos hacer nada, aunque nos enfrentemos a ellos el HAARP actualmente ya no puede desactivarse de ninguna manera, es permanente, pero ustedes están a tiempo. –Posa sus manos sobre sus hombros.

– Es demasiado... –Susurra Lea desviando su mirada.

– Lea, se que eres fuerte, y lo serás mas con mi entrenamiento. –Le sonríe.

– ¡Salvaremos al mundo! ¡Oh! ¡Somos unos héroes! –Emocionado Seungri.

– Aún no lo son –Habla Break– Por ahora los llevare a la cuidad que hemos construido bajo el océano en donde planeábamos hospedar a los protegidos, ahí no pueden detectarnos, tendrán que permanecer ahí hasta que estén preparados.

– ¿Que dices? ¿Bajo el océano? – Reacciona sorprendida Lea.

– Si, lo más, más profundo y oscuro del océano, en donde aún en tu tiempo no han podido llegar, por eso debemos apresurarnos no tardarán en sospechar por que siguen sus mentes sin cambios. –Deja de tocarlos– En la tierra pueden detectarlos.

– Todo sigue siendo muy extraño –Comenta el chico viendo a otro lado.


Lea lleva sus dedos a sus dientes y retoma su mal habito de morder sus uñas viendo la nieve bajo sus botines.


–Chicos quiero que sepan que yo tengo fe en ustedes, se que pueden hacerlo –Esboza una amplia sonrisa ante ellos– Ahora, se termino el descanso, sigamos, debemos llegar a un determinado lugar cerca de las montañas para pasar la noche, adelante engranajes –Da media vuelta y continua su andar hundiéndose sus botas en la nieve.


Los jóvenes se miran el uno al otro con duda y dicen al unisono.


– ¿Engranajes?...



Dicho esto siguen las huellas de Break. Ambos estaban impactados y tranquilos, Debían luchar contra un ejercito, se les ha otorgado una tarea muy difícil que suena imposible pero bien dicen que nada en la vida lo es, y eso querían creer. Tenían miedo de lo que pudiera pasar pero no podían retroceder, no tienen opción mas que seguir a Break el mundo ya no es como antes, tal vez todo lo que diga el hombre del futuro es verdad.

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Pasaban de las ocho de la noche y los científicos con batas blancas se encontraban en la cámara de control ubicada en Alaska revisaban en las pantallas cuantas personas seguían vivas las cuales eran las más resistentes. Todo el mundo estaba bajo su vigilancia, lo podían examinar todo con claras imágenes en tiempo real, como si fuera un Google Earth mejorado y con alta definición. Al examinar en Corea del sur, pueden divisar que esas tres personas que notablemente la maquina les indica que sus mentes son estables, han salido de la cuidad y se dirigen a las montañas lo que les parece muy extraño. ¿Como es que estas tres personas siguen vivas? ¿Y como es que no sufrieron daño en sus mentes? Esto despierta la curiosidad y rápidamente toman cartas en el asunto.



– Esas tres personas ¿Quienes serán? –Se pregunta uno de ellos– Son las mismas de la otra vez, al parecer son dos hombres y una mujer, dos jóvenes y uno de edad madura.

– Envía a dos soldados para que vayan  por ellos, ya sea con el fin de investigarlos  –Ordena el líder de ellos quien lucia mayor que los demás–

–Como ordene...



En un área de vuelo una mujer con largo cabello azabache y orbes avellana, bien armada con pantalones militares, botas de agujetas y una blusa negra que exponía su abdomen plano, sube a lo que parecía un helicóptero moderno, sin helices y en tono blanco de forma redondeada, casi silencioso al estar encendido, el cual por lo visto sería conducido por un hombre vestido de soldado, rubio con cabello muy corto quien ya esperaba a la mujer dentro de la nave. La puerta se desliza de un lado a otro para cerrarse y se eleva al cielo dirigiéndose a su destino: Corea del sur. Un radar en el interior de la nave les indica el camino a seguir y la ubicación de tres individuos que resultan de interés para los científicos y gobierno de los E.U.


