jueves, 11 de abril de 2013

Teengears [ Somos el objetivo ]






Capitulo.- 5                  –Somos el objetivo–






El mundo seguía siendo cubierto por la nieve. A pesar de ser noche y que en la nave en donde viajaban los soldados estadounidenses era pequeña volaba rápido pero aún les faltaban un par de horas para llegar. La chica pelinegra no dejaba de ver el radar con sus brazos cruzados. Despertando la curiosidad del tipo que manejaba.




– Qué extraño que ellos sigan bien ¿No crees? –La mira por unos segundos.

– Sí... –Se enfocaba en el radar.

– ¿No sería más fácil matarlos? No creo que tengan relevancia, es decir –Viendo al frente– Tres personas de millones y millones que hay en el mundo, que en este momento luchan por sobrevivir y ser los más fuertes, no tiene caso, ni sentido, ellos no son nada –Sonríe burlesco.

– Nick, es una misión que se nos ha otorgado, deja tu palabrería y concéntrate... –Enmienda la severa chica sin despegar su mirada de dicha pantalla.

– Oh... De acuerdo, solo decía –Borra su sonrisa y adopta un rostro serio.

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Las montañas se podían ver más cerca, ya han alcanzado la zona a la que Break deseaba llegar. La densa oscuridad de la noche los envolvía  sin embargo la combatían con sus lamparas que producían esa luz deslumbrante. El panorama a su alrededor estaba repleto de pinos altos tornándolo algo lúgubre,  por lo menos ha dejado de nevar. Los pasos de los tres cada vez eran mas pesados y forzados, más aún con la amontonada nieve bajo ellos, ya no resistían más han llegado al limite, pero afortunadamente la travesía ha terminado. Como era de esperarse Seungri es el primero en quejarse.



– ¡Ya! –Exclama cayendo de rodillas en la nieve rendido, ocasionando el alto de Lea y Break, ellos lo miran sin inmutarse– ¡Ahhh! ¡Ya por favor! ¡Ya no puedo más! Estoy muy cansado, hambriento y muero de frío ¡Creo que no siento mis piernas! –Voltea a ver a Lea– ¿Te sientes bien con mi abrigo y bufanda? –Enarcando una ceja– ¿Te proporcionan el suficiente calor?




Provocando un chasquido de lengua por parte de la chica que se siente disgustada al instante. Lo observa con sus mejillas ruborizadas por que a pesar de estar más cálida con las prendas del joven coreano, todo ese viento helado que golpeaba su rostro le quemo su delicada piel blanca. No logra entender lo absurdo e inmaduro que se comporta el chico, aunque sea mayor que ella, le impresiona que después de haberle brindado calor con sus ropas amablemente, ahora de forma indirecta se las este pidiendo de vuelta ¿Como puede existir una persona así?. Completamente indignada se desviste únicamente de esas ropas ajenas y se las arroja a la cara con desprecio.


– ¡Deja de llorar como un bebé y cállate! –Le grita con el ceño arrugado.



Break con una mano en la cadera aparta su mirada y rasca con su índice arriba de su ceja preocupado por este par. Seungri se incorpora, abrigándose y poco a poco el frío de su cuerpo se mitiga, sintiéndose rápidamente ese confort que necesitaba, alegre da un brinco y esboza una brillante sonrisa.


– ¡Ya estoy mejor! ¡Hey Break! ¡¿Ya hemos llegado no es así?! ¡Entonces acampemos aquí!  –En ese tono elevado y enérgico como siempre poniendo su atención en el mencionado.

– ¿Aquí? –Interroga Lea viendo a los dos sorprendida– ¿Como diablos vamos a acampar aquí?  Solo basta con mirar –Da un giro lento mientras ilumina los troncos de su contorno con su lampara– Hay mucha nieve, esta muy oscuro ¿Como se supone que podremos descansar aquí?  No trajimos tiendas, ni cobertores ¡Nada! –Vuelve a resentir ese clima helado, viéndose su respiración blanca en el aire.


Break por su parte tan solo expone una sonrisa con complicidad como respuesta y Lea no logra entender su gesto alzando una ceja.


– ¡Ah! ¡Lea que tonta eres! –Habla Seungri acercándose al hombre del futuro– ¡¿Acaso te haz olvidado que Break esta con nosotros?! –Apoya su mano en el hombro del mencionado que era centímetros más alto– ¡El es del futuro! ¡Por lo que es obvio que trae algo bajo la manga! ¡¿Cierto Break?! Buen amigo... –Lo mira con el rabillo del ojo y una tenue sonrisa.

–Así es Seungri, estás en lo cierto, he venido preparado para todo... –Le sonríe de vuelta y se aleja de el como retomando el camino– Recuerden que les dije que descansaríamos aquí...


La rubia chica camina tras Break seguida por Seungri y con una expresión de intriga.

– ¿Bromeas? Te veo muy ligero, no cargas con nada, solo llevas ese cinturón con equipamiento...

–Exacto... –El hombre se detiene estando en medio de los pinos cubiertos de nieve que apenas puede ver con la luz de su lampara– Aquí... Este es un buen lugar, por esta noche –Calculando que es el suficiente espacio que necesita.



Los jóvenes quedan sin palabras y en la espera de ser impresionado otra vez por el hombre del futuro.

De uno de sus bolsillos del cinturón extrae tres esferas de un material solido color negro con una pequeña antena y las examina con su mirada.


– ¿Que es eso? –Pregunta con curiosidad Lea.

– Dormitorios portátiles... –Responde al verla con una amplia sonrisa.

– ¿Qué? Esto debe ser una broma... –La chica hace mofa viendo a otra parte para no reír.


Seungri con sus ojos muy abiertos se aproxima y contempla las esferas.


– ¡Oh! ¡Impresionante! Aunque aún no entiendo –Lo mira– ¿Todavía no están instalados cierto? –Infiere con esa expresión de asombro.

– Estás en lo correcto.


Lea se gira a verlos y pone sus ojos en blanco en señal de fastidio cruzando sus brazos, controlando los escalofríos.


–¡Instalalos de una vez! ¡Muero de frío! –Refunfuña la irritada chica.



Enseguida Break lanza una esfera y esta parece engancharse en la nieve y así lanza las otras dos a una determinada distancia entre ellas, acto seguido toma un pequeño control en su mano y con su dedo dibuja unas figuras en la pantalla del artefacto y cada una de las esferas se va engrandeciendo, expandiéndose a lo ancho y alto, extendiéndose en su base plana sonando como el motor de un coche conforme crece, terminando a una altura apropiada con la forma parecida a la mitad de una naranja y con la antena miniatura arriba, no perdieron esa tonalidad oscura. Impactantemente aquellas tres "medias lunas" que simulaban ser una tienda de campaña moderna tenían puerta dejando totalmente perplejos a los jóvenes.



– Esto es muy extraño... –Comenta Lea boquiabierta al admirar esos dormitorios del futuro frente a sus azulados orbes.

– Esto es... –Dice el chico parpadeando sin poderlo creer– ¡Esto es Genial! –Sonríe dejando ver sus dientes– ¡Eres increíble Break! –Le dirige su mirada– ¡Woo! –Grita con emoción elevando sus brazos.


Break dirige sus pasos que se entierran en la nieve hacia uno de los dormitorios.

–Siganme, tengo que explicarles, como se emplea.

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Tras unos minutos Lea se sitúa frente a su dormitorio con un objeto en la mano del tamaño de un USB, mas aparte la lampara en la otra. Admirada pasea su mirada en el exterior palpándolo con su mano asegurándose que es real y también de un material firme. Voltea su vista donde Seungri despreocupado y con cierta fascinación reflejada en su rostro activa con el láser la puerta para que se abra. Ella es la única que sigue en el exterior de los dormitorios, puesto que es algo insegura.
Toma un respiro profundo y exhala haciendo lo mismo que Seungri para poder entrar.


Al dar un paso dentro del dormitorio, tal y como les había dicho Break, queda automáticamente cerrado, también el clima dentro del dormitorio era contrario a lo que percibía afuera por lo que era cálido y acogedor. Posteriormente pasa su mirada por su alrededor, era del tamaño de una estrecha habitación pero lo suficiente grande, aparentemente no tenía nada, ni siquiera una cama, pero anteriormente Break les había explicado todo en su dormitorio. Recordando cada paso Lea se aproximo lentamente a una pared y rosa con sus dedos una linea que formaba un largo rectángulo extendido en lo alto de la pared a su costado se podía ver un diminuto espacio en rojo y como le dijo Break ella lo toca con su dedo, abriéndose esa parte de la pared que desciende suavemente hasta quedar una cama individual tendida con todo y almohada frente a sus ojos. Sin duda era impactante parecía magia mas que tecnología.



