domingo, 29 de enero de 2012

Bajo La Luna [Perturbación]






Capitulo- 5                                                -Perturbación- 




Dos semanas después...

Era una noche tranquila y silenciosa, el reloj del dormitorio de Sasha marcaba las dos y media de la mañana, la joven pelinegra se encontraba envuelta en un pacifico sueño, cuando una extraña voz como de un hombre susurra su nombre y sus ojos se abren de par en par, pasando su dorada mirada por la oscura habitación. Había olvidado encender su pequeña lampara... Nerviosa e intranquila abraza su oso y cierra lentamente sus ojos intentando recuperar el sueño, acostada en un costado...

-Sasha... -Se escucha que susurran otra vez su nombre y vuelve a abrir sus ojos, sintiendo como si algo que la estremece pasa por su espalda, y mira hacia el rincón más oscuro de la recamara, su corazón se descontrola-

Levanta su espalda del colchón quedando sentada...
Ese inquietante temor llega a ella, cuando puede vislumbrar un par de ojos rojizos, rasgados como los de un gato, pero estos más bien eran diabólicos. La miraban fijamente y Sasha queda como paralizada al verlos, quiere gritar pero no puede, sin parpadear sostiene su mirada en ese par de orbes carmesí y puede percibir el aroma de incienso que invadía su habitación, este olor empieza a marearla y entre cierra sus parpados, viendo medio borroso, aquellos orbes desaparecen de un abrir y cerrar de ojos.
De repente un desquiciado pensamiento llega a su mente... Que la hace abandonar su cama y su oso, caminando con sus pies descalzos y en pijama hacia la ventana, rápidamente corre la cortina y la abre entrando una ventisca de aire, que mueve sus cabellos hacia atrás, y dobla su pierna para colocar su rodilla en el borde de la ventana, pensando en tirarse desde lo alto de la mansión, para terminar con ese miedo que la persigue.
Se sube a la ventana abierta, sintiendo el frío aire chocar en la piel de su rostro, dispuesta a hacerlo, permanece así unos segundos, viendo hacia abajo, notando que es una gran altura y observa la luna dudando en hacerlo por un segundo, cuando esa misma voz susurra a su oído...

-Hazlo... Déjate caer, hazlo.

-Yo... -Comienza a temblar y cierra sus ojos, sintiéndose insegura-


Hace su cuerpo hacia delante con sus parpados cerrados, saliendo de la ventana al impulsarse, pero en eso, siente que unos brazos rodean su cadera y la jalan hacia adentro cayendo sobre un cuerpo, alterada y asustada se levanta inmediatamente y gira su mirada al suelo...


-E-Elliot... -Lo nombra al ver al rubio tendido en el suelo, sobando su nuca con sus ojos cerrados-

-Lo siento, debí cargarla en mis brazos, para que no se lastimara, pero... -Ruborizado se levanta del piso y la mira- ¿Esta bien? ¿Por que iba a hacer eso?... -Cuestiona preocupado al incorporarse y verla-

-... -Sus orbes ámbar se hacen vidriosos y con un rostro afligido corre a el y lo abraza- !Elliot!!

-Señorita Sasha... -Le corresponde sorprendido por su acto-

-!Tenia mucho miedo! !No me dejes sola! ! Quédate conmigo! -Lo observa con anhelo-

-Pero... -Ligeramente sonrojado-

-!No quiero dormir sola!...

-Sería algo indebido...

-!No me importa! -Lo estrecha con sus brazos cerrando sus parpados y temblando-

-B-Bueno... -Se sonroja más y la abraza cálidamente- Me quedare con usted... Venga -La retira un poco de su cuerpo para tomar su mano con respeto y llevarla a su cama- Acuéstese por favor, yo rezare por usted... Aquí cerca -Arrastra una silla haciendo ruido, acercándola a la cama y sonríe- 

-Pero... ¿Por que entraste a mi habitación? Justo en el momento que... -Pregunta al estar sentada en su cama- 

-Lo presentí... -Ríe leve-... -Se sienta en la silla y la observa, sacando de su bolsillo el rosario de perlas- 

-Quizá eso no sea necesario, Elliot... -Musita al acomodarse en su cama, entrando en las sabanas- 

-¿Mm?... 

-Albert me dijo... Que todo lo que me ocurría era mi imaginación... Nada es real... Y... Con solo tenerte conmigo basta... -Le sonríe- 

-No, no es así... 