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martes, 26 de marzo de 2013

Saranghae Oppa! [ Sin poder detenerlas ]








Capitulo.- 28       – Sin poder detenerlas –





Era cierto que Luna podía dudar de las palabras que había escuchado en voz de CL, sin embargo los sentimientos que le había provocado esa duda iban más haya, inclusive le impedían poder pensar con claridad. Algo en su interior se revolvió produciéndole una clase de enojo, con sus ojos brillosos retira de un manotazo la mano de Taeyang que tocaba su rostro.



– ¿Estás saliendo con Chaerin? –Le pregunta frunciendo el ceño.

– ¿De que estás hablando? ¿Como puedes pensar eso? –Hace un gesto de sorpresa– ¿Fue ella quien te lo dijo? –Indaga preocupado un tanto nervioso.

– ¡¿Por que me mientes diciéndome que me amas?! ¡Teniendo a Chaerin contigo! ¿Crees que soy una tonta? ¿Lo crees? –Da un paso hacia el y lo empuja, pero no consigue moverlo como desea.

– No, no, eso no es verdad –Con sus manos al frente como queriéndola tocar– Luna cálmate  por favor, créeme que sería incapaz de mentirte, escúchame, no estoy saliendo con nadie, ahora solo estoy contigo.



Ella sacude su cabeza suavemente y desvía su mirada, conteniendo sus ganas de llorar.


–Nunca pensé que tú serías así –Alza su mirada para verlo a los ojos– Escúchame bien Young bae... –Con voz quebrada– Tú y yo, ya no somos nada, ni siquiera asistente y jefe, renuncio, también olvídate de todo –Da media vuelta y carga su bolso, acto seguido sale de la habitación.

– ¡Luna! –Corre tras ella, hasta la puerta con la intención de alcanzarla pero su inseguridad y tristeza lo obligan a permanecer fuera de la puerta viendo como se aleja sin poder articular una palabra más. La ha perdido.

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¿Y a donde iría Luna a tan altas horas de la noche? Faltaban minutos para la una de la mañana. Sería imposible conseguir alguna clase de transporte que la llevará a alguna parte, ella solo quería irse muy lejos, no lo podía soportar.
Aquellas palabras que CL le había dicho creyendo que respondió Taeyang revoloteaban en su cabeza atormentándola y ocasionándole un abundante brote de lágrimas que transformaron su rostro a uno visualmente lacrimoso.

Caminaba alejándose cada vez más de la mansión, sin mirar atrás, abandonando el que fue su hogar, su trabajo y su más intenso amor, aunque su corazón no lo aceptaba.
Deseaba hablar con su hermana, pero sabe que en estos momentos ella duerme profundamente y tiene el conocimiento que a Cat no le agrada en absoluto que interrumpan su sueño, despertaría con mal humor y no estaría apta para escucharla, no serviría de nada, necesita a alguien de confianza con quien hablar, alguien que no fuera uno de ellos. Definitivamente ese era el mismo que una vez le dijo que no importaba la situación o la hora, el siempre estaría disponible para ella y a como de lugar iría hacia donde sea que se encuentre por que no esta sola, puede contar con él.



–( Osiel, eres lo único que necesito, creo, creo que ya me he dado cuenta ) –Piensa mientras hace un alto cerca del auto de Daesung y recargándose en él, sin poder dejar de llorar silenciosamente coge su celular y llama a su amigo, esperando ansiosa que tome la llamada– (Espero y no se enoje y crea que solo lo busco cuando tengo problemas y lo necesito) –Aprieta sus labios.