– (Vaya... El imbécil de Seungri por primera vez tuvo razón, Break tenía algo bajo la manga... Aun no termina de sorprenderme. El es una cajita llena de sorpresas) –Se traza una sonrisa en sus rosados labios–



Da un giro reparando en la otra pared y camina hacia ella apartándose de donde se podían apreciar esas lineas marcadas en la pared. Volviendo a hacer lo mismo que con la cama pero ahora se exhibe ante ella, una mesa con cajonera de metal y un espejo ovalado enmarcado en la pared, a su lado se posicionaba un cuadro en donde podía entrar una mano. Lea investiga con su mirada el interior de ese cuadro y puede ver un vaso de cristal dispuesto bajo un filtro de agua.
Eso era al parecer todo lo que equipaba esa esfera, a decir verdad era bastante, incluso más de lo que esperaba de algo que era ridículamente insignificante, pero no le cabía duda de que este hombre viene del futuro, lo que le daba toda la credibilidad a sus palabras. Así como ella se burlo de las esferas "dormitorios portátiles" Así mucha gente se burlo en un pasado muy lejano cuando se decía que en un futuro la ropa se lavaría sin la necesidad de usar las manos, de esa forma es como ha ido avanzando la tecnología y ella lo puede ver. Todo tenia sentido, todo tenia coherencia, es real.



Se acostó en la cómoda cama y se cubrió con una sabana mirando el techo, finalmente tenia un momento a solas y con suma tranquilidad. El silencio le permite hundirse en sus pensamientos más profundos, pensando en su familia, amigos y lo que decía Break que debían hacer, era demasiado para ella. Una lágrima cargada de sentimientos se asoma y se desliza por el rabillo del ojo.


– (¿Por qué... por qué tengo que hacerlo? Entonces siendo así, hubiese preferido morir en mi cuidad, al igual que mis seres queridos, si es que todo sale bien ¿Que sentido tendría? Yo no quiero salvar el mundo, yo no soy una heroína, no quiero serlo. Esto no es una película,  ni una historia de ficción, yo soy real, y no quiero morir por el mundo, es una tontería...) ¡No quiero! –Grito frunciendo el entrecejo– ¡No quiero hacerlo! ¡Estúpidos estadounidenses!



Repentinamente sonó la voz de Break muy cerca, provocandole un respingo a la chica.


– Lea ¿Sigues despierta? Ya es tarde, mejor descansa de una vez, necesitas recuperar tu energía.



Lo que evidentemente altera los nervios de Lea impresionándola  se exalta y levanta su espalda de la cama espantada y un tanto avergonzada.


– ¿Break? – Mira por todo el dormitorio–  ¿Eres tú?

– Si soy yo... Ah, es cierto olvide decirles que hay, como explicarles... Bocinas en el techo del dormitorio, ellas actúan como un comunicador, captan la voz tan claro, escuchándose como si realmente estuviéramos juntos...

– ¡Oh genial! –Se escucha la voz de Seungri– En ese caso podemos hablar hasta que nos de sueño –Ríe–  ¡Esto es divertido!


Lea sentada en su cama levanta su mirada divisando las bocinas que no había notado lo que le incomoda y molesta sumamente.



–¡Maldición! ¡¿Hay algo más Break?! –Baja su mirada irritándose– Eres increíble –Pronuncia entredientes.

–No, es todo absolutamente –Responde– Seungri, guarda silencio por favor, ah... Creo que esa era la razón por la que no lo dije, creí que entrarían y dormirían inmediato, pero por lo visto aún tienen energía ¿No estaban cansados?

–¡Yo solo quería dejar de caminar, es muy agotador! ¡Pero aún no tengo sueño! ¡¿Que hora es Break?! –Pregunta el chico.

–Ah, apenas será media noche... –Contesta.

–Oh... ¡Es muy temprano! Podremos aprovechar para conocernos mejor... –Ríe por lo bajo.



Continua hablando sin parar mientras Lea se deja caer rendida sobre su cama emitiendo un gruñido por la furia que siente y se cubre con la sabana hasta la cabeza.

Es hasta la una de la mañana cuando Break regaña a Seungri y lo hace callar, en ese momento Lea puede dormir plácidamente, sintiendo que esta sobre una nube flotando por  el cielo.

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Son alrededor de las cuatro de la mañana. El soldado Nick bosteza cubriéndose con la mano y mira a su compañera.
Los soldados habían bajado de la nave y habían quedado inmóviles analizando su ubicación a las afueras de la cuidad. Podían ver muy a lo lejos las montañas en donde sabían se encontraban sus objetivos. Ya no caía nieve solo se apreciaba un panorama muy nublado y oscuro a su vez era congelante pero podían soportarlo.



–Aquí... ¿No hay gente cerca verdad? –Pregunto el hombre buscando con su mirada por todas partes.


Cargaban armas y una pequeña lampara en el costado de su cinturón que podría iluminar su camino.


–Claro que no idiota... No estamos en la cuidad pero de todos modos no bajes la guardia. –Se adelanta pisando la nieve que pescaba sus pies a cada paso.

– Oye Alexa ¿Como sabremos donde están si el radar ya no funciona? –Cuestiona interrogante al seguir sus pasos.

–¿No recuerdas? Los tres estaban muy cerca de las montañas y pasadas las once de la noche ya no se movieron de ahí. Probablemente, estén descansando. –Sigue avanzando con dificultad por la nieve.

–Oh, es verdad... Eres genial –Sonriendo alcanza su hombro.

–¡No me toques!... Y tú eres un idiota... Andando debemos darnos prisa –Sin dejar de avanzar.

–¡Si señora!


Nick toma su distancia de ella y no hace más que seguir sus espaldas.

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Apenas dan las seis de la mañana y se puede apreciar una ligera señal de amanecer en el cielo y Break estando bien despierto y preparado dentro de su dormitorio frente al espejo, eleva su visión al techo.


–¡Arriba engranajes! ¡Despierten de una vez! –Exclama.


Retumbando su voz en los oídos de los jóvenes. Seungri entreabre sus rasgados ojos con esas ojeras y los vuelve a cerrar aferrándose a su cama.

–¡No, no quiero!... Quiero dormir un poco más.



Lea se levanta al instante y frota sus ojos soñolienta en un intento por despejar el sueño.


– (No se que hora es pero aún tengo mucho sueño) – Asentándose en el borde de su cama, percibe los gruñidos de su estomago manifestando su hambruna– (Dios... Tengo tanta hambre...) –Toca su estomago.

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Break guarda las esferas de nuevo dentro de su bolsillo en el cinturón mientras caminan nuevamente por entre los pinos. Seungri no dejaba de verse al espejo que había cargado en su mochila, no estaba conforme, puesto que el hombre del futuro no le dio tiempo de dormir adecuadamente y en esos cajones no encontró nada para el cuidado personal, lo que lo decepciono, para el eso era primordial.


–Agh, mi bello rostro esta  raro, creo que mi belleza se ve afectada –Tocando con la yema de sus dedos debajo de sus ojos.


Simplemente lo ignoran como si no existiera.


–Bien, ahora hay que llegar a la orilla del mar más cercano –Menciona Break al caminar junto a ellos.

– ¿Que? ¿Estas loco? –Lea retiene sus ganas de gritar y protestar el hambre que sentía, no quería parecerse en lo más mínimo al tonto de Seungri, solo aprieta sus labios.

–Oye Break –Lo llama el chico tocando su estomago sosteniendo aún ese espejo– Tengo mucha hambre, no tienes comida por ahí, somos humanos ¿Sabias? Necesitamos alimentarnos... –Mira su equipamiento.


Break ríe divertido y toca sus cabezas a los lados de el acariciándolas.

–Lo siento chicos, no tengo comida, por eso mismo debemos apresurarnos y llegar a la cuidad que hemos construido bajo el océano, la hemos preparado hace tiempo...

–¿Iremos caminando hasta haya? –Cuestiona Lea viéndolo impresionada.

–Mmm si, así es –Emite una risa leve.


Ambos jóvenes miran la nieve bajo sus botas desanimados. No podían dejar de pensar en la comida mas deliciosa, esas imágenes pasaban por su mente inevitablemente, no hacían más que torturarse así mismos.
Saliendo de la zona boscosa Break se detiene y ellos también.


–Vaya, miren que belleza... –Dice Break contemplando un brillante amanecer con un deslumbrante y ligero sol, los rayos del sol entibian la piel de los tres, aunque apenas puedan sentir su calor.

–¡¿Es sol?! –Sorprendido Seungri sonríe.

–Que hermoso ¿Ya no nevara? –Observa la chica a Break con anhelo.

–No lo sé, recuerden que ellos controlan el clima a su antojo, por lo mismo ya tenia tiempo que no veía el sol... –Responde con seriedad.


El sonido de unos pasos ajenos acercarse atrapa su atención y miran hacia un lado encontrándose con lo que parecía ser por su vestimenta un soldado masculino y otro femenino, tanto Break como Lea y Seungri retroceden dos pasos al descubrir que vienen armados y visualmente son estadounidenses.