-!Claro que si! -Frunce el ceño- !Es mas lógico!! Es mi mente... El me dio esa teoría... Haber ¿Que me puedes decir tu?... Dime ¿Que es eso que tienes en tus manos? ¿Para que sirve? ¿Quien es Dios? ¿Que fue lo que vimos juntos el otro día?... -Relaja sus facciones y adopta un rostro serio, al confundirse- 

-No hace falta que yo le de una teoría... Ya que hay pruebas, muy claras... Usted acaba de preguntar ¿Que fue lo que vimos juntos el otro día?...¿No le parece extraño que lo hayamos visto al mismo tiempo? ¿Como puede ser eso su imaginación?... -Serio- O tal vez, su imaginación y la mía se pusieron de acuerdo y transmitieron exactamente la misma imagen... -Dice lo ultimo con sarcasmo, sonriendo leve- 

-... !NO! !NO! !NO! !No puede ser! !No es real, no es real, no es reaaal!!! -Comienza a repetir lo ultimo una y otra vez cubriéndose completamente con la sabana y temblando- 

-Tranquilícese por favor... -En un tono suave, y Sasha guarda silencio- Esa es una prueba de que esto es real... No se engañe... Y... -Baja su mirada entristecido- Disculpe si la confundí más... No fue esa mi intención. 

-... -Descubre su rostro y lo mira de reojo ya mas serena- 

-Lo lamento... De verdad... Creo que solo la confundí en lugar de ayudarla... Vera yo... he tenido esta clase de experiencias desde temprana edad... Cada que me sucedía algo moría de miedo, pero... Gracias a Dios, pude vender ese temor... Que parecía no tener final... -Sonríe elevando su esmeralda mirada para verla- 

-¿Dios?... 

-Usted no cree en nada ¿Verdad?... Es por eso que lo desconoce todo -Le muestra el rosario y suspira- Increíble... -Mira hacia otro lado- Se que no es de mi incumbencia... Pero ¿Sus padres o algún familiar nunca le explicaron ni contaron nada sobre Dios? -Frunce el ceño con extrañeza al dirigirle su mirada- 

-A nadie le importo... Apenas me dirigen la palabra, cuando los llego a ver... -Cierra sus ojos- Mis padres siempre están ocupados, en viajes por negocios, trabajo.... 

-Ya veo... -Libera un suave suspiro- Por ahora, le voy a pedir que por favor intente descansar, yo rezaré y me quedare aquí hasta que se duerma... -Se curva una tenue sonrisa en sus labios- 

-Bueno... -Murmura permaneciendo con sus parpados cerrados y piensa- (Elliot tonto, no me respondió mis preguntas.... ¿Que es un rosario? ¿Quien es Dios?... Bah, no me importa... De todos modos, solo Albert, tiene razón) 


Elliot, con toda la fe que podía tener, rezo el santo rosario, pidiendo ayuda celestial, anhelando en su interior que su ama, pueda dormir, hasta el amanecer... Sin ser atormentada por lo que el creía, eran demonios. 
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La luz del día alumbra cada rincón de la habitación, la ventana que había abierto Sasha, estaba cerrada con las cortinas en su lugar. 

Cuando Sasha abre sus ojos, frotándolos con sus manos para despejar el sueño, se levanta de su cama y observa, la silla donde estaba sentado su mayordomo... 


-(Solo pude dormir... Por que sabia que el estaba aquí conmigo... Sí, solo por eso....) -Piensa convencida y se dirige al armario para buscar su vestido negro con blanco para vestirse adecuadamente- 


Sasha recuerda lo que sucedió en la noche, lo que estaba por hacer en la ventana, y le sorprende tanto, que no puede dejar de pensar en eso, la imagen de aquellos ojos rojos, no se va de su mente y repentinamente le entra un miedo... 

Ya vestida, mira a su alrededor, estando en su habitación... Todo en ella, le parecía extraño... 


-(Que tontería... Eso no puede ser real... ¿Pero por que sentía que algo me incitaba a suicidarme?) -Ríe un poco en soledad y sale de su habitación-

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Era jueves, un día más, en el que debía asistir a clases, pero, decide no ir... Con lo que le paso anoche, no se siente capaz de soportar la escuela, ademas no podría controlarse y les contaría todo a una de sus compañeras, y eso era lo que quería evitar. 