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Taeyang se sienta con pesadez en el borde de su cama y resopla llevando su mano a la frente mirando abajo en señal de agobio. ¿Qué había pasado? Tanto que le había costado llegar a este punto con la dulce Luna y todo se vio rápidamente arruinado, por una simple llamada.
Lo ha perdido todo, ella ha decidido desaparecer de su vida, la única razón de su existencia y su inspiración se ha ido. Sabe que esa llamada que cambio a Luna en minutos, provino de CL esa mujer que anteriormente había llevado a cabo un acto atroz con Luna y Cat, no cabe duda que CL le ha mentido a la ingenua Luna ¿Como es capaz de hacer algo así? ¿No ha tenido suficiente con haberlas secuestrado y humillado aquella vez? ¿Cuales son ahora sus intenciones? Creía que esta última pregunta venía de más. Estaba claro que CL desea deshacerse de Luna, hacerle la vida imposible a los dos, puesto que él conoce muy bien los sentimientos que tiene CL hacia él. Un vago recuerdo regresa a su mente.



–Chaerin, por favor no te vayas... –Pronuncia Taeyang con claridad.


Cat voltea a ver a su hermana quien simplemente evitaba ver la escena. Los otros dos chicos miraban expectantes.



–¡Suéltame Youngbae!... –Se adelanta pero el no la suelta-

–¿Crees que no me daba cuenta?... Que tu me quieres...

–¡No importa!... –Con su cabeza inclinada sin voltear a verlo– ¡Se que no te gusto! ¡A ti te gusta ella! ¡Déjame ir! -Se libra, corriendo para alejarse rápidamente antes de romper en llanto-

–¡Chaerin! -Grita el chico dando un paso acelerado-



–( ¿Por qué actué así esa ves?... Eso ahora no importa, Chaerin siempre ha estado resintiendo mi rechazo, y por eso odia a Luna, por que yo la amo, que tonta es...)


No estaría tranquilo nunca, le hace falta Luna, pero por lo menos hablaría con la falsa CL para descargarse ¿Como podía detenerla? Se siente mal, al saber que no puede proteger a Luna de la malvada CL, como se lo había prometido.
Espera en su móvil a que ella conteste su llamada.


– ¿Young bae? ¿Que sucede? Estaba por ir a la cama ¿Todo bien oppa?

– Te voy a pedir que por favor ya no me llames así, no soy tu oppa –Con voz seria.



Al chico si que le costaba ser rudo y más con ella puesto que a pesar de todo es una mujer.


– Por dios... ¿En serio estás bien? Te escucho diferente ¿Sabes que hora es no? Me extraña de ti –Hablaba con una sonrisa burlesca escondida detrás de la linea.

– Iré al grano... Dime, ¿Qué fue lo que le dijiste a Luna y por qué se lo dijiste?

– ¡Oppa! Discúlpame pero, yo no recuerdo haber hablado con ella...

– Te dije que no me llamaras así –En un tono molesto– Por supuesto que si, hace un momento me llamaste pero, Luna fue quien tomo la llamada –Arrugando el ceño al hablar.

– ¡Ah! ¡Lo siento, de verdad lo lamento! Creo que me equivoque de numero, yo iba a llamarle a Teddy Oppa, pero creo que cometí un error  –Finge una risa– ¿Qué tonta no?

– Pero ¿Que estabas diciendo? ¿Que fue lo que dijiste para que Luna se sintiera así?

– Oh, no recuerdo muy bien... Ah si, si ¡Lo que dije! –Ríe escandalosamente–  Todo eso que dije fue en modo de juego, yo suelo llevarme así con Teddy oppa ¿Lo escucho Luna? Ah... Que pena, eso si que es un problema, créeme que nunca fue mi intención, parece que todo es un gran malentendido y todo por mi culpa. Discúlpame Young bae.



Esa falsa inocencia ni siquiera el adorable Taeyang se la tragaba, esta vez CL ha ido bastante lejos. Las asquerosas mentiras de la chica le hierven la sangre y lo hacen estallar.



– !Es suficiente Chaerin! ¡Deja de mentir! ¡ Deberías aceptarlo! ¡Yo no te amo! !¿Escuchaste?! ¡No te amo! ¡Al contrario te odio! ¡Te odio como no tienes idea! ¡Y si no es necesario no quiero verte!