–Así que ustedes tres son... Los raros –Habla la chica con una malintencionada sonrisa– Creí que  eran coreanos, esto es más que extraño, tenemos a dos caucásicos y un asiático, interesante... –Sonríe con malicia.


Los inoportunos soldados y los héroes se confrontan, mirándose a los ojos. Break no esta seguro si deba entrometerse, pero sus chicos aún no están entrenados, lo han tomado por sorpresa, realmente es muy inesperado. Los jóvenes están asustados no saben a que han venido y como es que los encontraron  Indudablemente va de mal en peor este asunto.

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sábado, 6 de abril de 2013

Saranghae Oppa! [ Buscando aprobación ]






Capitulo- 29           –Buscando aprobación–







Es un día soleado de primavera en Seul. Siendo alrededor de las cinco de la tarde Luna con permiso de Top ha entrado a la habitación de Taeyang por ultima vez, para empacar todas sus pertenencias. Doblaba sus ropas y las acomodaba dentro de su maleta sobre la cama, con un semblante entre afligido y pensativo como si muy en el fondo de ella no estuviera segura de lo que esta por hacer.
El mayor del grupo con esos cabellos teñidos de un matiz menta, la contemplaba con suma seriedad, recargado en una pared de la recámara cruzado de brazos.




– ¿Estás segura que quieres irte sin antes hablar con Young bae?  –Le cuestiona Top viéndola.

– No tengo nada que hablar con él... –Responde sin mirarlo ni detener sus acciones–Ya le he dejado todo claro –Cierra la maleta y la coloca en el piso para continuar con la otra que tiene ruedas, echando ahí lo demás.



Top libera un suspiro y mira hacia otro lado con inconformidad.


– Esto me parece muy precipitado, pero si tu crees que es lo mejor adelante... Te extrañaremos –Le dirige su intensa mirada.



La chica termina de hacer las maletas y se cuelga en el hombro una de ellas, enganchando su mano en el mango de la otra con rueditas.


–Gracias Oppa –Le sonríe al mirarlo– Yo también los extrañaré... –Hace una corta reverencia ante él– Gracias por todo, desde un comienzo fuiste muy amable conmigo, fue un gusto haberte conocido. –Muestra una sonrisa disimulada.

–Supongo que, esta es la despedida... –Se acerca a ella lentamente.

–Bueno, todavía tengo que hablar con mis padres sobre esto, planeo irme con ellos, creo que se quedarán unos días antes de volver a Canadá, por lo que debo esperar... –Le sostiene la mirada– Pero no quiero estar más aquí, por eso me hospedare en algún hotel.

–Muy bien Luna, sabes que lo único que deseamos es que seas feliz –Sonriendo leve.

– ¡Gracias! Por favor cuida de Bom unnie y de los chicos –Se inclina en breve y le sonríe.


El joven extiende sus brazos insinuándole que lo abrace. Sabía que por dentro Luna estaba sufriendo, lo podía leer en sus ojos, y aunque no entendía el por que de su decisión, teniéndola como amiga lo menos que puede hacer es ofrecerle un amistoso gesto con el propósito de hacerla sentir bien, demostrándole que pase lo que pase puede contar con su apoyo.


–Si esta es la despedida, vamos a hacerlo bien... –Articula con esa grave voz exponiendo una sonrisa.



Palabras que le provocan una inocente risita a Luna, aceptando gustosa, se enlaza con su amigo en un abrazo. Estando abrazados por unos segundos, ni logran percibir los sonidos de los pasos de Taeyang quien hace un alto al presenciar la escena frente a sus ojos. Su corazón lo reciente de inmediato, un remolino de sentimientos se desenvuelve en su interior, encontrando con su mirada las maletas, sabe que Luna se ira de casa, mas no sabe que realmente planea irse muy lejos de él. Totalmente mudo no le queda mas que mantenerse expectante ante la escena. Luna se aparta de Top captando con sus ojos la presencia de Taeyang lo que le sorprende una pizca.



–Young bae... –Brota suavemente de sus rosados labios pasando su mirada hacia Top.

–Ah, Young bae disculpa, se que no te gusta que entremos a tu habitación sin permiso, solo me estaba despidiendo de Luna...


Luna sintiéndose bastante incomoda, vuelve a tomar el mango de su maleta con ruedas y con su vista al suelo.


–Sí, pero ya hemos terminado... Adiós oppa –Se inclina en modo de reverencia apresurada pasa de Taeyang y el sujeta su muñeca obligandola a frenar sus pasos sin decir nada.



Ella con un gesto de asombro siente como agarra su muñeca como pidiéndole que no se vaya. Top sonríe muy contento al observarlos.


–Creo que tienen algo de que hablar ¿Cierto? –En una corta reverencia– Me voy primero... –Sale por la puerta antes de que Luna pudiera decirle algo.



Taeyang la va soltando mientras piensa que decir. Tiene miedo de hacerla enojar, tiene miedo de perderla, no importa si se esfuerza en pronunciar palabras para tratar de convencerla de que no se vaya, su inseguridad y timidez se lo impiden.



–¿Qué pasa? ¿Por que me detienes?... Tengo que irme ya... –Con voz débil y sus orbes vidriosos– ¿No te quedo claro? ¡Olvídalo todo! –Se adelanta.


En segundos Taeyang se sitúa frente a ella bloqueándole el paso físicamente. Le costo moverse pero lo logro, su corazón lo había impulsado.


–No Luna, no te vayas Por favor... –Salen en casi un susurro sus palabras, mirándola suplicante.

–¿Qué haces? Yo... Yo voy a hacer lo que quiera, tú ya no eres nadie para mi ¿Lo recuerdas? ¡Aléjate y déjame en paz! –Conteniendo su tristeza que disfraza en coraje.



Haciendo caso omiso a sus palabras, el joven baja su mirada sin saber que más decir, no logra entender ¿Por qué no le cree? ¿Acaso no recuerda como es CL? ¿Que no se da cuenta de que todo lo que dijo es mentira? Por supuesto que quería gritarle a todo pulmón que no lo dejará, que no se fuera y que la ama más que a su vida, pero no tiene el valor, la mirada fría que sentía de Luna, lo cohibía.

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Por otro lado en el aeropuerto.
Gdragon el orgulloso líder de Big bang, icono de la moda se sentía intimidado ante los padres de Cat, encima la mirada del padre era muy pesada, tanto que le era imposible verlo a los ojos, permanecía viendo el suelo, estaba tan nervioso. ¿Donde había quedado toda esa seguridad de la que presumía? Por lo visto su confianza y soberbia a caído por debajo de los suelos, era cierto que Cat mataba su ego, agregándose sus padres, era un peso que ni Gdragon podía sostenerlo.
Cat por su parte exhibía una sonrisa mientras veía a sus padres para luego ver a su novio por encima de su hombro, viéndose casi obligada a ser ella la que diga algo, su voz se puede oír.


–Mamá, papá, los extrañé todo este tiempo –Pronuncia en su idioma natal– ¡Max! –Repara en su hermano– ¿Por que lo trajeron con ustedes? –Emite una risita cubriendo sus labios.

–El quiso venir, no quería quedarse en casa de tu tía, así que lo trajimos con nosotros –Hablo en un tono dulce la madre– Hija, te veo diferente –La revisa de pies a cabeza– Tu ropa, no deja de ser rosa pero, al parecer ahora si sabes como vestirte. –Ríe entre dientes.


El padre miraba a Gdragon queriéndolo fulminar con la mirada y el hermano pequeño parecía inquieto. Gdragon al tener un conocimiento limitado del inglés, apenas les entiende y piensa hablar cuando sea necesario, por ahora se mantiene en silencio esperando que Cat se encargue de todo. Es una tensa situación que vive por primera vez y es notable ya que no es su especialidad el disimular.



–Si es gracias a Jiyong, el me ha comprado ropa y me ayuda a vestirme –Contesta Cat sonriente.



Palabras que claramente malinterpreta su padre, abriendo sus ojos como platos en señal de impresión y desaprobación a la vez.


–Es decir, el me dice como debo vestirme –Aclara Cat con una sonrisa nerviosa observando despistadamente a su novio– ¿Verdad Ji?

–Si... –Responde en inglés .

–Que tímido es tu novio hija –Esbozando una sonrisa la madre– Bueno, tenemos mucho de que hablar y todavía tenemos que presentarnos, pero vámonos de una vez –Toma la iniciativa para marcharse llevándose una maleta con rueditas seguida por su esposo.


El hermano pequeño de Cat, queda estático viendo a Gdragon con extrañeza.

– ¿Novio? ¿Ese es tu novio Cat? –Señala con su índice extendido a Gdragon, haciendo una mueca de desagrado.