Baja por las grandes y amplias escaleras, llevando en sus brazos ese oso de felpa, después de la hora de escuela, caminando hacia una puerta, abriéndola y entrando a la sala de lectura de la mansión, para leer un poco, quizá así, dejaría de pensar en lo sucedido... 
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En la cocina, Stacy limpiaba la mesa blanca, mientras escuchaba a su hermano. 


-A ella le ocurre lo mismo que a mi... Pero, no quiere creer en Dios. 

-Eso que... -Seria, sigue limpiando la mesa con un paño- 

-¿Que?... -La observa con extrañeza cruzándose de brazos- 

-Sabes que yo no creo en esas tonterías de Dios, solo tú crees en eso Elliot -Detiene su tarea para verlo- 

-... -Suspira y baja su mirada- Sea como sea... Quiero ayudarla... 

-... Ajá -Terminando de limpiar la mesa, va y acomoda algunos platos para luego comenzar a lavar una de las vasijas- 

-Por cierto... No bajo a desayunar... (Aunque, quizá se quedo dormida, ayer durmió muy tarde) 

-¿Que?... Por andar distraído se te olvido ir a su habitación, como todas las mañanas y pedirle que baje a desayunar... -Lavando las vasijas dándole la espalda- 

-Tch... Es verdad -Mira el suelo- ¿Ya se habrá ido a la facultad? 

-Te preocupas demasiado por ella...No eres su madre, eres su mayordomo... -Termina de lavar una vasija y comienza con otra- 

-... Tienes razón -La mira, sonrojándose- Pero... 



-(La amo...) 

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Una  inevitable preocupación nace en el interior de Sasha... 

Y buscando el libro indicado en uno de los libreros, recuerda las palabras de su Psicólogo sobre esa situación... 



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-No lo sé, no estoy segura... Pero es algo horrible... Quizá son fantasmas, demonios... Algo maligno -No deja de mirarlo-




-No lo creo… Sasha, tu no debes sentir miedo… Ya que todo eso que percibes, es producto de tu propia imaginación, todo es mental…


-¡Pero Elliot rezo y todo acabo! –Casi desesperada-




-Dime… ¿Después de esa noche cuando el rezo… ¿Realmente todo acabo?... Dijiste que solo fue una sola noche, cuando lograste dormir bien, y fue cuando él estuvo contigo… Y después de esa noche, todo continúo igual… ¿O no?


-Si… -Se entristece y desvía su mirada-


-Tú te sentiste tranquila por la compañía de tu mayordomo, por eso pudiste dormir bien… Al sentirte sola, comienza tu mente a crear presencias imaginarias, haciéndote alucinar, para que no te sientas sola… No fue por que él rezo, solo fue por su simple compañía… Se podría decir que el calmo tu miedo y te dio tranquilidad, eso fue todo…


~

Toma un libro de pasta dura color verde, y camina hacia uno de los finos sofás, para sentarse cómodamente poniendo el oso a su lado, comenzando a leer la primer pagina...


-(Por más que quiero creerle a Albert... No dejo de cuestionarme todo... Uno de los dos esta mintiendo... ¿Sera Albert o Elliot?... ¿A quien debo creerle?.. !Ya basta!) -Fija su mirada en el libro, acercándolo mas a su rostro- (Tengo que olvidarme de todo, ya estoy harta... Me concentraré en leer y no me importa haber faltado a clases... Tengo que relajarme o no podre leer...Ni olvidar, todo...) -Pone atención en el libro, totalmente sola en esa habitación-

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jueves, 26 de enero de 2012

Lovely Rose [Última alternativa]





Capitulo-25                                          -Última alternativa-





Sebastian ya no sabe como defenderse y al ver como Ash esta a punto de darle el ataque final, solo abre completamente sus parpados, abriendo sus labios ligeramente.
Se escucha el sonido de una moto cierra y Ash hace un gesto de gran asombro sintiendo un ardiente dolor a lo largo de su espalda…

-¡Aaah!! –Emite un grito desgarrador y la espada se le cae de sus manos-… -Se debilita por el dolor y cae al suelo-

-¡Ajá!! ¡Eso te ganas por hablador!! –Exclama Grell apagando su moto cierra manchada de sangre- ¡Y nadie lastima a mi Sebas-chan!! –Frunce el ceño y se acerca a Sebastian- ¡Sebas-chan! ¡¿Estas bien?! –Toca su hombro preocupado-