– Oh... Olvidas que trabajamos para la misma compañía ¿No es verdad? –Suelta una risa burlona– Quieras o no, tienes que fingir que nos llevamos bien ¿No es así?  Tienes que verme en algún momento, abrazarme, tomarte fotos conmigo, etcétera. ¿Lo sabes cierto? Como la hermosa familia que somos. Sabes que a appa YG no le agradan las rivalidades ni el odio entre hermanos. Tenemos una imagen que cuidar ¿Cierto?. Además se perfectamente que no me amas ¿Crees que me importa a estas alturas? He llorado mucho ya... Así que no me importa... Vive bien Young bae –Cuelga sin más.


El joven cantante con un semblante rígido retira su móvil de su oreja y libera un suspiro.
¿Que puede hacer ahora? Todo indica que CL no esta satisfecha ¿Como protegerá a Luna? Si se ha ido lejos de él. Aparte no puede simplemente borrar a CL, por qué ella tenía razón. La frustración se hace presente, abrumándolo más.

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Tal y como se esperaba el joven Osiel fue a recoger a Luna y la llevo a su mansión donde planea hospedarla el tiempo que sea necesario.

El rubio chico usando una bata para dormir se dirige a la cocina junto con Luna, tiene que hablar con ella, además necesitaba mitigar el sueño. Al estar los sirvientes de Osiel ausentes, sin importar la hora, Luna se ofrece para preparar un exquisito y humeante café.
Asentándose en una de las salas de la enorme casa, la pelirroja chica coloca la taza ante Osiel llevando consigo la otra, prueba un poco al tomar asiento a un lado del chico y mira el suelo pensativa, esperando lo que sea que el chico tenia que decirle al respecto. Luna ya le había contado todo y la expresión en el rostro de Osiel se veía diferente como si algo lo agobiara internamente.
Estando solos hablan en inglés.


– Luna, puedes quedarte aquí el tiempo que gustes –Pronuncia en voz baja tomando del café.

– No podría, solo será por esta noche y mañana conseguiré un departamento nuevo, aún tengo que hablar con mi hermana e ir por mis cosas que he dejado en casa de ellos, quizá Cat me haga ese favor. – Mirándolo a su lado con el café en sus manos.

– Olvida tus cosas yo puedo comprártelo todo...

– Sabes que no lo permitiré Osiel, eres muy amable –Sonríe leve.

– Por eso, te sugerí que regresaras a Canadá,  sabia que te harían daño –Viendo el café con seriedad– Yo no quería que nadie te lastimará de nuevo, los coreanos son así, no son nada amables. –Toma un sorbo de su café y voltea a verla– El es una celebridad y como tal, lleva una vida llena de líos, aunque no parezca.

– Quizá, mi error fue no irme a Canadá esa vez. Pero aún estoy a tiempo, a lo que me ha dicho Cat, mañana por la tarde vienen mis padres, hablaré con ellos y probablemente regrese a Canadá junto a ellos, será lo mejor ¿Cierto?



Luna decía una cosa pero pensaba otra. Algo en su interior dolía intensamente y le pedía a gritos que no se fuera más lejos de Taeyang. ¿Será que el Sol y la Luna están destinados a vivir separados? ¿Por qué piensa huir? Es su forma de ser, huir de los problemas, huir de lo que no le gusta y olvidarlo, siempre ha sido así de débil,  no tiene ese don de luchar, no es tenaz, no es fuerte.


– Por supuesto que sí... –Responde Osiel– Aquí no haces mas que sufrir, ya te lo había dicho, esos tipos... Los odio. Se sienten con todo el poder solo por que tienen fama y dinero, nunca maduraran así. –Le da otro sorbo a su café.

– Osiel... –Apenas sonríe viéndolo a los ojos.

– Me alegra que tomes esa decisión ¿Tú hermana ya no te ata?

– Ella será la mujer de Jiyong próximamente, el la cuidará por mi –Sonriendo.

– ¿Estás segura? –Enarca una ceja.

– Si, eso creo... Si no es así, ella puede contar contigo ¿No es así?

– No lo creo... Yo también volveré a Canadá en un mes. Papa llevará a cabo otro viaje de negocios, al parecer a terminado aquí –Suspira– Es agotador viajar continuamente...