–Si así es Max, el es mi novio –Responde Cat tomando de la mano a Gdragon quien mantenía la compostura.

–¡Vaya si que es feo! –Nego con su cabeza y haciendo un gesto de asco se apura para alcanzar a sus padres.

–¡Oye Max! –Se enfurece Cat– ¡¿Que acabas de...?!


Gdragon toca la espalda de la chica percatándose de su enfado.


–¿Qué sucede Cat? –Interroga en coreano.

–El te acaba de decir feo –Responde en el mismo idioma frunciendo el ceño.


El joven cantante ríe sin poder evitarlo cubriendo con el dorso de su mano sus labios y sin soltarla de la mano.


–Déjalo, es un niño y mi futuro cuñado –Pronuncia entre risas– Además no tengo por que gustarle, vamos linda –La sorprende con un beso fugaz en su mejilla estando más relajado y la lleva consigo.



A Cat le impresiona un poco su cambio de humor pero recuerda que es bipolar, por lo que le resta importancia, tenia algo más preocupante, sus padres y su hermana.

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– ¿No escuchaste? ¡Quítate de mi camino! –Chasquea la lengua evitando el verlo fijamente–

– ¿Por qué haces esto Luna? –Con voz suave incapaz de verla a los ojos.



Luna solo aprieta sus labios sellándolos así y pasa por un lado de el atravesando la puerta al tiempo que una lágrima se asoma.


Taeyang no se atreve a volver a impedir que se fuera, queda quieto sin mover un músculo dejándola ir una vez más, sus rasgados ojos se llenan de lágrimas que nunca saldrían.


Luna baja los escalones y se detiene al final de la escalera apoyándose en una pared tomando aire para evitar el llorar, toca su pecho y siente aquel collar que ocultaba bajo su blusa y aún llevaba en su cuello. Con sus dedos hala la fina cadena descubriendo aquel símbolo de amor, volviendo aquel momento a su mente.





– ¿Sucede algo luna? –Preguntó sin dejar esa sonrisa al verla.

– Ah, n-no, bueno es solo que –Encierra el dije en su mano cerrada.

– Ya sé –Toca con sus dedos su collar y lo mira– Es por el collar ¿Verdad? –Da pasos hacia ella para verla mas cerca.

– Si, es eso, no entiendo ¿Tú me diste este collar? o ¿Por que el tuyo es igual al mio? Son muy parecidos.

– No, no son completamente iguales –Aún sonriendo– El mio es de oro lo que representa al sol y el tuyo es de plata lo que representa a la luna –Emite una ligera risa.

– Pero, en ambas hay un sol y una luna juntos, como siendo uno

– Sí, es verdad –Ríe por lo bajo– ¿Sabes lo que eso significa? –En un tono mas profundo.

– No, no lo sé, la verdad no tengo idea. Todavía no respondes ¿Por qué los tenemos? ¿Tu me lo diste?


Taeyang acorta la distancia invadiendo su espacio personal y Luna retrocede dos pasos tropezando. El rodea con sus firmes brazos su delicada cintura y la mira con ternura como buscando algo en su rostro.


– Youngbae, responde –Hace su rostro a un lado muy avergonzada de sentirlo mas cerca, coloca sus manos contra su pecho.

– Cierra los ojos... –Murmura estando cara a cara.

– ¿Eh? –Lo mira directamente con sus grandes ojos verdes como platos.

– Por favor... –Susurra con una sonrisa tenue.

– A-Ah, e-esta bien –Llena de nervios lo hace tragando saliva.



Los dos pueden sentir sus tibias respiraciones y la cercanía de sus labios era fácilmente percibida. 





Con una expresión de dolor grabada en su rostro se quita ese collar que hasta el momento era importante y especial para ella, mirándolo por ultima vez, deja que se deslice de su mano cayendo esta joya de plata al suelo. Esta claro que tiene que abandonar todo recuerdo que guarde de Taeyang, continua su camino con esa familiar sensación en su garganta sintiendo su pecho vibrar del sentimiento que retiene. Sabe que es una cobarde por huir, también sabe que probablemente todo lo que dijo CL sea mentira pero no quiere enfrentarse a nada, ya le ha cansado el odio que le tiene CL, por eso a pesar de estar enamorada de Taeyang prefiere huir y olvidarse de todo, aunque así no sea feliz. Tal vez es demasiado débil  y bastante cobarde pero así es ella. Posiblemente no es digna de ser amada ya que ni siquiera tiene el valor de enfrentarse a nada, ni a nadie.
Ahora va en busca de un hotel donde se hospedara unos días  enterrando todo ese dolor en lo más profundo de ella.

Minutos después Taeyang baja las escaleras y al mirar el piso encuentra con su mirada aquel collar de plata que le había obsequiado a Luna, recogiéndolo del suelo lo contempla en su mano con la tristeza reflejada en su rostro.


–(¿Por qué?... ¿Por qué haces esto? Luna... ) –Pensó y cerro perezosamente sus parpados.

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Para darles una cálida bienvenida a Corea del sur y recibirlos adecuadamente Gdragon con anticipación reservo en el mejor hotel de Seul donde alojaría a sus futuros suegros. Es un hotel de gran prestigio, lujo y elegancia. Todo con el fin de impresionarlos, esta claro que el líder haría hasta lo imposible para ganarse a los padres de Cat.
La habitación era muy grande y con todas las comodidades necesarias. La familia de Cat se impresiono no dejaban de pasear sus miradas a su alrededor, Gdragon podía captar en la expresión de sus rostros que es la primera vez que están en un lugar así.



–¡Wow es increíble! –Exclama boquiabierta Max en inglés viendo su entorno.



Los padres descargan sus maletas al suelo dejándolas pendientes en un rincón, posteriormente se asientan en un sofá cómodo de la habitación. Cat y Gdragon toman lugar en otro sofá, cara a los padres, dispuestos a hablar con ellos de una vez, en cuanto Max explora sus alrededores con una mirada traviesa.



–Hija ¿Tu novio puede entendernos? –Pregunta su madre con una delicada sonrisa.

–No del todo mamá, pero no se preocupen yo seré su traductora.

–Es cierto hija –Añade su madre– Nunca nos dijeron como es que tú y Luna aprendieron Coreano... –Curiosa la observa con esos hermosos ojos azules que compartía con su hija.

–Fue gracias a Osiel, el nos enseño por medio del Internet y vídeo llamadas, nos tomo casi cuatro años. –Respondía sentada adecuadamente para agradar a sus padres.

–Oh vaya... –Se sorprende su madre.

–¡Basta de cháchara!  –Eleva el tono de voz su padre– Vayamos al grano –Con esa mirada intimidante enfocada en Gdragon– ¡¿Este tipejo asiático que tengo frente a mi, es quien quiere casarse contigo hija?! Quiero que me diga por que... –Arruga el entrecejo sin despegar ni un segundo su intensa mirada del chico.



El joven apenas entiende unas palabras, pero le es imposible comprender oraciones por lo que se mantiene en silencio viendo abajo con seriedad. Cat experimenta un manojo de nervios sintiéndose encasillada.



–William... –Lo llama su esposa al verlo y les dedica una sonrisa junto con una mirada serena que inspira tranquilidad– Por favor disculpa a tu padre hija. Quiero que le digas a tu novio que estamos muy agradecidos por su consideración, y por el viaje que nos ofreció también por la estancia en este hermoso hotel, se nota que viene de una buena familia, y que es un muchacho bien educado y con principios. –Sonríe al hablar para aligerar el ambiente.



Cat asiente suavemente con su cabeza y traduce a Gdragon hablándole al oído. El con su cabeza inclinada escucha, cabeceando levemente en señal de comprensión, se dibuja una sonrisa en sus labios diciéndole a Cat lo que debía traducir para su madre.



–Jiyong dice que es todo un placer mamá, y lo que más le importa es el bienestar de ustedes tambien si no les parece muy apresurado, desea hablar con ambos ahora mismo.

–Por mi esta bien –Accede fácilmente su madre con una encantadora sonrisa y voltea a ver a su esposo.

–Quiero que me responda lo que pregunte –En un tono irritado el padre– Cat traducelo para que entienda y dile que levante su mirada, para mi el no mirar a los ojos a las personas con quien hablas es una gran falta de respeto.

–Amm, si claro –Un tanto nerviosa Cat mira a Gdragon con preocupación.

–Eh, antes de eso –Interfiere su madre– Me gustaría saber Cat...

–¿Si mama? –Le presta atención.

–¿Como vas en la escuela? –Ladea su cabeza atenta.

–¿Escuela? Bueno –Mira el suelo como buscando algo en él– Deje de asistir...

–¡¿Qué?! –Se altera al instante su padre– ¡¿Abandonaste la escuela?! –Se incorpora y con sus ojos exaltados en ira apunta a Gdragon con su índice tieso para dar énfasis– ¡Seguro fue por culpa de este tipo! –Hecha su cabeza hacia atrás ensalzando así sus palabras.