-… -Jadeando levemente por el dolor, aun tocando su brazo lastimado y con una irritada expresión lo observa- S-Si… No es muy grave, Grell-san… -Lo mira y le sonríe-

-¡Pero mirate estas sangrando! –Se sonroja- ¡Oh!... Estas sangrando… -Cambia su tono de voz y sonríe lascivamente-


El cuerpo de Ash tiembla un poco y comienza a moverse para levantarse del suelo, poniéndose en pie lentamente…

-En verdad… C-Creen… ¡¿Qué es tan fácil?! –Grita al verlos-

-… -Grell se posiciona frente a Sebastian encendiendo nuevamente su moto cierra dispuesto a defenderlo-

-Grell-san… -Murmura el demonio, posando su mano en su hombro y asercando sus labios a su oído- Es imposible vencerlo, mientras posea esa espada… -Musita-

-¿Eh?... ¿Por qué? –Hace un gesto de extrañeza-

-Solo, no lo intentes por favor… Una herida mas y estaré muerto…

-¿Qué tanto murmuran entre ustedes?... –Toma su espada levantándola del suelo y los mira molesto-

-Ash-san… -Lo nombra el demonio de orbes carmesí- Me temo que tendré que retirarme… La noche casi termina y… Tengo un amo que atender… (Me gustaría darle su merecido, pero es imposible por ahora… Lo mejor será irme) –Piensa, y se traza una burlesca sonrisa en sus labios- Pero, podremos enfrentarnos en otra ocasión, le prometo que a la próxima, no importarán las circunstancias y me quedare en la batalla, hasta el final… Discúlpeme por favor… -Sin borrar esa sonrisa se inclina en modo de reverencia, y ríe entre dientes maliciosamente rodeándole un aura negra que gira a su alrededor y desaparece dejando plumas negras que caen al suelo-

-¡Sebas-chan! –Exclama Grell con un rostro triste-

-… -El ángel frunce el entre cejo- No me esperaba mas de un demonio… -Da media vuelta y mueve sus alas elevándose del suelo y volando-

-… ¡¿Pero que paso aquí?! –Se cuestiona Grell cruzando sus brazos sin comprender, al quedar solo-

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El sol iluminaba londres… Fuera de la mansión Phantomhive todo era tranquilidad y silencio…
Dentro del despacho del joven conde, Ciel. Sebastian nuevamente se disculpaba con su amo, por fallarle, inclinando su cabeza en una reverencia, tocando el suelo con su rodilla.

-Tch… -Ciel se molesta tanto que ni siquiera lo quiere ver, así que mira hacia otro lado y le da su espalda cruzándose de brazos muy indignado-

-Bocchan… Lo lamento profundamente, no pude hacer nada al respecto, ese ángel custodia a la señorita Shinku, y posee un arma poderosa… Mientras posea esa espada que es intocable para demonios, será inútil… Mis mas sinceras disculpas…-Decía manteniendo esa reverencia-

-Imposible… ¿Dices?...

-Así es…

-Necesito más información sobre ese tal anillo… Ahora se que ese ángel lo controla y que ese anillo es capaz de enamorar a quien lo porte, aunque aun no entiendo ¿Por que me afecta a mi también?

-Según el, es por que su alma fue dividida en dos partes, y una de ellas la posee la señorita Shinku…

-Sea como sea… Debo destruirlo… -Deshace su posición y aprieta sus puños- Sebastian, no sabes como pienso en ella, y la sueño, casi a diario… -Cierra sus ojos frunciendo el ceño, dándole la espalda-Es una locura… De algún modo, debo acabar con esto.

-… -Con seriedad en su rostro, permanece en esa reverencia-

-Si tú no eres capaz de traérmelo, entonces eres inútil…

-Bocchan…

-Yo… Personalmente… Tendré que ir a la mansión Trancy… (Estúpido demonio…)

Ciel siente rabia en su interior, demasiada para un simple niño, ya que tendrá que rebajarse a tragarse su orgullo, por que quiere saber sobre el anillo, mantiene activa esa parte de él, la que se niega al amor, que poco a poco lo invade…

-Muy bien… -Dice Sebastian y rompe la reverencia incorporándose, cerrando sus ojos- Pero recuerde bocchan que el joven Alois Trancy no quiere verlo en su mansión, es probable que no sea bien recibido.