– ¿Te iras?

– Sí, posiblemente nos veamos en Canadá ¿Genial no? –Esboza una sonrisa.

– Si, es genial... –Dice insegura y mira a otra parte bebiendo su café.



Osiel era incapaz de revelar sus sentimientos, al menos no por el momento, sabia que no era el instante adecuado para decirlo. Tal parece que todo marcha a su favor. Luna siempre acude a el cuando no encuentra salida y ese tal "Young bae" Ha llegado a lo que él más esperaba.

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Siendo medio día el joven bailarín baja las escaleras encontrándose justamente con quien deseaba hablar. Seungri tenia a Minhoo contra la pared con sus brazos a sus lados y le hablaba al oído suavemente. Taeyang algo incomodo ante la escena se atreve a interrumpir.



– ¡Seungri! –Exclama acercándose a él.

– ¡Oh Hyung! ¡¿Que tal?! –Se aparta de la chica pero toma su mano acercándola a su cuerpo– ¿Como te fue anoche?  ¿Todo salio bien? –Eleva sus cejas sonando interesado.

– Dime ¿Tú fuiste quien tomo mi móvil y le envió un mensaje a Luna para citarla e hiciste lo mismo con el celular de ella? ¿Cierto?

– ¡Oh si! ¡Fui yo! ¡Pe-Pero fue por una buena causa Hyung! ¡No me mates! –Alarmado tiembla haciéndose para atrás.


Minhoo solo ríe divertida a un costado del maknae.


– No te mataré, pero, no vuelvas a tomar mi celular sin permiso –Lo señala dándole énfasis a sus palabras.

– ¡Entendido! ¡Oye, oye Hyung! –Se aproxima más a él atrayendo a Minhoo– Y... ¿Que paso anoche? ¿La llevaste a la cama? –Emocionado al verlo.


Recibe un codazo en una costilla por parte de su novia.

– ¡Ah! ¡Oye eso dolió! –Voltea a verla.


Taeyang avergonzado y triste resopla y mira a un lado sin decir nada más.


– ¡Oye, oye! ¡¿Que significa ese silencio?! ¡No me digas que no paso nada! Que aburridos son. ¡Hyung! ¡Aún eres muy joven, deberías divertirte más!


Minhoo observa a Seungri y se acerca a su oído...


–Seungri... –Lo llama su chica en un tono suave y cuando capta su mirada le indica con un gesto que se callara y viera a Taeyang.



El joven bailarín con sus labios sellados seguía viendo a un lado y sus ojos se llenan de lágrimas que poco a poco caen una seguida de otra. Apretando sus puños trata de retener todos esos sentimientos, cerrando sus ojos. Articula en voz débil.


– Luna se marcho... Me pidió que olvidara todo, ella ya no quiere saber nada de mi...


Posteriormente Seungri queda callado con un rostro de asombro, sin poderlo creer y Minhoo adopta una expresión afligida bajando su mirada, compasiva.

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El orgulloso líder después de almorzar con Cat, la deja en casa y le pide que lo espere puesto que tiene un asunto que arreglar con Kiko. Hizo un espacio en su apretada agenda para ir a buscarla. Hace unos minutos le llamo y ella esta dispuesta a escucharlo. En este momento esta por llevar a cabo una sesión de fotos para una conocida revista y Gdragon llega hasta ahí adentrándose hasta el cuarto donde arreglaban y preparaban a la modelo. Ella admiraba su belleza frente a un amplio espejo sentada en tanto unas chicas le daban los últimos toques de maquillaje y peinado.


En el lugar reinaba la tranquilidad, cuando el ruido de las puertas abrirse de par en par repentinamente, atrapa los sentidos de todas las chicas robando fácilmente su atención. El joven vestido de forma ostentosa tan digno de el, entra haciendo gala de su tan cuidado y brillante aspecto, sin duda se destacaba y era fácil detectarlo. Las chicas estaban inquietas al igual que lo estaban sus corazones, sabían quien era ese chico que ha entrado sin permiso. Excepto Kiko, ella sin prestarle atención seguía viéndose al espejo sin inmutarse.