–William cálmate y vuelve a sentarte –La madre se levanta para tomar su brazo y lo atrae al asiento del sofá– Cat... –Clava su vista en ella– ¿Como pudiste? –Con impacto toca su pecho decepcionada– ¿Por qué lo hiciste? Lo sabia, jamas debimos dejarlas venir a Corea...


Claramente se puede escuchar la respiración del padre de Cat quien a duras penas consiguió relajarse un poco. Gdragon sigue con su cabeza agachada y humedece sus labios con desazón mientras Cat notablemente se muestra dócil aceptando la reprimenda de sus padres que continua, cuando una suave sensación del tacto de su novio en su mano la invita a alzar su mirada hacia el y en eso sus miradas se cruzan. A pesar de encontrarse en medio de la presión y la impotencia, estando con Gdragon todo era mas ligero, era como si le transfiriera fuerza, convirtiéndose en el arma que necesita para soportar cualquier situación.

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Empezaba a atardecer. Max había encendido el televisor de plasma y cambiaba el canal buscando algo entretenido.
Los padres de Cat apenas entraban en tema. Cat traduce la respuesta que Gdragon ha hecho a la pregunta del padre de su novia.



–Jiyong dice que quiere casarse conmigo por que me ama –Sus mejillas se colorean y aleja su mirada– Y desea formar una familia conmigo. Tan solo quiere su aprobación de esa forma el tendrá la tranquilidad de tomar mi mano, por que para el ustedes son importantes por eso hizo espacio en su agenda para dedicárselo a los dos y anhela profundamente obtener su valioso consentimiento. De ser así estará eternamente agradecido...

–Por favor –Agrega Gdragon viendo al padre de Cat a los ojos.


La madre de Cat sonríe ampliamente y pronuncia en voz suave.


–Que lindo y sincero es tu novio hija, yo no veo que tenga malas intenciones, se que todo este tiempo el ha estado cuidando de ti y para mi eso es muy importante. Pero por favor vuelve a la escuela Cat –Eleva sus cejas al hablar– ¿Cuando es la boda? Tiene mi consentimiento de todo corazón –Tiende su mano para darle un apretón de manos al chico quien accede con respeto.



Cat le dice a Gdragon a su oreja lo que respondió su madre y el celebra sonriente y con un aplauso mudo acompañado de un aire de felicidad.


–Gracias señora, no la defraudaré, gracias –Se esfuerza el chico en decirle y se pone en pie para dedicarle una debida reverencia ante ella, volviendo a su lugar.


El padre había permanecido con un semblante rígido y veía con desaprobación a Gdragon, no le parecía nada conveniente que su pequeña y hermosa hija menor de edad contraiga matrimonio con un hombre mayor, aparte el chico no le inspiraba nada de confianza, evidentemente experimentaba celos de padre, que no podía contener.



–Cat es aún una niña ¿Lo sabias? –En un tono fuerte se dirige a Gdragon quien hace un esfuerzo en entender– Apenas tiene dieciséis años ¿Cuantos tienes tú? ¿Treinta?

–No papá –Intercede Cat algo indignada– Tiene veintitrés años... –Informa dejando caer su mirada.

–William cálmate por favor –Lo palpa su esposa en su brazo para tranquilizarlo– Tú padre probablemente esta muy cansado por el viaje hija –Se traza una sonrisa en sus rosados labios– Fueron muchas horas y era nuestra primera vez en un avión, compréndelo por favor... –Guarda silencio unos segundos observándolos al buscar palabras que decir– Mejor váyanse y hablamos después ¿Si? –Asiente con una brillante sonrisa.


Cat y Gdragon sellan sus labios y la chica se pone en pie trayéndose al chico de su mano.


–Claro mamá, será mejor que descansen, ha sido un largo viaje ¿Verdad?... –Los visualiza– Hasta pronto...


Sin más Cat da un giro para encaminarse a la puerta y Gdragon inclina la mitad de su cuerpo en una respetuosa reverencia comprendiendo la situación, sigue los pasos de su chica.



–¡Escúchame bien Cat! –Grita a sus espaldas muy exasperado el padre de Cat haciéndolos detener sus pasos– ¡No quiero que te cases con ese tipejo! ¡Vine hasta aquí para decírtelo!  ¡¿Entendiste?!–Con una potencia de voz impresionante que retumba en las paredes– ¡Eres muy menor! ¡En lugar de pensar en casarte deberías volver a la escuela! ¡No permitiré que se casen de ninguna manera! ¡Antes mato a este tipo! –Pareciendo que brotaría sangre por los poros de su rostro.



Cat algo asustada toma la mano de Gdragon y sale de la habitación.
A paso acelerado recorre el pasillo del hotel y Gdragon la observa muy agobiado.



–¿Que fue lo que te dijo Cat? ¿Por qué sonaba muy molesto? –Hace un alto para mirarla directamente unos segundos.

–Mi padre no quiere que nos casemos Ji, y me dijo que retomara la escuela – Desciende su mirada melancólica y unas pequeñas y brillantes lágrimas salen resbalándose por sus mejillas– No sabes de lo que es capaz mi padre...–Su voz tiembla– Tengo miedo, que pueda hacerte daño.


El joven cantante la estrecha en sus brazos para consolarla y afectuosamente acaricia su espalda susurrándole al oído.

–No llores, no llores por favor... Tú padre me dará su consentimiento, te lo prometo.

–Ji... Jamas podrás convencerlo –Aferra sus dedos en la espalda del chico–

–Entonces dejemos que regresen a Canadá y casémonos a escondidas... –Sugiere sin soltarla.

–¡No! –Sus lágrimas caen y su voz suena quebrantada– Si hacemos eso, se desahogara golpeando a mamá, el siempre lo ha hecho ¿Por que tiene que ser así? –Cierra sus ojos con abnegación.

–No, así no será, yo lo convenceré,  tu familia y la mía tienen que estar en nuestra boda Cat, yo lo he soñado de esa manera... Y así debe ser –Cierra sus parpados apretándola calidamente entre sus brazos.



En eso el sonido de su celular vibrando rompe con el momento, y el chico responde sabiendo de quien se trataba al ver la pantalla, apartándose sutilmente de Cat.


–¿Mama? –Con una expresión interrogante.

–Jiyong, espero y no sea tarde para invitarte a cenar, por que aveces tienes otros planes –Siendo directa.

–¿Cenar? (Lo que me faltaba...) No, tengo libre esta noche...

–Ah, perfecto yo y tú padre queremos cenar contigo yo prepararé la cena, estábamos pensando en ir a algún restaurante pero, queremos que sea algo más intimo...

–(Ya se a donde va todo esto...) Me parece bien mamá...

–Bueno, te esperamos en la mansión a las ocho de la noche... ¿De acuerdo? Te quiero –Cuelga.


Retira el móvil de su oreja y lo guarda mirando a otro lado con estrés, sabia que Kiko estaba detrás de este asunto.


–¿Que pasa? –Indaga la chica examinando su rostro con sus ojos humedos.

–Mis padres quieren hablar conmigo en una cena –Responde en seco al verla– Vamos, tu irás conmigo... –Une su mano con la de ella y la hace caminar con el.

–¿Que? –Se deja llevar.

–Sí, iremos a casa para que te pongas mas linda, tengo un mal presentimiento de todo esto, pero quiero que estés ahí –Avanza con pasos firmes.


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Lógicamente Taeyang no tenia humor de nada, por eso bebía unos tragos de alcohol que tomaba despacio en una pequeña sala en la casa de los Bangs. No podía dejar de ver el collar de plata que hacia juego con el suyo hecho en oro. Había pensando en llamarle a Luna pero ¿De que servirá?  Si no quiere ni verlo, por eso se ha ido. Rendido se pierde en los recuerdos que albergan en su mente, lo que le provoca una sonrisa y una lágrima que se desliza suavemente por su mejilla.

El sonido de unos pasos acercarse lo hace activar sus sentidos, elevando su mirada pudiendo ver a Cat bien vestida de pies a cabeza con un cabello ligeramente rizado, se aproximaba a él.



–¿Que estás haciendo? –Le cuestiono la rubia chica cerca de el.

–Vaya –Esconde su cara para secar su lágrima, guardando el collar– Te ves hermosa Cat ¿A donde vas? –Haciendo caso omiso a su pregunta.

–Iré con Ji a cenar con sus padres... –Se sienta a su lado a centímetros de él.

–Ah, genial –Sonríe simpática y tímidamente, tomando su distancia en el sillón.

–Sabes que mi hermana planea irse a Canadá ¿Cierto? Ella se ira junto con mis padres en unos días ¿Que piensas hacer? Seguir así, lamentándote, tomando esa porquería –Enfoca su visión en la copa medio vacía que sostenía el chico.