-No importa, y eso lo sé… Dime –Lo mira de reojo molesto- ¿Qué sugieres que haga?... Es la única manera… Deseo hablar con Alois y Shinku Trancy… Tengo que eliminar este sentimiento a como de lugar, aun si debo arriesgar mi dignidad…-Se gira, encarándolo-

-Sí… -Asiente leve con su cabeza, manteniendo un rostro inexpresivo- Entonces Bocchan.. ¿Enviara una carta de aviso o prefiere llegar de improviso?... –Lo mira-

-Solo llegaré, no hacen falta las formalidades… Llegaré tal y como él lo hacia… -Camina hacia su escritorio y se sienta- Por lo pronto, tráeme  té… -Toma unos papeles y comienza a leerlos cubriendo su rostro con estos, para no verlo-

-Como ordene… -Reverencia y camina hacia la puerta-

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El ángel Ash se había curado y vigilaba el jardín de la mansión Trancy, donde se podía ver a Shinku y Alois, tomando té, juntos…

-(Mi valiosa alma, ya falta poco yo lo sé… Solo hay que esperar más… Hasta que Ciel Phantomhive reconozca en su totalidad su amor y pronuncie esas dos palabras desde sus sentimientos, serán unidos por un lazo invisible que sera irrompible, después yo, podre comenzar la purificación y cuando sean purificados serán inmunes a los demonios, ellos no podrán tocarlos ni devorarlos, quedando sus almas salvadas…) –Pensaba con una sonrisa al ver a Shinku como aún tomando té, tenía en su brazo el peluche “Kun-Kun”- (Ya no falta mucho…) –Ríe levemente-
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El niño rubio se comenzaba a sentir algo atraído por Sarah, además sabía que Claude la quería y por simples celos, quería tenerla antes que él… Así que decide actuar rápido ya que comenzaba a aburrirle, como era de tímida y el quería mas acción.

-Sarah… -La nombra en un tono suave al mirarla-

-¿S-Si?... –Lo mira sonrojada-

-Acompáñame a mi habitación… -Sonríe y se levanta de su asiento dejando a su prima sola con Grell y Suiseiseki sin importarle-

-Alois… -Lo llama Shinku y se molesta al notar que la ignora- Tch…

-¿Más té? –Se inclina Grell sosteniendo la tetera dorada con una tenue sonrisa-

-Sí…

-… -Le sirve siendo lo más cuidadoso que puede y aun así derrama un poco en el vestido de la rubia-

-¡Grell!!!! –Exclama Shinku molesta-

-¡Lo sientooo!! –Grita haciendo eco a sus alrededores-

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Al estar los dos en el dormitorio de Alois. Sarah permanece seria e inmóvil mirándolo…

-Sarah… -Se aproxima a ella y la toma de su muñeca jalándola hacia él y tirándola en la cama con el ceño fruncido-

-¡Ah! –Sonrojada cae sobre la cama y cierra sus ojos- Alois-sama… -Pronuncia suavemente sin comprender-

-¡Tú!... Eres mía ¿Verdad Sarah?... –Camina al borde de la cama y la observa subiéndose sobre ella, mirándola fijamente-

-S-Si… -Muy ruborizada desvía su mirada-

-¡Así que debes quererme solo a mi!... No a Claude –Susurra lo ultimo y acerca sus labios a los ajenos, estampando su aliento- Te quiero Sarah… -Musita casi rozando sus labios-

-… -Sorprendida entre cierra sus ojos sin decir nada-

-Sarah… Se mi amante… Sera nuestro secreto… Si aceptas me harías muy feliz… -Menciona en el mismo tono y une sus labios con los de ella suavemente cerrando sus ojos-

-… -Abre mucho sus ojos, aumentando el rubor de sus mejillas-


Permanece así unos segundos, al ser un niño, era inexperto al besar, así que solo permanece con sus labios unidos en un beso infantil, se separa lentamente y la observa relamiendo sus labios…

-…Sí –Responde tímida con sus ojos medio cerrados y enrojecida hasta su nariz-

-¡Genial!! –Exclama y sonríe alegre alejándose de ella para ponerse en pie-

-Alois-sama yo… -La interrumpe-

-¡No te iras Sarah!! –Frunce el entrecejo y corre a cerrar la puerta colocando su espalda contra ella-¡No te iras! ¡Te quedaras aquí y…! –Le dedica una mirada llena de picardía- Nos besaremos hasta desgastar nuestros labios… ¡Eso es lo que quiero! –Sonríe ampliamente-

-S-Si… -Se sienta en la cama enrojecida de sus pálidas mejillas, dirigiendo su verdosa mirada al rubio niño-
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Ciel estaba dispuesto a salir de la mansión, frunciendo el ceño…

-¡Bocchan! –Le llama en un tono elevado su mayordomo, acercándose hacia el apresurado- ¿Se va sin avisarme?...