– ¡Kiko tenemos que hablar! –Molesto.



Ella al escucharlo ignora los murmullos de las chicas a su alrededor y se levanta para presentarse ante el. Ambos sabían que esta escena que ha desenvuelto Gdragon no haría mas que aumentar los rumores que existen de ellos, pero no les importaba en absoluto.


– ¿De que tenemos que hablar?



Gdragon entra en la ira y viendo a las chicas ajenas a la situación.


– ¡Váyanse todas de una maldita vez! –Grita dando una orden con prepotencia.


Las chicas algo nerviosas y espantadas dejan lo que hacían y lo que tenían en manos para salir dejándolos solos. Kiko suelta una carcajada y cubre sus labios con su mano.



– Vaya, vaya, tal parece que no haz cambiado...

– Kiko ¿Por qué mierda le dijiste a mis padres que me casaría? ¡Eso no te incumbe!

– Oh, resulta que tus padres me quieren como tu linda esposa ¿Lo olvidas? –Alza una ceja al hablar.

– ¡No me importa lo que mis padres quieran! ¡Suficientes problemas tengo ya con los padres de Cat! ¡Hazme un favor y búscate tu propia vida! ¡Esta es la mía y yo decido que hacer con ella!

– Eso deberías decírselo a tus padres, no a mi –Se cruza de brazos y lo mira altanera.



El chico la sujeta con fuerza de la manga de su blusa, jalándola hacia el para encararla.


– ¡Escúchame bien! ¡No quiero volver a verte! ¡Ni quiero que veas a mis padres! –Masculla cerca de su rostro– ¡Creí que eras mi amiga, pero vienes y me haces esto! ¡Eres una perra maldita!

– Por favor Ji –Expone una tenue sonrisa– Tus padres son quienes me buscan, ellos me aman ¿Entiendes? No tiene caso cuanto te esfuerces, de todas formas seras mio. Quieres tener control de tu propia vida, pero tus padres te siguen atando ¿No es así? . –Mira a otro lado– Suéltame antes de que llame a seguridad.

– ¿Por qué haces esto Kiko? –La suelta y la mira interrogante, más tranquilo.

– Eso que importa... –Pronuncia con desdén, sin dirigirle su mirada mientras acomoda su manga, que ha quedado un poco arrugada por su agarre.

– ¿Como supiste lo que haría? ¿Quien te lo dijo?

– Eso que importa... –Voltea a verlo con sus ojos entrecerrados– Preocúpate por ti –Pasa por un lado de el golpeándolo con su hombro y sale del sitio.



Gdragon refunfuña viendo el suelo con el entrecejo fruncido. Quedándose con la duda y el pendiente de la entrometida Kiko.

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Un poco antes de que dieran las cinco de la tarde. Gdragon junto a Cat van en un auto rumbo al aeropuerto para recibir a los padres de Cat y Luna.

Cat ya había hablado con su hermana previamente, sumándose una preocupación más para ella, no quería que Luna se marchara a Canadá.
La chica contacta con sus padres vía telefónica y los esperan en un determinado lugar dentro del aeropuerto. Los nervios crecían conforme pasaban los segundos dentro de la linda pareja. Finalmente Cat reconoce a sus padres que arrastrando sus maletas con ruedas caminaban acercándose a ellos. Por lo visto traían también a su hijo menor y hermano pequeño de las chicas. Un niño de aproximadamente diez años, de cabello rubio alborotado, facciones muy parecidas a Cat, vistiendo una llamativa sudadera con capucha naranja. La rubia madre y el pelirrojo padre se detienen frente a ellos y en ese momento Gdragon queda como paralizado al fin puede conocer a sus futuros suegros, quienes formarían parte de su familia. Inmóvil y muy tenso se mantiene tieso como un tronco sin saber que decir en inglés o como actuar, los observa callado. Cat nota la reacción de su novio y mirándolo con el rabillo del ojo, vuelve su mirada a sus padres regalándoles una sonrisa. 


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