–Luna... –Mirando abajo– Ella de este modo lo desea... Ella así es feliz, no se exactamente por que lo hace, pero, no quiero obligarla a nada. –Apenas sonríe.

–¡Claro que no! ¡Mi hermana es una estúpida y tu también!  Ella es una maldita cobarde, si yo hubiera sido ella o si yo fuera tú, le hubiera dado su merecido a la cara de cerdo por meterse en mi relación, en cambio ¿Que hacen? Llorar ¿Que no saben hacer otra cosa? –Sonando molesta cruza sus brazos.


Taeyang se limita a escucharla sin responderle nada, descubriendo el por que Gdragon se enamoro de ella.


–Yo no quiero que se vaya mi hermana Bae –Añade Cat en un tono mas bajo– La necesito, necesito su apoyo ahora más que nunca, es una necia y esta haciendo su berrinche, por que no sabe como retirar a Chaerin, no sabe como quitarla de en medio, es muy terca cuando decide algo y Chaerin es una arpía venenosa, una maldita bruja... ¡Young bae! –Lo observa frunciendo el ceño– No dejes que mi hermana se vaya, ella es muy débil y tonta, también es bastante negativa, pero ella tiene a un sol que puede fortalecerla e iluminarla ¿O me equivoco? ¡Te tiene a ti tonto! –Palmea su espalda– Ella te ama, tú la amas ¿Que acaso eso no es suficiente?...

–Ella no quiere escucharme... –Desganado coloca su copa en la mesa frente a él.



De repente la conocida voz de su gran amigo resuena.


–¡Ella tiene que escucharte Bro! ¡Ve por ella! ¡Aferrate! ¡Ruégale! ¡Dile mil veces que la amas, demuéstrale que estas para protegerla! –Muestra su presencia ante sus ojos esbozando una sonrisa que deja ver sus blancos dientes.



Taeyang lo observa escapándose una risa sintiéndose un poco mejor por el apoyo de ambos.


–Lo pensaré, gracias...


Gdragon le dirige su mirada a Cat y ella se ve inconforme, el líder por su parte resopla sin entender que es lo que tiene que pensar pero no hay nada que puedan hacer por el momento.

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Un lujoso auto blanco se estaciona cerca de la mansión de los padres de Gdragon ubicada en Pocheon Gyeonggido. Las estrellas titilaban en el nocturno cielo iluminando junto con la radiante luna. Se puede apreciar como las luces de la majestuosa residencia la alumbraban. Cat luciendo un femenino y rosado vestido, con detalles en encajes baja del auto, sonando el delicado taconeo en cada paso al tiempo que engancha su brazo al de su novio que como siempre hace gala de su estilo, de esa forma caminan hacia la entrada.
Para su sorpresa al llegar al recibidor es Kiko quien personalmente decide darles la bienvenida con una fingida sonrisa más falsa que las pestañas postizas que lleva en sus parpados y ese tono rojo brillante en sus gruesos labios.



–Hola... –Saluda sin borrar ese gesto medio burlesco de su faz.



Cat y Gdragon se sienten incómodos pero es el chico a quien lo invade una tremenda indignación, no podía tornarse peor la situación. Sus padres también han invitado a Kiko sin avisarle. Aunque desee largarse, tiene que enfrentar esas barreras.


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lunes, 1 de abril de 2013

Teengears [ El cometido de Break ]







Capitulo.- 4        – El cometido de Break –







Ahora el "equipo" como lo llamaba curiosamente Break, ha cambiado su lengua al inglés lo que resulto sorprendente para los chicos.
Ellos han emprendido un viaje hacia las montañas mas cercanas de Seul para poder reposar ahí. Break todavía guarda muchos secretos los cuales tal parece que esta dispuesto a revelar. Nuevamente empezaron a caer esas estrellas de hielo miniatura, posándose suavemente sobre sus cabezas y hombros. Lea estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para tolerar el frío, lucía pálida y temblorosa.

Pasan por las calles de la cuidad aún tenían que salir de ahí. Seungri y Break ignoraban los cadáveres y  las personas que se enfrentaban a muerte como si no existieran, mientas Lea no podía evitar verlos con terror.



– ¡Oh! ¡¿Preguntas?! Genial tengo tantas que quiero hacer –Vocifero con energía el chico coreano.

– Sí, adelante pregunten lo que quieran –Sonrió Break al verlos tras de el.

– ¿Como vamos a preguntarte tranquilamente? –Cuestiona Lea casi tiritando– Estando en medio de este caos –Miraba su alrededor intimidada.

– Tranquila Lea... Si notas que alguien se acerca y quiere lastimarte, puedes defenderte ¿No es así? –Break se gira para verla sin detener sus pasos– No pasa nada... –Le dedica una sonrisa.

– ¿Qué? –Abre mucho sus ojos impresionada.

– ¡Empecemos con las preguntas! –Exclamo Seungri emocionado, como si se tratará de un juego– ¿Por qué...



Su cuestión es interrumpida por un mareo que los invade a los tres. El sonido es exactamente el mismo que retumba dentro de un túnel como si pasara sobre sus cabezas un tren interminable, cada vez más pesado, cada vez más intenso. El suelo se sacude de arriba a abajo, tiembla al grado que les parece inestable, no pudiendo sostenerse en pie los tres caen al suelo, Seungri y Lea quedan estupefactos, Break por su parte frunce el entrecejo. Es un sismo inesperado, aún en el suelo sus cuerpos dan brincos es incontrolable  lo único que pueden hacer es aferrarse al suelo con sus manos y rodillas sobre el piso. Visualizan frente a sus ojos a las personas que corrían y se desplazaban de un lugar a otro a causa del terremoto, otros caían, se escuchan gritos ahogados. Lea hace un esfuerzo para acercarse a Break en busca de seguridad y se sujeta de la manga de su chaqueta sintiendo como el temblor es más potente, creando grietas notables en el pavimento y rompiendo vidrios de los edificios, derrumbando toda construcción, era todo un desastre. Grandes escombros caen en su entorno levantando polvo que les dificulta más la visión, aplastando a algunas personas en su caída, volviéndose peligroso el permanecer ahí, todo lo veían en vibración.

– ¡Vamos tenemos que retirarnos e ir a un lugar seguro! –Les grita Break y los toma de sus brazos llevándolos como puede hacia otra parte lejos de los derrumbes, esquivando con ellos los enormes pedazos de los edificios que amenazaban con caerles encima, cada que aceleraban el paso caían al suelo que seguía sacudiéndose, pero se volvían a levantar, luchando por continuar.


Poco a poco la intensidad desciende hasta recuperar la estabilidad del suelo. Y esa tierra suelta en el aire que les nublaba la vista, se despeja lentamente.
No hacen mas que mirarse con alivio de que haya terminado. Las personas que peleaban anteriormente, yacían muertas y enterradas bajo el escombro, sin embargo las que se salvaron permanecen tendidas en el suelo y sus cuerpos convulsionan una escena escalofriante para Lea quien se aleja de Break alterándose y retrocediendo con una expresión de terror.


– ¡¿Que esta pasando?! ¡Break! ¡¿Que les esta pasando?! –Los señala con su índice atónita.

– Tranquila Lea ven aquí –Se aproxima a ella y le tiende su mano.

– ¡Ya basta! ¡Ya me quiero ir de aquí! –Grita desgarradoramente y se deja caer de rodillas al suelo, cubriendo su rostro con sus manos para llorar a llanto abierto.



Seungri no podía apartar sus ojos de la gente convulsionando y emitiendo sonidos guturales como si estuvieran poseídos.  En pie mantiene su compostura, aunque por dentro estaba aterrado, escucha el lloriqueo de Lea a sus espaldas, no sabe que más pueda pasar y si sean capaces de sobrevivir, consigue despegar su mirada de las personas y mira a Lea con preocupación.
Break se había aproximado a ella, tocando con una rodilla el suelo alcanzándola y la envuelve en sus brazos para consolarla permitiéndole que se desahogue en su pecho.


– Break –Lo llama el chico– ¿Qué les sucede a las personas? –Repite la pregunta de Lea, dando pasos hacia los abrazados.

– De acuerdo, olviden las preguntas, les contare todo, pero, por el momento debemos movernos más rápido, no se que pueda llegar a pasar, o si el comportamiento de esta gente empeoré así que, andando. –Deja de abrazar a la rubia chica que solo lloraba en silencio– Lea, hay que irnos–Le dice al apoyar su mano en su hombro ligeramente y mirarla.



El joven coreano observa detenidamente a Lea y se quita la bufanda, dejando su mochila en el suelo para poder sacarse su abrigo acto seguido se inclina arropándola, rodeando su cuello con su bufanda cuidadosamente. Lea puede sentir al instante lo tibio de las prendas y se sorprende al ser envuelta por la calidez del gesto que le brindaba el coreano. Mira con sus azules ojos como platos a Seungri dejando de sollozar con ese rastro de lágrimas en sus mejillas y sus labios pálidos ligeramente abiertos.