-¿Por qué tendría que hacerlo?... Si no me sirves para nada... –Le dice al dirigirle una rápida mirada y seguir su andar-

-Bocchan… -Trata de tocar su hombro y Ciel con un manotazo lo rechaza-

-¡No me toques!... –Lo observa con enojo-

-… -Abre sus ojos con asombro- Bocchan… -En un tono mas bajo, relaja sus facciones-

-Yo iré solo… -Retoma su paso-

-¡Voy con usted!... –Lo sigue-

-¡No me sigas! –Vuelve a mirarlo, deteniéndose mas molesto-

-Pero… ¿Quién lo llevara?

-Tanaka se encargara de llevarme… Tú quédate aquí… Es una orden –Aplica énfasis a las ultimas palabras, mirándolo con determinación un momento, y se marcha escuchándose el resonar del taconeo de sus zapatos-

-(Poco a poco… Lo estoy perdiendo…)-Piensa al quedarse quieto y ver como se retira- Bocchan… -Murmura y cierra sus ojos, dando media vuelta para volver a sus labores-

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La carroza que era conducida por Tanaka, se detiene al llegar al frente de la gran mansión Trancy….
Ciel posa un pie fuera de ella y después el otro, bajando y quedando inmóvil al ver la mansión frente a sus ojos, no sabia que podría llegar a pasar… Sabe que es peligroso enfrentarse sin Sebastian a Alois y Shinku junto con sus mayordomos, pero estaba completamente decidido a entrar y averiguar el mismo, sobre ese anillo.
Resopla cerrando sus ojos y comienza a andar hacia la puerta de entrada. Toca la madera con suaves golpecitos esperando…

De pronto muchos hilos casi invisibles rodean su torso aprisionándolo junto con sus brazos impidiéndole el moverse…

-… -Ciel solo mira a su lado donde se escucha una risita y unos pasos sin inmutarse, manteniendo su seriedad-

-Bien hecho Claude… -Dice Alois sonriendo al ver atrapado a Ciel en esos hilos- Creí habértelo dejado claro Ciel… ¡Que no quiero verte! –Exclama al borrar esa sonrisa y frunce el ceño con una mano en su cadera-

-… -Claude mantenía su compostura y ese rostro inexpresivo, a un lado de su amo-

-Tch… -Ciel lo mira de reojo y frunce el ceño-

-… -Alois ríe maliciosamente mirándolo- ¿Ahora que vas a hacer Ciel?... –Con una expresión malvada en su faz-

-… -Lo observa pensando que decir, sintiéndose muy molesto-


Ciel se encontraba completamente indefenso sin su mayordomo y eso al niño rubio parecía divertirle, para él seria como jugar con un perrito… Sebastian, se había ido a visitar a Charlotte… El joven conde estaba tan enfadado con su mayordomo que no pensaba llamarlo, prefería enfrentarse el solo a ese par, aunque le cueste la vida.

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lunes, 23 de enero de 2012

Bajo La Luna [ Sentimientos]


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Capitulo- 4                                              -Sentimientos-







La noche terminó y el día inicio…

Temprano, Sasha despertó con ánimo, después de haber dormido plácidamente, se sentía llena de energía y se alistaba para ir a la facultad.

Siendo atendida en el desayuno por su mayordomo quien se mostraba muy serio y callado como solía ser, ella se desesperaba, tenía muchas preguntas que hacerle, pero estaba algo insegura, no entendía por que ahora cuando veía al rubio sirviente, le entraban nervios…
La pelinegra de orbes ámbar, pensaba en sus adentros mientras comía…

-(Que extraño… Ayer en la noche, se veía muy preocupado… Y me hablaba tratando de calmarme… Además se mostro muy valiente… ¿Por qué?... Esa expresión enigmática en su rostro cada que me miraba… Pero, parecía entender mi sentir… Me pregunto si a él como yo, le sucede lo mismo… Quiero hablar con el pero…. Mis padres me dijeron ya hace tiempo, que la servidumbre es solo la servidumbre… Que nunca debo olvidar mi posición y la de ellos, pero… También son personas…) –Mira de reojo a Elliot un momento indiscretamente-

-¿Ocurre algo? Señorita… -Cuestiona el rubio al percatarse de su mirada-

-No, nada… -Vuelve su mirar al plato y continúa comiendo con seriedad-

-… -Se mantiene cerca de ella con la distancia apropiada con su compostura habitual- ¿Desea que la deje sola?...