– Ah~... No me gusta ver a las mujeres llorar, más aún cuando son hermosas. –Se traza una sonrisa en sus labios–



Toma sus muñecas y le ayuda a levantarse del suelo, en eso sostienen sus miradas profundamente.



Break presenciando la escena con una sonrisita piensa.


– ( Vaya, que linda escena, las cosas entre ellos han mejorado, tal parece que a partir de ahora se llevarán de maravilla... ) –Algo contento sin borrar ese gesto.



Seungri aprovecha el momento para pasar su brazos por sobre los hombros de la chica y la arrima a él con una sonrisa llena de picardía pretendiendo caminar así con ella.


– ¡Ahora todo esta mejor! ¡Ah~ que bien hueles!~ –Con esa sonrisa hunde su nariz entre su cabello.

– ¡Aléjate idiota! –Le da un empujón y le propina un punta pie en un punto frágil de su pierna.

– ¡Ah! ¡Oye! ¡Que ruda eres! –Exclama el chico doblando su pierna y encorvándose para tocar con ambas manos donde le duele con una mueca de dolor.

– Seungri, Lea... Cálmense y siganme –Cierra sus ojos con decepción y comienza a caminar.



Siendo seguido por la irritada Lea, y Seungri quien avanza saltando sobre un pie, sobreactuando el dolor que sentía, sin dejar de oírse sus quejidos, carga nuevamente su mochila.

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En la travesía de sus labios no brotaron más palabras, como si no tuvieran nada que decir ni saber, olvidando por unas horas la situación y las dudas que deseaban aclarar y es que habían quedado agotados después del terremoto, sus cabezas dolían extrañamente. Los tres caminaban callados y serios. El inmenso cielo se apreciaba grisáceo, señal de que no tardaría en anochecer. Los blancos copos de nieve seguían adornando el panorama.
Los jóvenes no saben cuanto tiempo han estado caminando pero sus piernas lo empezaban a resentir. Estando a las afueras de la cuidad, se encuentran con una cerca alta de gruesos tubos horizontales, del otro lado se podían vislumbrar las montañas cubiertas de nieve.
Sus botas hacen un alto hundiéndose en la acomulada nieve bajo ellas.


– Ah, lo que faltaba... –Pronuncia con desgane el joven coreano– ¿Debemos cruzar? ¿No habrá otro camino? –Mira a su lado a Break– Estos muros de protección producen descargas eléctricas.

– No, tenemos que cruzar, no hay otro camino y no creo que estén activos –Examina con su mirada viendo que la valla alcanzaba los 4.2 metros de altura aproximadamente– Vamos, hay que subir... –Comienza a trepar lentamente con confianza agarrándose de los gruesos tubos detectando que no son peligrosos.



Lea mordía sus uñas con nerviosismo y  observa como Break escalaba con facilidad y al llegar hasta lo mas alto cambia al otro lado para bajar como si de unas escaleras se tratara. El podía usar algo de su equipo para cruzar con mas facilidad pero quería hacerlos trabajar. Break toca el suelo en un salto y les regala una sonrisa.


– Vamos hagan lo mismo –Los anima.


Lea y Seungri se miran mutuamente y apartan sus miradas a la vez.


– Las damas primero –Muestra una reverencia el joven.

– Cobarde... –Mirándolo con el rabillo del ojo.


La chica engancha sus manos al tubo metálico y percibe lo helado y húmedo que esta a causa de la nieve, levanta su mirada y cuidadosamente comienza a trepar. Seungri aprovecha para admirar su parte trasera que le parece atractiva y se le escapa una risita traviesa, que puede ser percibida por los oídos de Lea, ella se detiene estando a la mitad de la valla de tubos y arrugando el ceño mueve su cabeza dirigiéndole su mirada a Seungri desde lo alto.


– ¡¿Qué es tan gracioso?! –Le pregunta en un tono molesto.


Break niega con su cabeza suavemente y cruza sus brazos, mirando a Seungri con desaprobación.

– Lea no te distraigas, ignóralo y sigue adelante, ten cuidado por favor, no quiero que te hagas daño.


Lea capta la mirada de Seungri hacia ella y se siente indignada e incomoda.


– ¡Deja de verme así! – Mirándolo exasperada, sin moverse.

– Ah~ Que delicada, de acuerdo. –Descarga su mochila y abre el cierre hurgando en ella, extrae una cajetilla de cigarros de las muchas que guardaba, junto con un encendedor moderno, sacando solo un cigarrillo la vuelve a colgar en su espalda y lleva el tabaco a su boca para encenderlo– Ahh... Esto ya me hacia falta... –Lo fuma con ansiedad pero disfrutando y fingiendo que la ignora.



Lea resopla con extenuación, viéndose su aliento en el aire y continua subiendo, al estar por llegar al final de la cerca, Seungri habla entre dientes.


– Que lindo trasero...



Palabras que son casi inaudibles para Lea, pero lo suficiente claras, provocando su ira, se exalta y sus botas se deslizan del tubo no logrando sujetarse al ser jalada por el peso desciende de espaldas con una expresión de asombro, pasa como en cámara lenta para ella. Seungri se percata y al verla caer tira su cigarrillo que se apaga al tocar la nieve y en una reacción el joven extiende sus brazos recibiéndola de golpe que lo hace retroceder por el impulso posteriormente cayendo sobre la nieve con ella encima.


– Ah~ ¡Mi costilla! –Exclama el chico exagerando sin mover un músculo.


La chica se aleja de el y se pone en pie poniendo su visión en Seungri con enfado.


– ¡Eres un imbécil, pervertido! –Recoge nieve y se la arroja en la cara.

– ¡Ay no! ¡Mi cara no! ¡En mi cara no! –Se cubre con su brazo.






Break los mira desde el otro lado y deja salir un suspiro en señal de fatiga, rascando interrogante su cabeza.


– (Y pensar que deben trabajar juntos, para que todo funcione, parecen niños...)


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Ha oscurecido y están por llegar a las montañas, su camino es alumbrado por luces que porta Break en su cinturón, también les ha dado a Lea y Seungri unos objetos brillantes que llevan en mano, para que puedan iluminar su sendero, tan solo lo seguían, se dejaban guiar por el hombre quien ya se ha ganado su confianza, puesto que por lo menos los ha sacado de esa abrumadora cuidad, llena de terror en donde solo ven gente morir y pelear. Lea seguía muy sensible al saber que ha perdido a su hermanita y a sus padres, por eso avanzaba con su cabeza inclinada, mostrándose decaída.
Aún no han dicho nada, solo el joven coreano ha ido contando anécdotas y cosas sin importancia pero ni Break ni Lea le dicen algo al respecto. La chica irrumpe en la voz de Seungri para recordarle a Break mientras caminaban sin descanso.


– Es verdad Break, aún no nos cuentas nada... ¿Que estas esperando? Explícanos de una vez –Con cierta desesperación.

– De acuerdo... –Accede de inmediato.

– ¡Oigan! ¡Antes de eso! ¡¿Podemos parar un momento?! ¡Estoy muy cansado! –Se queja el berrinchudo joven, casi arrastrando sus pies en la nieve– ¡Y tengo frío! Ah, no estoy acostumbrado a esto...

– Esta bien Seungri, pero como puedes ver –Decía el hombre– No hay sitio donde descansar, solo hay nieve –Queda inmóvil.




Lea deja de andar al igual que Seungri.



– Sí, solo dejemos de caminar un rato –Dice Seungri desganado y viéndolos disimuladamente.

– Me parece bien, así nos puedes contar que sucede –Sonríe Lea viendo a Break.




Break les dirige su mirada y asiente con su cabeza haciendose el silencio durante unos segundos.



– Verán... Todo este tiempo, he estado viajando para advertirles a las personas que si no hacían algo esto llegaría a pasar. Yo he ido al pasado en diferentes años, pero fue en vano, ya han llegado a lo que yo ante todo quería evitar. –Mira al cielo– En el futuro como lo llamarían ustedes los Estados Unidos han tomado el control total del mundo, la gente son sus esclavos, ellos tienen el poder en beneficio a su país, no existe la libertad y las personas no tienen conciencia de eso, su lengua a dominado y todo gracias a la arma mas poderosa que pudieron crear el HAARP –Los observa– No son más que antenas instaladas en Alaska principalmente con las que bombardean intensivamente la atmósfera con rayos de alta frecuencia, afectando a las mentes humanas, de esa forma pueden manipular gravemente sus cerebros, con esto también controlan el clima a su antojo, he ahí el por que el terremoto y este invierno en julio. Ahora saben por que las personas se comportan así. Por el momento ellos quieren que sobrevivan los más fuertes esos que les servirán como esclavos, con el fin de someter a la humanidad a un solo régimen.