-No… Quédate conmigo…

-Bien, como usted guste… -La observa- (Me alegra verla un poco mas tranquila…) –Sonríe leve-


Terminando de comer, se dirigió a la escuela… Guardando esas preguntas y quedándose con esas dudas, pero su mente ya estaba mas tranquila sabia que contaba con el apoyo de Elliot de quien ahora confiaba más.
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En las clases, no podía evitar el pensar en lo que ocurrió en la noche, en todo aquello que había pasado…
Casi analizando los hechos, aun así no logra entender nada, solo se hace mas complicado, se forman mas nudos dentro de su mente que la estresan y la angustian en el fondo…
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Pasan los días y también las noches… Sasha vuelve a experimentar sucesos paranormales, pero esta vez no sale de su habitación por más fuerte que sea el miedo, y aunque anhele ir a buscar a Elliot o gritarle llamándolo como auxilio, se contiene, ella no quiere ser una molestia, ni una carga para nadie… Aunque le sea difícil el vivir así, desconociendo la verdad detrás de todo esto que le pasaba, prefiere estar sola.
Elliot desea hablar con ella y explicarle, todo como el según cree… Quiere darle fortaleza y paz interior, pero siendo solo un sirviente, no puede hacer mucho, no lo queda más, que esperar a que su ama se acerque  y le pida ayuda o información… Lo cual hace que se deprima un poco, en vista que ella nunca lo hace

Así pasa la semana y llega el domingo… Día en el que Sasha debe asistir a terapia… La semana fue tan extensa para ella, que ya hasta había olvidado al Psicólogo Albert, de quien estaba aún enamorada. Al recordarlo un rubor se apodera de sus mejillas, no comprende por que no había pensado en el como antes, últimamente solo había pensado en Elliot, y en todo eso que le dijo…


-Buenas tardes, señorita Sasha… -La saluda educadamente el castaño- Por favor, entra y toma asiento… -Sentado en el sofá le indica el sillón de al frente con un ademán-

-B-Buenas tardes… -Sonríe sonrojada y se adentra a la sala tomando su lugar con timidez- (Siento como si ya hayan pasado años desde la ultima vez que lo vi…) –Piensa al verlo como leía algo que parecía ser interesante-

-Dime… ¿Cómo te has sentido últimamente? –Sonríe leve para darle confianza al verla tan tensa y deja los papeles a un lado poniendo su atención en ella-

-Últimamente… -Baja su vista y se le vienen a la mente como en continuos flash, todos los recuerdos de lo que vivió en las noches, las sombras, las mujeres, la oscuridad, los sustos, Elliot- … -Queda en silencio mirando el suelo con el ceño ligeramente fruncido-

-… -Nota lo mal que se siente- Bien… -Se ajusta sus gafas- Esta bien si no quieres hablar, no estas obligada, pero me gustaría saber como te sientes… -La observa- Se que a veces la escuela cansa tanto… Que nos es difícil descansar por las noches…

-Las… Noches… -Lo mira fijamente- ¡Es lo que mas me cansa! –Toma un pequeño cojín de su lado y lo abraza-

-… (Ahí es donde esta el problema, lo sabía…)

-Toda esta semana, después de media noche… Sigo viendo y sintiendo lo mismo, una y otra vez… Estoy harta… -Masculla arrugando el ceño- Ya quiero que acabe… Todo este pesar… -Sus ojos brillan ya que sus lágrimas amenazaban en salir-

-Cuando eso te pasa… ¿Sientes miedo?... Y… ¿Qué mas?

-Temor y dudas… Solo ha habido una sola noche, en la que he podido dormir bien, y fue gracias a mi mayordomo, el… Uso algo llamado rosario y rezo por mí… Yo había colapsado y el estuvo cuidándome hasta que reaccione, luego se fue, pero en mi habitación se podía sentir una inmensa paz, que me relajo y pude descansar, sin volver a despertar, hasta que la noche se fue…

-Eso es… -Es interrumpido por la voz de Sasha-

-¡Se podría decir que fue un milagro! –Sonríe- Yo, no creía en ello, hasta esa noche… Fue increíble…

-Ya veo... Me dijiste la semana pasada… -Con unos papeles en sus manos mirándolos- Que no sabes que es eso que sientes en la noche… Pero ¿Tú que crees que sea?