Los chicos quedan boquiabierta no podían creer lo que estaban escuchando, jamas lo imaginaron, la información les venia de golpe era demasiado. Lea interrumpió a Break.


– ¿El HAARP? ¿Que no es esa maquina que los Estados Unidos vendió a cada país como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional?


Después Seungri agrega.


– ¿Que no era  un sistema para reparar la capa de ozono?


Break cierra sus ojos y articula volviéndolos a ver.


– Como pueden ver han engañado a los ingenuos gobiernos de cada país con diferentes propósitos, negociaron vendiéndola así a toda la tierra, instalaron una antena en todos los países y hasta ahora empezaron con su proyecto –Se cruza de brazos y frunce el ceño– Yo quise advertirles pero no podía comunicarme directamente con la gente, solo podía vigilarlos la mayor parte del tiempo, inclusive aveces enviaba robots que parecían de otro planeta para que no sospecharan, ellos cargaban cámaras en sus grandes ojos, fueron vistos y grabados en vídeo y fotografiados en varias ocasiones pero creían que era un ser de otra galaxia, los tuve que engañar también, así los vigilaba intentando comunicarme con ustedes pero no podía hacer mucho o desaparecería al regresar a mi tiempo.


– ¿Los alienigenas? –Cuestiona Seungri con impresión– ¿Eran tus robots? Esto es demasiado ¿Como se si estás diciendo la verdad? –Echa su cabeza hacia atrás para darle énfasis a sus palabras–¿Que tal si eres un loco? Si eres del futuro ¿Por qué no nos llevas a el?



Lea voltea a verlo algo molesta, ella creía plenamente en Break, ya que anteriormente fue testigo de la nave del tiempo en la que viajo en un minuto hasta Corea.


– Ustedes no pueden ir –Responde en seco– Y yo, no puedo intervenir, solo ayudarlos un poco.

– ¿No vistes lo fácil que te curo? –La chica se dirige a Seungri– Como cambio nuestro idioma ¿Que más pruebas quieres de que viene del futuro? Tonto. –Enarca una ceja al verlo a su lado y el chico queda callado viendo abajo– Cierto... –Continua la chica viendo a Break– Dime ¿Por qué nos llamas equipo? ¿A que te refieres con eso? –Coloca una mano en su cadera mirándolo desafiante.

– ¿No se preguntan por que la onda expansiva del Haarp no les afecto? –haciendo caso omiso a la pregunta de Lea–Fue gracias a que yo y mi equipo que no me acompañaron esta vez, enviamos otra honda pero que bloqueara el efecto del Haarp en este tiempo, la cual falló, puesto que al parecer solo fue aceptada por dos cuerpos de los docientos mínimos con los que contábamos, esos cuerpos son los de ustedes, planeábamos formar una clase de tropa  que luchara contra el ejercito de los Estados unidos, se desataría la tercera guerra mundial, todo con el fin de obligarlos a que desactiven el Haarp el cual solo no esta afectando a los Estados unidos, si viajamos haya verán que la vida en ese país lleva su rutina diaria como lo es normalmente. –Mira abajo cruzando sus brazos– Si conseguimos derrotarlos todo volverá a la normalidad, cambiaría el futuro sin embargo solo contamos con dos jóvenes, espero y sea suficiente. –Expone una simpática sonrisa entrecerrando sus ojos–


– ¡¿Qué?! ¡¿Que le hace pensar que yo y Seungri podremos contra todo un ejercito?! –Se inmuta claramente molesta.



El joven coreano solo se le escapa una risa escandalosa, volviendo a llevar un cigarrillo encendido a sus labios.

– Esto debe ser una broma –Murmura el joven con una sonrisa burlesca dejando salir el humo de sus labios.

– Aunque no lo crean, ustedes tienen más resistencia gracias a la onda de protección , solo necesitan entrenamiento –Despreocupado y sonando muy seguro sonríe.

– ¡¿Qué lo hace estar tan seguro?! –Furiosa Lea.

– ¿Por qué no envía un ejercito del futuro? No tiene sentido. –Dice el chico con esa sonrisa y el cigarro entre sus dedos.

– No podemos intervenir...

– ¡¿Como dice?! ¡Pero si ya lo esta haciendo! ¡No puede ser! –Protesta Lea.


Break guarda silencio sin querer dar más explicaciones al respecto y continua la historia.


– Nosotros –Refiriéndose a la gente del futuro– Estamos pasando por esto, yo y mi equipo somos los rebeldes, no aceptamos ese control al cual nos quieren someter, somos un grupo de científicos e investigadores que conocíamos su sistema, intentamos bloquearlo pero solo nosotros pudimos protegernos y no entendimos por que, al parecer aún tiene fallos, vivimos escondiéndonos, huyendo del enemigo, ya no podemos hacer nada, aunque nos enfrentemos a ellos el HAARP actualmente ya no puede desactivarse de ninguna manera, es permanente, pero ustedes están a tiempo. –Posa sus manos sobre sus hombros.

– Es demasiado... –Susurra Lea desviando su mirada.

– Lea, se que eres fuerte, y lo serás mas con mi entrenamiento. –Le sonríe.

– ¡Salvaremos al mundo! ¡Oh! ¡Somos unos héroes! –Emocionado Seungri.

– Aún no lo son –Habla Break– Por ahora los llevare a la cuidad que hemos construido bajo el océano en donde planeábamos hospedar a los protegidos, ahí no pueden detectarnos, tendrán que permanecer ahí hasta que estén preparados.

– ¿Que dices? ¿Bajo el océano? – Reacciona sorprendida Lea.

– Si, lo más, más profundo y oscuro del océano, en donde aún en tu tiempo no han podido llegar, por eso debemos apresurarnos no tardarán en sospechar por que siguen sus mentes sin cambios. –Deja de tocarlos– En la tierra pueden detectarlos.

– Todo sigue siendo muy extraño –Comenta el chico viendo a otro lado.


Lea lleva sus dedos a sus dientes y retoma su mal habito de morder sus uñas viendo la nieve bajo sus botines.


–Chicos quiero que sepan que yo tengo fe en ustedes, se que pueden hacerlo –Esboza una amplia sonrisa ante ellos– Ahora, se termino el descanso, sigamos, debemos llegar a un determinado lugar cerca de las montañas para pasar la noche, adelante engranajes –Da media vuelta y continua su andar hundiéndose sus botas en la nieve.


Los jóvenes se miran el uno al otro con duda y dicen al unisono.


– ¿Engranajes?...



Dicho esto siguen las huellas de Break. Ambos estaban impactados y tranquilos, Debían luchar contra un ejercito, se les ha otorgado una tarea muy difícil que suena imposible pero bien dicen que nada en la vida lo es, y eso querían creer. Tenían miedo de lo que pudiera pasar pero no podían retroceder, no tienen opción mas que seguir a Break el mundo ya no es como antes, tal vez todo lo que diga el hombre del futuro es verdad.

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Pasaban de las ocho de la noche y los científicos con batas blancas se encontraban en la cámara de control ubicada en Alaska revisaban en las pantallas cuantas personas seguían vivas las cuales eran las más resistentes. Todo el mundo estaba bajo su vigilancia, lo podían examinar todo con claras imágenes en tiempo real, como si fuera un Google Earth mejorado y con alta definición. Al examinar en Corea del sur, pueden divisar que esas tres personas que notablemente la maquina les indica que sus mentes son estables, han salido de la cuidad y se dirigen a las montañas lo que les parece muy extraño. ¿Como es que estas tres personas siguen vivas? ¿Y como es que no sufrieron daño en sus mentes? Esto despierta la curiosidad y rápidamente toman cartas en el asunto.



– Esas tres personas ¿Quienes serán? –Se pregunta uno de ellos– Son las mismas de la otra vez, al parecer son dos hombres y una mujer, dos jóvenes y uno de edad madura.

– Envía a dos soldados para que vayan  por ellos, ya sea con el fin de investigarlos  –Ordena el líder de ellos quien lucia mayor que los demás–

–Como ordene...



En un área de vuelo una mujer con largo cabello azabache y orbes avellana, bien armada con pantalones militares, botas de agujetas y una blusa negra que exponía su abdomen plano, sube a lo que parecía un helicóptero moderno, sin helices y en tono blanco de forma redondeada, casi silencioso al estar encendido, el cual por lo visto sería conducido por un hombre vestido de soldado, rubio con cabello muy corto quien ya esperaba a la mujer dentro de la nave. La puerta se desliza de un lado a otro para cerrarse y se eleva al cielo dirigiéndose a su destino: Corea del sur. Un radar en el interior de la nave les indica el camino a seguir y la ubicación de tres individuos que resultan de interés para los científicos y gobierno de los E.U.


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