-No lo sé, no estoy segura… Pero es algo horrible… Quizá son fantasmas, demonios… Algo maligno… -No deja de mirarlo-

-No lo creo… Sasha, tu no debes sentir miedo… Ya que todo eso que percibes, es producto de tu propia imaginación, todo es mental…

-¡Pero Elliot rezo y todo acabo! –Casi desesperada-

-Dime… ¿Después de esa noche cuando el rezo… ¿Realmente todo acabo?... Dijiste que solo fue una sola noche, cuando lograste dormir bien, y fue cuando él estuvo contigo… Y después de esa noche, todo continúo igual… ¿O no?

-Si… -Se entristece y desvía su mirada-

-Tú te sentiste tranquila por la compañía de tu mayordomo, por eso pudiste dormir bien… Al sentirte sola, comienza tu mente a crear presencias imaginarias, haciéndote alucinar, para que no te sientas sola… No fue por que él rezo, solo fue por su simple compañía… Se podría decir que el calmo tu miedo y te dio tranquilidad, eso fue todo…

-… -Sin mirarlo queda callada y muy reflexiva-

-Así que… Lo único que tienes que hacer es tranquilizarte… -Sonríe y hecha su espalda en el respaldo- Te aconsejo, que salgas a pasear, a caminar y pensar de una manera más racional las cosas… Y veraz que es solo tu imaginación, la mente es muy poderosa, capaz de crear imágenes en tu mente, que parecen ser muy reales… Te aseguro, que si haces amigos y hablas más con tus padres, todo ahora si, terminara, por que, te sentirás mas tranquila…

-¿Amigos?... Nadie puede ser mi amigo… Ellos se alejaron de mí, no quiero conocer a nadie más… ¿Mis padres? Ellos siempre están ocupados… Yo trate de hablar con ellos cuando todo esto me comenzó a pasar, pero no me quisieron escuchar, me ignoraron… Yo pensé que ellos me apoyarían, me escucharían, en cambio fueron muy indiferentes, ellos así son… Nadie, absolutamente nadie, mas que usted, me ha escuchado atentamente, sin burlarse ni ignorarme… -Le dirige su mirada- Por eso… -Siente un nudo en su garganta- ¡Por eso!!... ¡Yo lo amo!!  -Exclamo y su voz retumbo en las paredes, al tiempo que sus mejillas se colorean y muy avergonzada lo miro unos segundos, apartando después su dorada mirada-

Su corazón iba a explotar, se había dejado llevar por sus sentimientos, en un impulso incontrolable… Y se sentía profundamente mal, quería desaparecer, salir corriendo, o gritar, pero se contuvo y permaneció sentada en silencio, el cual fue muy incomodo para ella.

-Deberías intentarlo de nuevo… -Comenta con seriedad ignorando sus últimas palabras-

-¿Eh?... –Enrojecida de sus blancas mejillas, abre sus ojos como platos, sin comprender-

-Que deberías intentar hacer amigos y hablar con tus padres –Le sonríe gentilmente-

-(¿Pero que le pasa?... ¿Qué no escucho lo que dije?...) –Piensa con un rostro afligido-

-Aunque, la soledad a veces no es tan mala… Ten eso en cuenta…


La joven de largos y lacios cabellos azabache, quedo sin palabras, era evidente que el Psicólogo la había ignorado por completo… Y ahí es cuando recuerda que también, ignoro salir con ella… Era tan frio y cruel… O  ¿Fingirá serlo por su trabajo? Esa pregunta daba vueltas por su cabeza… Le dolía tanto que no pudo evitar el llorar frente a el.
Albert solo se acerco y le ofreció un paño blanco con una sonrisa y ella se ruborizo aceptándolo… ¿Pero que le pasaba? Era lo que Sasha quería saber… ¿Por qué esta enamorada de un adulto? A quien casi no ve y no sabe nada sobre su vida… Eso le agobiaba, además, que la deja mas confundida de lo que ya estaba, por todo lo que le dijo… Ya no sabia que creer.

-(Albert… Es de lo peor…) –Piensa triste al escucharlo hablar en un tono amable, intentando calmarla y hacerla sentir mejor-
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